11.04.2017
Los enfrentamientos en el sur de Siria se intensificaron en febrero y marzo, cuando las fuerzas de la oposición luchaban por el control de la ciudad de Dara’a. Al incrementarse los bombardeos y ataques aéreos en el este de Dara’a, los hospitales e instalaciones médicas en el área se vieron obligadas a cerrar para evitar ser un objetivo de los ataques. Los enfrentamientos también causaron el desplazamiento interno de alrededor de 30,000 personas.
 
Muchos huyeron a áreas rurales circundantes o se han visto obligados a regresar a las aldeas destruidas que habían abandonado. MSF respondió a esta crisis con una distribución de emergencia de 893 kits de artículos de primera necesidad que fueron distribuidos a las familias que residen en dos zonas rurales. Algunos habitantes han sido testigos de cómo las estructuras civiles han sido objetivos de los ataques aéreos.
 
Las personas desplazadas que viven en el sur de Siria se enfrentan a una gran inseguridad y a un acceso limitado a la atención médica. Sus condiciones de vida, al volverse más precarias, deteriorarán más su salud. Los enfrentamientos han provocado un incremento en el número de lesiones: en los últimos dos meses, MSF ha visto a 65 sirios heridos de guerra llegar a la sala de urgencias del hospital de Ramtha, en el norte de Jordania. 37 de ellos fueron admitidos al proyecto de cirugía de trauma que MSF gestiona en el lugar. 
 
Médicos Sin Fronteras sigue teniendo una presencia y actividades médicas significativamente limitadas, en parte debido a los cambiantes frentes de combate, a la inseguridad en las áreas controladas por las fuerzas de la oposición y a la falta de autorización para trabajar en áreas controladas por el gobierno. Sin embargo, MSF sigue gestionando directamente cuatro instalaciones médicas en el norte de Siria, algunas en el sur, y proporciona apoyo a más de 150 centros de salud en todo el país. Sin embargo, la capacidad de estas instalaciones se está reduciendo porque la mayoría no tiene la capacidad para responder a las necesidades de cirugía especializada que requieren los sirios heridos de guerra. 
 
 

Actualización sobre la situación médica y humanitaria

 
Con el incremento de los ataques aéreos y bombardeos en el este de Dara’a, muchas carreteras han sido bloqueadas o cerradas parcialmente debido al conflicto. Esto ha causado dificultades para proporcionar ayuda humanitaria. En términos de atención médica, la mayoría de los hospitales no están recibiendo suficientes suministros y medicamentos. 
 
Una de nuestras mayores preocupaciones en este momento es la protección de las poblaciones vulnerables y cubrir sus necesidades básicas de refugio. Hay algunos campos formales en el área de Dara’a, pero a pesar de los esfuerzos concentrados, las necesidades de refugio adecuado para la población desplazada aún no han sido cubiertas. Miles de personas viven en refugios improvisados en las calles o en los campos de cultivo, bajo condiciones que suponen riesgos significativos en términos de seguridad y salud.  
 
También hay brechas muy grandes en todos los aspectos de la atención médica, ya sea atención secundaria o terciaria, vacunaciones de rutina, atención en salud mental, enfermedades crónicas y salud reproductiva. A pesar de que MSF y otras organizaciones han buscado anticiparse a periodos de tiempo en los que aumenta la violencia, los hospitales e instalaciones médicas en el sur siguen con escasez de personal y financiamiento. 
 
La escasez de material médico especializado y el limitado número de especialistas médicos presentes en Siria, han resultado en un frágil sistema sanitario, casi diezmado tras seis años de guerra. De acuerdo con la información más reciente, se estima que 15,000 doctores huyeron del país; casi la mitad del número de doctores que se encontraban en Siria antes de que estallara el conflicto, privando a cientos de miles de civiles del acceso a la atención médica más básica. 
 

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Desplazadas por la guerra, las familias tienen dificultades para hallar refugio en el sur de Siria

 

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