15.12.2015
El conflicto en Sudán del Sur estalló en diciembre de 2013, cuando el presidente Salva Kiir acusó al vicepresidente Riek Machar de organizar un golpe de Estado.
 
El conflicto inició en la capital, Juba, pero se expandió rápidamente en todo el país, involucrando a un gran número de grupos armados y milicias. Se ha intentando varias veces hacer tratados de paz, pero todos han sido de corta duración. A pesar del último tratado de paz, firmado el 26 de agosto de 2015, continuan los enfrentamientos. 
 
A lo largo de los 23 meses de conflicto, el Estado de Unidad ha sido uno de los estados más afectados por los enfrentamientos. En abril de 2015, tras una oleada de violencia en Unidad, cientos de civiles fueron forzados a huir hacia los arbustos y pantanos cercanos, o al Campo de Protección de Civiles  (PoC por sus siglas en inglés) en Bentiu.
 
“Tememos por nuestras vidas desde hace dos años y nos estamos escondiendo en los pantanos. Dejamos nuestra villa a las 6 am y nos escondemos en el pantano hasta las 6 pm. Nos metemos al agua, que nos llega hasta el cuello. Tenemos que cargar en hombros a nuestros hijos porque, si no lo hacemos, se ahogarían. Cuando se pone el sol, regresamos a nuestra villa. Cuando llegamos, nos damos cuenta de que nuestras casas están quemadas, saqueadas. No queda nada. Intentamos encontrar comida. Si somos afortunados, comemos.” -Un hombre de casi 30 años que vive en Leer, en el Estado de Unidad.

 

Cientos se vieron forzados a huir

 
Casi 600,000 personas han sido desplazadas en el Estado de Unidad. La población del PoC en Bentiu se incrementó de aproximadamante 45,000 en mayo de 2015 a alrededor de 106,000 en noviembre de 2015. 
 
La población civil ha sido atacada repetidamente y ha sido sometida a niveles extremos de violencia, incluyendo violaciones, secuestros, extorsiones, saqueos y ejecuciones. 
 
Nadie se ha librado de la violencia. Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) reciben frecuentemente recuentos de los actos de violencia perpetrados en contra de la gente del Estado de Unidad. 
 

Historias de asesinato y violación

 
En Bentiu, una mujer a finales de sus 50, que huyó de la ciudad de Lerr, le dijo a MSF a finales de octubre de 2015: “Cuando comenzó el conflicto, era sólo en contra de los grupos armados, pero ahora el conflicto ataca a la población civil. Los hombres armados tomaron vacas de los civiles y están asesinando a la gente. 
 
También están secuestrando a las niñas, y violando a las mujeres y a las niñas. Después de que las violan, las matan…cada que encuentran a alguien en Leer, matan a esa persona. Incendian las casas. Pero el verdadero problema es que asesinan personas. Desde mayo, matan a la gente y se llevan a todas las vacas.
 
No hay vacas, no hay comida, no queda nada. Por eso hemos venido al campo (el PoC de la ONU) en Bentiu. La gente que aún está en los pantanos…el hambre los matará.”
 

 

Atrapados en medio de la violencia

 
Estos niveles de violencia extrema durante las últimas semanas y meses, han dejado a miles de personas en el Estado de Unidad atrapadas en medio de la violencia. La misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS por sus siglas en inglés) está brindando protección a los civiles dentro de los sitios de PoC en Bentiu, pero ha fallado en brindar protección efectiva fuera de los PoC. 
 
Si bien la UNMISS estableció una renovada presencia en Leer en noviembre de 2015, todavía hay muchas brechas de protección en varias partes del Estado de Unidad.
 
En Nyal, un hombre joven que huyó de Leer le dijo esto a MSF a principios de noviembre de 2015:
 
Las personas desplazadas que están en los arbustos no tienen comida. Todos los suministros de comida se acabaron. Desesperada, una mujer fue a la ciudad a conseguir comida. En el camino, fue violada. Ahora está paralizada por el miedo, escondida en un arbusto. Está demasiado asustada como para moverse de nuevo.”

 

Escasez mortal de alimentos

 
La situación humanitaria ha seguido empeorando. Al sur del Estado de Unidad, las necesidades humanitarias más urgentes son conseguir alimentos y dar apoyo nutricional. En noviembre y diciembre, las clínicas móviles de MSF en los condados de Leer y Mayendit (con una población aproximada de 35,000) encontraron altos niveles de malnutrición.
 
A pesar de todas las necesidades humanitarias, no hay una presencia adecuada y continua de agentes humanitarios en las áreas más afectadas al sur del Estado de Unidad. 
 
La predominante inseguridad forzó a MSF y a otras organizaciones a evacuar el condado de Leer en mayo de 2015. MSF resumió sus actividades en Leer a finales de julio de 2015, pero fue forzado a evacuar de nuevo el 3 de octubre del mismo año después de que sus instalaciones fueran saquedas.
 

 

Regresando a trabajar en Leer

 
MSF regresó a Leer a mediados de noviembre de 2015, y actualmente está incrementando sus actividades en la ciudad y las villas circundantes. 
 
A principios de diciembre de 2015, otras organizaciones humanitarias regresaron al sur del Estado de Unidad. Hay una necesidad urgente por una presencia humanitaria sostenida en ese lugar.
 

MSF en Sudán del Sur

MSF trabaja en la región que actualmente constituye la República de Sudán del Sur desde 1983. Actualmente, empleamos a más de 2,937 sursudaneses y a 329 personas de staff internacional para responder a un amplio rango de emergencias médicas y para brindar atención médica gratuita y de la más alta calidad en 18 proyectos a lo largo de 7 de los 10 estados que conforman Sudán del Sur.
 
Del primero de enero al 3 de octubre de 2015, realizamos 532,000 consultas para pacientes externos a lo largo del país, de las cuales 197,670 fueron a niños menores de 5 años. Hemos realizado 8,574 operaciones quirúrgicas, de las cuales 4,776 fueron para pacientes con heridas de guerra.
 
También hemos tratado a 10,982 niños por malnutrición, 4,042 de ellos fueron internados en el hospital.
 
 

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