05.02.2017
La reciente oleada de combates en los alrededores de las ciudades de Wau Shilluk y Malakal (región del Gran Alto Nilo), ha dejado a muchos desplazados sin asistencia médica.
 
Médicos Sin Fronteras (MSF) pide a todas las partes a garantizar el derecho de los civiles a acceder a atención sanitaria de emergencia, a agua potable y a alimentos. También recuerda que las instalaciones médicas, el personal y transporte sanitario no son un objetivo.
 
La mayoría de los 20,500 habitantes de Wau Shilluk huyó hacia a la selva el 25 de enero, cuando las fuerzas de oposición comenzaron los combates de artillería al otro lado del Nilo. El resto de la población evacuó la ciudad tres días más tarde, cuando el mercado local fue alcanzado por fuego de mortero.
 
Las instalaciones médicas también están amenazadas. El 26 de enero, ambas partes del conflicto iniciaron de nuevo los combates de artillería. Un proyectil cayó cerca de la clínica de MSF en la ciudad de Malakal, que se encuentra en la otra orilla del Nilo.
 
 
 
"Nos preocupa la imposibilidad de proporcionar asistencia médica de emergencia, agua potable, alimentos y refugio a las personas desplazadas", dice Marcus Bachmann, coordinador general de MSF en Sudán del Sur. "Pedimos a ambas partes que respeten el estatus de protección de las instalaciones médicas y aseguren que todas las personas desplazadas tengan acceso a la atención médica. MSF está monitoreando de cerca la situación y evaluando la mejor manera de brindar apoyo médico a enfermos y heridos".
 
MSF continúa sus actividades médicas en el hospital en Wau Shilluk, en el hospital del Campo de Protección de Civiles de Malakal y en una clínica de salud en la ciudad de Malakal que ha sido reabastecida.
 
Los enfermos y heridos en la región circundante a Wau Shilluk sufren dificultades para acceder al hospital, y las unidades móviles de MSF deben superar grandes desafíos para poder llegar a estas comunidades vulnerables.
 

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