El propósito fundamental de Médicos Sin Fronteras es preservar la vida y aliviar el sufrimiento -en conflictos armados, epidemias, hambrunas y desastres naturales. Todas estas situaciones requieren de una respuesta urgente y específica, con colaboración logística, administrativa y médica. También llevamos a cabo proyectos a mediano plazo dependiendo del grado de necesidad de las poblaciones. Actualmente MSF tiene operaciones en más de 65 países.

Operaciones destacadas

En 2016, Médicos Sin Fronteras siguió ayudando a los migrantes y refugiados que entran en México procedentes del Triángulo Norte de Centroamérica (TNCA), así como a las víctimas de la violencia en Acapulco, Tierra Caliente, Oaxaca y Reynosa.

Honduras lleva años de inestabilidad política, económica y social, y presenta uno de los índices de violencia más elevados del mundo. Esto tiene graves consecuencias médicas, psicológicas y sociales para la población.

En Níger, Médicos Sin Fronteras siguió centrada en reducir la mortalidad infantil, especialmente durante el pico de desnutrición y malaria que se produce todos los años de forma recurrente. En 2016, los equipos de MSF también prestaron asistencia humanitaria a los refugiados y desplazados en el sur del país.

Los continuos disturbios políticos y la violencia han provocado una prolongada crisis humanitaria en República Centroafricana (RCA). A pesar de que a principios de 2016 se celebraron unas elecciones democráticas relativamente pacíficas, la situación sigue siendo preocupante en extremo.

La violencia extrema perpetrada contra civiles durante seis años de guerra en Siria no muestra signos de remitir.