En Manila y el norte de Filipinas, los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) continúan ofreciendo asistencia médica y material sanitario para los afectados por la tormenta tropical Ketsana y el tifón Parma, que han dejado en situación vulnerable a más de 8 millones de filipinos.
En Manila y alrededores de la capital, decenas de miles de personas aún viven en albergues sobrepoblados y casas parcialmente inundadas. Estas condiciones los exponen a enfermedades contagiosas ligadas al uso de aguas contaminadas, en este punto, el seguimiento médico es esencial.
En zonas marginadas, MSF instaló clínicas itinerantes. Los casos graves son enviados a hospitales locales. “Las afecciones que tratamos princpalmente son infecciones respiratorias y de la piel, así como diarreas”, explica el coordinador de urgencias Pierluigi Testa. “Nuestros equipos médicos ayudan al Departamento de Salud a realizar una campaña nacional de vacunación contra la rubeola y para asegurar que las personas expuestas reciban la vacuna contra el tétanos”.
Más de 2,200 consultas han sido procesadas por MSF desde el inicio de la emergencia. El apoyo psicológico es igualmente propuesto a algunos de los damnificados.
Para mejorar las condiciones de higiene, MSF construye letrinas en albergues sobrepoblados. Más de una treintena han sido instaladas y el número crecerá en los próximos días. En los barrios inundados, la mayoría de los sanitarios están aún bajo el agua. También se han instalado regaderas.
Posibles casos de leptospirosis, una infección bacterial causada por el contacto con ureas animales, han sido identificados en los alrededores de Laguna Bay. MSF participa en la vigilancia y en el control de esta enfermedad, así como de la diarrea.
Más de 17,000 personas recibieron kits de higiene (con jabón y cepillos de dientes) así como, según los casos, utensilios de cocina, cobijas y herramientas para construir un refugio.
Paralelamente, otros equipos MSF han realizado operaciones en la isla Luzon: al norte en las provincias Ilocos Norte, Cagayan, Pangasinan y Tarlac. El tifón Parma ha causado importantes daños después de semanas de lluvia densa y continua.
La tormenta tropical Ketsana pasó también sobre Vietnam, provocando inundaciones en lugares densamente poblados. Un equipo MSF evaluó la situación. Debido a la cobertura de numerosas organizaciones, MSF decidió no intervenir en dicho país.
Uno de los últimos hospitales que aún funcionaba en la gobernación de Saada fue atacado y forzado a interrumpir su labor. MSF está listo para reiniciar actividades médicas en la gobernación tan pronto sea posible.
La noche entre el Jueves 15 de octubre y el viernes 16, el Hospital Razeh, en la provincia de Saada, fue atacado por un cohete aéreo. Al día siguiente el personal y los pacientes fueron forzados a evacuar los locales a pesar de los muchos heridos que necesitaban atención médica. Justo un día antes, diez heridos de guerra, incluyendo seis niños y dos mujeres, habían sido hospitalizados en el complejo.
Médicos Sin Fronteras (MSF) reitera su llamado a las partes en conflicto que garanticen respeto a las instalaciones médicas y a facilitar el acceso de los pacientes a cuidados médicos.
MSF ha estado trabajando en colaboración con el Ministerio de Salud en dos hospitales en Al Talh y Razhe, en la provincia de Saada, desde finales de 2007, proporcionando cuidados médicos y quirúrgicos gratuitamente. A pesar de las dificultades, las actividades continuaban ininterrumpidas, gracias a un acuerdo entre ambas partes en el conflicto. Pero el trabajo médico ya no es posible, ya que las condiciones mínimas de seguridad no son cumplidas.
Desde que estalló la lucha y el trabajo se detuvo en Al Talh (en Septiembre 27) y en Razeh (en Octubre 16), MSF y el equipo del Ministerio de salud han atendido unas 2000 consultas de emergencia y realizado 195 intervenciones quirúrgicas (70% de heridos de guerra), 330 hospitalizaciones y más de 130 partos. Estas fueron las últimos dos centros de salud que funcionaron en la provincia, afueras del pueblo de Saada, haciendo de su suspensión una preocupación particualr.
“Después de más de 2 meses de intensa violencia intensa, las necesidades médicas y quirúrgicas en la región de Saada se han incrementado; dada la escalada de violencia, la mayoría de al población ya no puede acceder a los centros de salud " dice el Dra Isabelle Defourny, Directora del Programa de MSF en Yemen. "Existe la urgencia de erigir un hospital en un área donde las condiciones de seguridad permitan acceder a los pacientes por cuidados médicos"
Los equipos de MSF han llevado a cabo 30,000 consultas entre enero y julio 2009, de las cuales 8000 fueron emergencias y 1,450 hospitalizaciones. MSF también ha realizado 720 intervenciones quirúrgicas, que incluyen 100 heridos de guerra.
Lanzan campaña internacional por correo electrónico orientada a las nueve compañías farmáceuticas más grandes.
La organización médico humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) hizo un llamado a nueve de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo para que ayuden a acelerar la disponibilidad de nuevos tratamientos para millones de personas que viven con VIH/SIDA, poniendo en consorcio sus patentes en una lista clave de medicamentos para VIH.
El consorcio de una patente es un mecanismo por el que varias patentes -de diferentes productores- son reunidas en una plataforma común, permitiendo que otros las produzcan o desarrollen. Los titulares de patentes reciben regalías por aquellos que re-utilizan la patente. Por ejemplo, el mecanismo ha sido útil en promover innovaciones en industrias de aeronáutica y telecomunicación digital.
"Es una idea simple: las compañías comparten su conocimiento a cambio de pago justo de regalías", dice Michel Childs, director de políticas y promoción de la Campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales (CAME) de MSF. "Tiene el potencial de transformar el enfoque de las empresas en el acceso a los medicamentos para VIH y así fomentar la innovación de tal forma que marque una alternativa a la confrontación y litigio del pasado."
UNITAID, la agencia internacional de compras farmacéuticas, actualmente está estableciendo un consorcio de patentes médicas para fármacos de VIH. Para su éxito, será fundamental la voluntad de participación que los dueños de las patentes para incluir sus derechos en el consorcio común.
"El sistema es voluntario, por lo que las compañías tienen una opción-- y hoy les pedimos que la tomen!” dice Childs. "Esta es una oportunidad para estas compañías farmacéuticas de demostrar un compromiso genuino con medidas efectivas que permiten el acceso a fármacos para salvan vidas de personas con VIH en países en vías de desarrollo. Algunas compañías han expresado interés en la idea, pero necesitamos que vayan más allá y pongan patentes clave en el consorcio"
El impacto puede ser considerable para las personas que viven con VIH/SIDA. Un consorcio de patentes podría acelerar la disponibilidad de versiones más accesibles de nuevos medicamentos, al poder iniciar la producción genérica mucho antes que expire los términos de la patente, que dura 20 años. Actualmente, las barreras de patente también impiden innovaciones como nuevas formulaciones pediátricas o fijar dosis de fármacos combinados
“Esta oportunidad se presenta en un momento crucial" dice el Dr. Eric Goemaere, Coordinador Médico de MSF en Sudáfrica. "Muchos pacientes en nuestros programas han desarrollado resistencia a sus medicamentos y necesitan cambiar a unos más nuevos y efectivos. Ya que esto no es posible o rentable, los pacientes enfrentan un regreso a la pena de muerte por SIDA, mientras los tratamientos escasean."
Algunos fármacos identificados por MSF como esenciales para el consorcio, basados en su experiencia en el campo de trabajo, son recomendados en países en vías de desarrollo por la Organización Mundial de la Salud
MSF está lanzando una campaña escrita por e-mail llamando a Laboratorios Abbott, Boehringer Ingelheim, Bristol-Myers Squibb, Johnson & Johnson, Gilead Sciences, GlaxoSmithKline, Merck & Co, Pfizer, y Sequoia Pharmaceuticals a cumplir con la promesa ofrecida por este mecanismo y poner las patentes de sus medicamentos en el consorcio.
Actualmente MSF trata más de 140,000 personas que viven con VIH/SIDA en 30 países.