Principales resultados:
- 10,700 consultas externas
- 960 consultas individuales de salud mental
- 4,660 consultas de salud mental en sesiones grupales
En 2025, comunidades enteras se quedaron sin acceso a servicios médicos tras un aumento de la violencia en Colombia. Médicos Sin Fronteras trabajamos para devolver la atención a dos de las regiones más afectadas.

En 2025, Colombia vivió el nivel de violencia más alto desde que se firmó el acuerdo de paz entre el estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2016. Nuestros equipos lanzaron respuestas en dos regiones al este que sufren los impactos del conflicto: Norte de Santander y Arauca, donde la gente tiene dificultades para obtener atención médica y los servicios públicos son escasos.
Según la Oficina del Defensor del Pueblo, el conflicto actual involucra al menos a 10 grupos armados, que van desde organizaciones históricas hasta grupos criminales más recientes[1]. Se reportaron desplazamientos masivos y confinamiento de comunidades, secuestros, ataques armados, ataques con bombas a la infraestructura policial y violencia contra población civil en varias regiones, incluyendo Norte de Santander, Arauca, Cauca, Chocó y Guaviare.
La subregión del Catatumbo en Norte de Santander fue gravemente afectada, con 101,000 personas desplazadas[2] y alrededor de 25,000 con restricción de movimiento[3]. En MSF iniciamos una respuesta de emergencia para llevar atención a comunidades confinadas y aisladas con acceso extremadamente limitado a instalaciones de salud debido a cierres, restricciones impuestas por grupos armados o riesgo de minas terrestres y balas perdidas. Además de proporcionar atención médica general, apoyo de salud mental y servicios de salud sexual y reproductiva, nuestros equipos distribuyeron filtros de agua y mosquiteras.
De marzo a diciembre, MSF llevamos a cabo un proyecto en Arauca para comunidades que enfrentan obstáculos en el acceso a la atención médica. En la ciudad de Arauca, nuestros equipos asistieron a personas migrantes venezolanas, pueblos indígenas y retornados colombianos que viven en condiciones precarias en asentamientos informales. En las zonas rurales de Tame, Arauquita y Puerto Rondón, brindamos atención médica y de salud mental a personas afectadas por el conflicto armado. Además de los programas de atención médica, desarrollamos actividades para mejorar el suministro de agua, como la rehabilitación de pozos y la distribución de filtros de agua.
[1] Oficina del Defensor del Pueblo de Colombia: https://www.defensoria.gov.co/-/defensoria-del-pueblo-reporta-once-focos-de-emergencia-humanitaria-en-colombia
[2] Oficina del Defensor del Pueblo de Colombia: https://www.defensoria.gov.co/documents/20123/3620015/Informe_Catatubo+low.pdf/c12dd6c6-52a6-c44b-e698-241ec30c13b2?t=1768424744417
[3] PNUD: https://www.undp.org/sites/g/files/zskgke326/files/2026-01/undp_co_pub_paz_informe_catatumbo_ene14_2026.pdf
Nº de profesionales * de MSF en 2025: 63 | Gastamos 2,5 millones de € | Trabajamos por primera vez en Colombia en 1985
* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.
Este artículo brinda una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo.