  |  | 21|dic|2010 Cólera en Haití: MSF amplia sus actividades al norte y sur del país
 | © Aurelie Baumel
| | Las organizaciones locales e internacionales intensifican la distribución de agua clorada en las zonas afectadas por la epidemia.
Desde el 12 de octubre de 2010, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha tratado a 62,000 personas con síntomas de cólera en Haití. Cada día, los equipos de MSF, formados por 4,000 trabajadores haitianos y 315 internacionales, ven a 2,000 pacientes en los 47 centros y unidades de tratamiento del cólera repartidos por todo el país.
El número de pacientes admitidos en las estructuras de MSF en Puerto Príncipe se ha estabilizado con una media de 385 ingresos diarios esta semana. En la capital, MSF ha tratado a más de 15,000 personas con síntomas de cólera desde que se declaró la epidemia. En el departamento de Artibonite, el foco epidémico más importante hasta la fecha con un total de más de 23,000 personas tratadas, la tendencia apunta también a la estabilización. Esta semana, unas 1,000 personas han sido admitidas en las estructuras de MSF en este departamento.
La epidemia se expande en el norte
Sin embargo, en las ciudades y zonas rurales del norte y del noroeste del país la epidemia sigue avanzando de forma implacable. En el trascurso de la última semana, más de 4,000 pacientes han sido tratados en el único departamento del norte y 1,100 en el departamento del noroeste. Los equipos de MSF multiplican las unidades y centros de tratamiento e instalan puntos de rehidratación. El reto es sobre todo logístico, puesto que el acceso a las regiones afectadas resulta extremadamente difícil.
En el sur, la epidemia experimenta un claro avance con un total de 475 personas tratadas desde el principio (439 solamente en estos siete últimos días). En Jacmel, en el departamento del sudeste, la unidad de tratamiento de cólera de MSF tiene una capacidad de 50 camas y a día de hoy recibe un centenar de pacientes cada día. “Nuestro equipo ha tenido que hacer frete a una afluencia de 260 pacientes en un solo día. Había gente por todas partes. Enfermos, sus familias, hasta varios centenares de personas en el mismo centro de tratamiento”, explica la Dra. Loreto Barceló, coordinadora de MSF en Jacmel. “Hemos tenido que colocar hasta cuatro pacientes en una sola cama, intentando salvar el máximo de pacientes antes de la llegada de más refuerzos. Hoy, ha llegado una veintena de enfermeros de refuerzo y hemos abierto un nuevo centro de tratamiento con una capacidad de 100 camas, lo que nos permite gestionar la situación”.
Esta semana se han instalado nuevas estructuras de tratamiento de cólera en Pignon, St Raphaël, Ranquitte (Norte), Gaspard (Noroeste), y Jérémie (Grande Anse). Mientras la epidemia sigue su avance implacable, la respuesta de las organizaciones locales e internacionales sigue siendo insuficiente.
La prioridad es tratar a los pacientes
Varios de los actores han anunciado la posibilidad de lanzar una campaña de vacunación. Kate Alberti, epidemióloga, muestra su asombro ante esta iniciativa en las circunstancias actuales: "Hoy la epidemia afecta al conjunto del territorio incluyendo las zonas más remotas. No es el momento de llevar a cabo una campaña de vacunación. La prioridad es tratar a los pacientes, permitir el acceso al agua clorada y mejorar las medidas de higiene para evitar que otras personas se contagien". Y añade "En un futuro, consideraremos la vacunación como una opción para inmunizar a la población y limitar la aparición de una nueva epidemia"
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| 21|dic|2010 Los gobiernos redujeron la ayuda humanitaria en 2009, un año sin emergencias mediáticas
 | © Yoanis Menge
| | Según el informe “La acción humanitaria en 2009-2010: en esas estábamos cuando tembló Haití”, elaborado por el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) con la colaboración de Médicos Sin Fronteras España.
Los gobiernos donantes de fondos redujeron sus presupuestos destinados a la ayuda humanitaria en 2009, un año en el que la crisis económica mundial siguió repercutiendo en los países en desarrollo pero ninguna emergencia fue mediática.
Entre 2008 y 2009, los presupuestos de ayuda humanitaria mundial se redujeron en un 11%, revirtiendo la tendencia al crecimiento de años anteriores: pasaron de 16.900 a 15,100 millones de dólares, debido a la retirada de los gobiernos donantes de fondos públicos, que los redujeron de 12,800 a 11,000 millones de dólares; se estima que las contribuciones de origen privado, por su parte, siguen en el mismo nivel que en 2008, 4,100 millones de dólares. Esta reducción no se justifica en una mejora del escenario de crisis humanitarias.
“Cualquier apunte cronológico del año dibuja una sucesión de catástrofes mal atendidas, permanencia de situaciones injustas, falta de respeto por la legalidad y los derechos, en definitiva un sistema claramente desigual que provoca malestar e inseguridad para una significativa mayoría de la población mundial, mientras los mecanismos de construcción de la paz, prevención de crisis y desarrollo dan muestras de parálisis”, recuerda Jesús Núñez, codirector del IECAH.
En este escenario, los Gobiernos gastan mucho más en respuesta a emergencias que hace diez años, pero sin un crecimiento continuo: la ayuda humanitaria está sometida a bruscos vaivenes presupuestarios relacionados con crisis concretas y en especial con emergencias mediáticas, y el hecho de que en 2009 no se produjera ninguna, puede explicar este retroceso. Pero incluso en el caso de las mediáticas, como el terremoto de Haití, el sistema demuestra sus fallos, tanto en la solidez de las promesas financiadoras realizadas al calor del desastre, como en capacidad de dar una continuidad eficaz a la primera respuesta de emergencia con planes coherentes de reconstrucción.
“La respuesta al terremoto y la epidemia de cólera en Haití son ejemplos de que el sistema de coordinación actual no es el más adecuado para escenarios de emergencia”, apunta Aitor Zabalgogeazkoa, director general de MSF en España. “ El olvido en el que caen crisis como la de Somalia, el limitado compromiso en la lucha contra la desnutrición infantil o la congelación de fondos para la lucha contra el sida son otros ejemplos de responsabilidades mal asumidas por parte de gobiernos, comunidad internacional y organizaciones de ayuda”.

Informe Completo IECAH y MSF España:
PDF (español)
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| 10|dic|2010 Haití: MSF ha tratado ya a más de 40,000 pacientes de cólera
 | © MSF
| | Hasta el 28 de noviembre, los equipos de MSF han tratado a más de 41,000 personas por cólera en Puerto Príncipe, la región de Artibonite, en el norte, y en el noreste del país mientras los proyectos regulares siguen funcionando.
MSF ha montado 30 Centros de Tratamiento de Cólera (CTC) en el país con 3,200 camas para pacientes de cólera. Los equipos están viendo unos 1,200 nuevos casos cada día. Los ingresos están aumentando en algunas zonas, bajando en otras, y se están estabilizando en la región de Artibonite, donde se registraron los primeros casos.
Michelle Mays fue por primera vez a Haití con Médicos Sin Fronteras (MSF) después del terremoto de enero. En noviembre, volvió tres semanas para supervisar a las enfermeras en el CTC del hospital del Ministerio de la Salud de Port–de-Paix, una de las zonas más golpeadas por la epidemia.
En Port-de-Paix, Mays y sus compañeros trataron más de 2.100 casos en tan solo tres semanas. Los equipos de MSF han conseguido bajar la mortalidad al dos por ciento. Pero, como Mays explica a continuación, hay que seguir alerta, creativos y seguir formando al personal.
¿Cómo empezó el proyecto de Port-de-Paix ?
Cuando llegamos allí, tan solo dos auxiliares de enfermería se ocupaban de 40 pacientes. Tenían poca información. Lo primero fue separar a los pacientes y transferir a los que no tenían cólera. Tuvimos que buscar espacio, crear camas, buscar personal. En pocas semanas habíamos contratado más de 70 enfermeras pero aún faltaban el doble para poder atender a los 150 pacientes que recibíamos al día.
Y se trataba de una enfermedad desconocida para sanitarios y pacientes, ¿Verdad?
No conocen el cólera, no lo han sufrido en más de 100 años. Cuando respondes al cólera en lugares como Chad o Nigeria, donde es endémico y lo sufren cada año, es diferente porque la población sabe que tienen que ir lo antes posible al hospital. Pero en Haití, llega gente medio muerta. Por suerte puedes resucitar a algunos y salvarlos, pero para muchos de ellos es demasiado tarde.
¿Y si no reciben tratamiento se mueren rápidamente?
Así es el cólera, pasa muy rápido. Si no estás en la habitación en el momento adecuado, el paciente puede morirse. He encontrado tantas personas que se habrían muerto si no hubieran recibido tratamiento en una hora. Esta es la carga que tienes que soportar y, a la hora de formar, tienes que asegurarte que los enfermeros y los médicos entienden la importancia de mantener a los pacientes hidratados y controlados en todo momento. [Nota del editor: Los pacientes de cólera que reciben tratamiento se pueden recuperar en tan solo dos o tres días e irse caminando a casa.]
¿Han tenido que adaptarse constantemente?
Tienes que pensar rápidamente y de forma creativa. Por ejemplo, decidimos poner dos niños en una cama, que no es lo mejor pero es la única solución. Tienes que hacer que funcione. Creo que podemos sentirnos orgullosos de haberlo conseguido, podemos sentir que hemos servido a la comunidad. Y además los resultados son inmediatos. Una vez llegó un bebe muy deshidratado, estaba casi muerto y estuvimos intentando ponerle una vía durante 20 minutos. El bebe estaba cada vez peor, fue horrible. Pero, finalmente, el médico haitiano lo consiguió, y en ese momento ¡quieres ponerte a llorar de la alegría!
Debe haber mucho miedo, mucha ansiedad.
Había muchos rumores. Mucha gente cree que bebiendo sales de rehidratación oral previenes el cólera, y venían al hospital a pedirnos. Otras personas intentan sacar provecho vendiendo medicinas que dicen que previenen el cólera. Es muy peligroso porque la gente se cree que funciona y cuando empiezan a tener síntomas no vienen al hospital inmediatamente, y llegan tarde, a veces demasiado. La mejor manera de acabar con el miedo es tratar a los pacientes en tres días, para que luego cuando vuelvan a su comunidad compartan el mensaje.
Hay personas que casi se mueren cinco o seis veces y suerte que estamos ahí para darles líquido o glucosa cuando lo necesitan. Vi muchos pacientes en esa situación. Hubo una mujer que no paraba de vomitar y pensé que iba a morir. Pero vivió, y cuando la fui a ver me dijo: “Me quiero ir, me puedo ir hoy?” Es un buen signo porque dos días antes estaba a las puertas de la muerte [Nota del editor: Hoy en día, el 99 por ciento de los pacientes que ha tratado MSF sobreviven.]
¿Viste los resultados de la formación con el personal?
Al principio la gente estaba tan sobrecogida que era complicado enseñarles. Pero les dimos la información y empezaron a tomar ellos la iniciativa.
Había un bebé de un año que tenía un hermano de unos dos años. Su madre estaba muy enferma y su padre tenía que irse cada día a trabajar. Las enfermeras adoptaron a la familia y cuidaron de los niños. Son situaciones en las que las comunidades se unen. Cuando hacía las rondas en el centro, si una madre no estaba, la de la cama de al lado se ocupaba del niño y me decía cuántas veces había vomitado. Es una comunidad donde se ayudan mucho los unos a los otros. Por suerte, por si no, no se qué habríamos hecho.
Cómo funciona un centro de tratamiento de cólera, haz click aquí.
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