06.04.2016
Shaista, de 3 años, resultó herida cuando una bomba alcanzó su casa. Fue admitida en el hospital de MSF en Kunduz y dos días más tarde, fue la única paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos que sobrevivió al ataque.
 
Sus padres cuentan cómo tuvieron que vender sus pertenencias para poder viajar a Pakistán para su tratamiento, porque a raíz del ataque, ya no existe atención traumatológica gratuita en Kunduz.
 
Kunduz: 6 meses después
 
El 3 de octubre de 2015, el hospital de trauma de MSF en Kunduz, Afganistán, fue destruido por precisos y repetidos ataques aéreos de Estados Unidos. El ataque mató a 42 personas, entre ellos a 14 miembros del personal de MSF, 24 pacientes y 4 cuidadores, e hirió a decenas más.
 
La instalación era un hospital en pleno funcionamiento en el momento del ataque y, por tanto, estaba protegida por el DIH. El ataque ha tenido consecuencias devastadoras para las víctimas, sus familias, los equipos de MSF y toda la comunidad de Kunduz. Seis meses más tarde, los restos del hospital permanecen cerrados hasta nuevo aviso, dejando a miles de personas sin servicios médicos vitales.

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