01.05.2017
 
Bruselas, 1 de mayo de 2017 - Durante la tarde del 29 de abril, los hospitales improvisados ​​apoyados por la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) fueron objeto de escandalosas violaciones del respeto de las instalaciones médicas, a raíz de los intensos enfrentamientos entre grupos armados de la oposición, en los suburbios de Damasco, en Ghouta Este. MSF suspenderá su apoyo médico a la región de Ghouta Este, hasta que haya señales claras de que las partes combatientes respetarán las instalaciones médicas.
 
Informes de los médicos apoyados por MSF en la zona, describen graves incidentes el 29 y 30 de abril en los que los grupos armados no mostraron absolutamente ninguna consideración por el estatus de protección especial debido hacia los pacientes, las instalaciones médicas y los trabajadores de la salud.
 
Aproximadamente 30 hombres enmascarados y armados irrumpieron en el hospital Hazzeh el 29 de abril, para buscar a pacientes heridos específicos y se apoderaron de la ambulancia del hospital. A pocos kilómetros al sur, el punto médico de Aftares fue alcanzado por las balas, debido a que los combates lo han rodeado durante dos días. Sus médicos se encuentran atrapados e incapaces de recoger a los heridos, incluso a los que se están a la vista del hospital, e imposibilitados de evacuar a una zona más segura.
 
La zona rural de Ghouta de Este, cerca de Damasco, ha sido asediada por las fuerzas del Gobierno sirio desde principios de 2013. MSF ha prestado apoyo remoto a la mayoría de las instalaciones sanitarias de la zona y ha establecido una fuerte relación con los médicos, ayudándoles a mantener un espacio para ofrecer atención médica imparcial, así como proporcionándoles apoyo médico, tanto técnico como material. El 28 de abril, estallaron intensos enfrentamientos entre grupos armados de la oposición y su conducta no ha tenido en cuenta la protección especial de la asistencia médica.
 
 "En nombre de los médicos que apoyamos, MSF condena en los términos más enérgicos la incursión armada a un centro de salud por parte de personas enmascaradas, la intimidación de los trabajadores de la salud y la toma de una ambulancia", dijo Brice de le Vingne, Director de Operaciones. "También es de gran preocupación el sostenido intenso tiroteo por parte de dos grupos armados en y alrededor de un hospital en funcionamiento. Hablando por encima del sonido ensordecedor de los disparos, las enfermeras que manejan el pequeño punto médico de Aftares nos dijeron que sus instalaciones han sido golpeadas por balas, que han logrado tratar a unos pocos heridos, pero sólo pueden realizar cirugías menores y vendajes, y que no pueden negociar una evacuación de sus pacientes a instalaciones mejor equipadas".
 
"Los espacios médicos están protegidos por el Derecho Internacional y deben seguir siendo un lugar de humanidad en medio de la guerra, tratando a todos - civiles o no - sobre la base de su necesidad médica. Hablaremos para defender la naturaleza de los espacios médicos protegidos y subrayaremos la necesidad de priorizar la protección de los pacientes y del personal médico. Hemos emitido demandas claras a los grupos armados que operan en el área de Ghouta Este, asegurándoles que el considerable apoyo médico de MSF a la zona será suspendido hasta que haya señales claras de que los beligerantes tomarán precauciones para asegurar el respeto de los pacientes, las instalaciones médicas y los trabajadores de la salud por igual".
 
Estas incursiones en los centros de salud y la obstrucción de la asistencia sanitaria se producen en un momento en el que se necesita más asistencia médica. Un hospital de campo cercano, apoyado por MSF, que hasta ahora ha sido capaz de continuar funcionando, recibió a más de 100 pacientes heridos durante los dos días de intensos combates, los pasados 29 y 30 de abril.
 
MSF hace un llamamiento a todos los grupos armados en la guerra de Siria, sea cual sea el lado en el que peleen, para que respeten la protección de los espacios médicos y de los pacientes durante su tratamiento. Esto significa evitar disparos o bombardeos, y desistir de las incursiones armadas, la intimidación de los médicos, el robo de ambulancias y de suministros hospitalarios, o el intento de detener o secuestrar a pacientes bajo atención médica.
 
Las demandas de MSF a los grupos armados en el área de Ghouta Este se enumeran a continuación:
 
1) Ninguna arma o personas que lleven armas pueden entrar en instalaciones médicas.
 
2) Los pacientes deben considerarse fuera del conflicto y se deben tomar las debidas precauciones por las partes en combate para evitar la acción directa o en le fuego cruzado contra la asistencia sanitaria, así como cualquier otro acto militar que pueda poner en peligro la atención médica de los pacientes.
 
3) Se debe permitir y facilitar el transporte de los heridos y otros pacientes, independientemente de su identidad, así como el movimiento sin obstáculos de las ambulancias.
 
4) Las instalaciones médicas, sus bienes y suministros, y las ambulancias no deben ser utilizados con fines militares.
 
5) Se debe permitir la evacuación sin obstrucción de pacientes y médicos cuando necesitan trasladarse a un área más segura.
 
MSF opera directamente cuatro establecimientos de salud en el norte de Siria y proporciona apoyo a más de 150 centros de salud en todo el país. En Ghouta Este, MSF apoya 19 hospitales de terreno, 2 unidades de maternidad, 7 centros de salud primaria y 5 puestos de salud. Muchos de estos son completamente apoyados por MSF y algunos son apoyados por una variedad de organizaciones de ayuda, incluyendo a MSF. En poco más de 3 meses desde noviembre de 2016 y hasta enero de 2017, estas instalaciones proporcionaron 291,000 atenciones ambulatorias y de emergencia, 18,750 cirugías y 3,100 partos seguros. MSF no acepta ningún tipo de fondos gubernamentales para financiar su trabajo en Siria, con el objetivo de enfatizar su independencia de motivaciones políticas.