30.10.2017
Kinshasa, 30 de octubre de 2017 - Se necesita urgentemente más ayuda en las áreas rurales de Kasai, en el centro de la República Democrática del Congo (RDC), a medida que parte de la población regresa tras haber estado escondida un año después de que estallara un conflicto en la región, pidió hoy la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF).
 
MSF ha visto desnutrición generalizada entre niños, un 10% o más de desnutrición aguda severa en varias zonas, particularmente en los pueblos y aldeas más afectados por la violencia, que estalló en agosto de 2016. Algunos desplazados han comenzado a regresar a sus lugares de origen después de meses escondidos en bosques cercanos, expuestos a enfermedades y con poco acceso a alimentos.
 
Los equipos de MSF han tratado a casi 1,000 niños con desnutrición severa entre junio y septiembre de este año en Tshikapa, la capital de la provincia de Kasai, y las zonas rurales circundantes.
 
"La crisis de Kasai ha sido completamente desatendida", asegura el responsable de operaciones de emergencias de MSF, Gabriel Sánchez. "Las personas que regresan a sus pueblos y aldeas tienen que hacer frente por sí solos a la reconstrucción de sus casas, empezar a cultivar sus campos de nuevo, a menudo sin herramientas adecuadas de labranza, o después de que sus fuentes de ingreso hayan resultado afectadas”.
 
A consecuencia de la violencia, muchos centros de salud locales apenas funcionan. "La mitad de los centros de salud que hemos visitado en los últimos tres meses han sido saqueados, quemados o destruidos", dice Sánchez. "Algunos están reanudando lentamente su actividad, pero les falta personal médico cualificado, medicamentos y equipo esencial".
 
 
Si bien la ayuda humanitaria ha llegado a las principales ciudades de Tshikapa y Kananga, muy poca asistencia ha llegado a otros puntos de la región a pesar de que la inseguridad no es ya en problema en muchas zonas desde hace meses. Los equipos médicos móviles de MSF viajan a pueblos de Kasai para tratar a personas que necesitan atención médica, en particular niños desnutridos, y reabastecer los centros de salud locales con medicinas y otros materiales. MSF también apoya un hospital y tres centros de salud en Tshikapa y ha ayudado a abrir diez centros ambulatorios de alimentación terapéutica en la zona periférica rural.
 
"Todavía hay comunidades vulnerables en las ciudades principales, sobre todo personas desplazadas que aún no están preparadas para volver a sus pueblos y necesitan atención médica, refugio, alimentos y apoyo para hacer frente a las experiencias traumáticas que han vivido", dice Sánchez. "No obstante, hay una necesidad más urgente de que otras organizaciones desplieguen asistencia en las zonas rurales de Kasai. La respuesta ha sido demasiado lenta e insignificante para una crisis de esta magnitud".
 
Entre junio y septiembre de 2017, los equipos de MSF en la provincia de Kasai realizaron más de 5,000 consultas pediátricas, más de 200 cirugías, y han tratado a más de 155 personas por lesiones relacionadas con la violencia y a 30 supervivientes de violencia sexual. En la provincia de Kasai, MSF ha estado apoyando al Hospital Provincial de Kananga desde abril de 2017 y también ha establecido un servicio de asistencia a víctimas de violencia sexual en junio.
 
 
 

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