  |  | 25|may|2011 Níger: estudio revela que la mortalidad infantil se reduce al 50% con alimentos mejorados
 | © MSF
| | MSF presenta estos resultados con motivo de la reunión del G8 en Francia, alegando que los alimentos de alta calidad nutricional deben convertirse en la punta de lanza de la lucha mundial contra la mortalidad infantil.
Según los resultados preliminares del estudio realizado en 2010 por la organización médico-humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) en Níger, se observó un descenso de hasta el 50% de las tasas de mortalidad en grandes grupos de niños, tras haber recibido suplementos nutricionales de alto valor nutritivo.
Los datos del estudio ponen de manifiesto la necesidad de que los financiadores internacionales y los responsables políticos den a los alimentos de alta calidad nutricional un papel preponderante en los programas de salud infantil, especialmente en zonas con altas tasas de desnutrición.
La desnutrición debilita el sistema inmunológico, exponiendo a los niños a un mayor riesgo de muerte por otras enfermedades, como la malaria, infecciones respiratorias y diarreas. Añadiendo un suplemento nutricional de calidad a un paquete asistencial básico que incluya vacunaciones, tratamientos efectivos y prevención de las enfermedades más letales en la primera infancia, se acelerará la lucha contra la mortalidad infantil.
El año pasado en Muskoka, Canadá, los Estados miembros del G8 se comprometieron a redirigir sus esfuerzos para los próximos cinco años en conseguir reducir las tasas de mortalidad en niños menores de 5 años en dos tercios, respecto a los niveles de los años noventa. En la reunión de esta semana en Deauville, Francia, los miembros del G8 deberían reafirmar su compromiso.
“ Nuestras estrategias de prevención se centraron en aportar alimentos nutricionalmente adecuados a los niños en el momento más crucial de sus vidas –el periodo crítico de crecimiento entre los 6 meses y los 2 años de edad–, en lugar de esperar a que empezaran a perder peso, y observamos que la tasas de mortalidad se reducían a la mitad”, explica la Dra. Isabelle Defourny, coordinadora del programa de MSF en Níger. “Si los financiadores y los responsables políticos realmente quieren reducir las tasas de mortalidad infantil, el aporte de alimentos adecuados para la infancia debe convertirse en el componente estándar de cualquier programa pediátrico en los puntos calientes de la desnutrición en el mundo”.
Una estrategia replicable
Se estima que puede haber 195 millones de niños afectados por la desnutrición en todo el mundo, la cual es responsable de por lo menos una tercio de los ocho millones de muertes anuales en niños menores de 5 años.
Durante varios años, MSF ha desarrollado enfoques preventivos de la desnutrición, basados en suplementos nutricionales de calidad, para reducir la carga de muertes en puntos calientes de la desnutrición como la región del Sahel en África, donde la mortalidad infantil se sitúa entre las más altas del mundo. En 2010, durante una crisis alimentaria y nutricional aguda en Níger, las autoridades locales, en colaboración con MSF y la organización local FORSANI (Forum Santé Niger), llevaron a cabo en este país del Sahel la mayor distribución de suplementos nutricionales de la historia para prevenir la desnutrición en la primera infancia.
Entre julio y diciembre de 2010, se suministraron raciones para entre tres y seis meses de alimentos suplementarios preparados, ricos en leche, minerales y vitaminas, a unos 150,000 niños (la mayoría entre los 6 meses y los 2 años de edad) en cinco distritos de las regiones nigerinas de Tahoua, Maradi y Zinder. Algunos de estos niños también recibieron raciones de protección (principalmente cereales y harinas enriquecidas) proporcionadas por el Programa de Alimentación Mundial (PAM). En las áreas de distribución también se dispensó asistencia pediátrica para enfermedades comunes en los niños como malaria y desnutrición aguda, incluyendo a los niños no receptores de suplementos nutricionales.
Epicentre (centro de estudios epidemiológicos de MSF) realizó encuestas mensuales entre una cohorte de varios miles de niños residentes en las zonas de distribución. Todos pasaban controles para detectar signos de desnutrición y otras enfermedades. Los niños que requerían atención médica eran referidos a estructuras de salud del país en las que trabajaban MSF y sus contrapartes.
Se observó entonces que la tasa de mortalidad era un 50% inferior entre los que habían recibido alimentos especialmente creados para cubrir las necesidades nutricionales de los niños en edad de crecimiento.
En el distrito de Madarounfa (región de Maradi), se observó que la tasa de mortalidad entre los niños que habían recibido alimentos enriquecidos era de 2,2 muertes por cada 10,000 niños al día, mientras que las muertes entre los niños que no habían recibido suplementos nutricionales eran 5,3 por cada 10,000 niños al día. En el distrito de Guidan Roumji (también en Maradi), las tasas de mortalidad fueron de 1,1 por 10.000 niños al día, frente a 2,5 por 10,000 niños al día. En la ciudad de Mirriah (región de Zinder), las tasas fueron respectivamente de 1,2 y de 3,2 por cada 10,000 niños al día.
Terminar con los dobles raseros
“Proporcionar a los niños alimentos nutritivos de calidad ha sido uno de los principios básicos del éxito de los programas de lucha contra la desnutrición y de reducción de la mortalidad infantil en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, junto con la vacunación, por ejemplo”, declara la Dra. Susan Shepherd, asesora nutricional de MSF. “Ya es hora de dejar de aplicar dobles raseros para los niños que viven en los puntos calientes de la desnutrición. Hoy podemos salvar la vida de estos niños, si se destinan los recursos adecuados a intervenciones como la que llevamos a cabo en Níger el año pasado”.
Países como México, Tailandia, Estados Unidos y muchas naciones europeas han reducido con éxito la desnutrición y la mortalidad en la primera infancia mediante programas que aseguran el acceso de bebés y niños, incluso de las familias más pobres, a alimentos nutritivos como la leche y los huevos. Sin embargo, muchas familias que sufren inseguridad alimentaria en el mundo no tienen acceso a estos alimentos de origen animal, ricos en proteínas de alta calidad, grasas y otros nutrientes esenciales que los niños necesitan. Los programas nacionales que llenan este vacío nutricional para niños en la primera infancia son vitales.
El desarrollo en los últimos años de una nueva generación de alimentos preparados, y fáciles de utilizar, para cubrir las necesidades nutricionales de los niños más vulnerables hace posible establecer un nuevo estándar en la prevención de la mortalidad infantil.
En 2010, además de las actividades de prevención de la desnutrición, MSF y sus contrapartes, FORSANI y BEFEN/ALIMA, llevaron a cabo actividades pediátricas y nutricionales en 64 estructuras de atención primaria de salud y nueve hospitales, en las regiones nigerinas de Tahoua, Maradi y Zinder. Aproximadamente 150.000 niños con desnutrición fueron tratados –casi la mitad de los niños desnutridos tratados en todo el país en 2010— de los cuales unos 24,000 fueron hospitalizados. Entre un 85 y un 92% de los niños ingresados fueron dados de alta. MSF y sus contrapartes también trataron a 216,330 niños menores de 5 años con malaria, realizaron más de 370,000 consultas pediátricas e ingresaron a más de 13,000 niños en centros hospitalarios.
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| 24|may|2011 Zambia: 600,000 niños van a ser inmunizados contra el sarampión
 | © Serene Assir/MSF
| | Médicos Sin Fronteras (MSF) ha puesto en marcha una intervención de emergencia en colaboración con las autoridades sanitarias, la organización acaba de lanzar una campaña de vacunación con el objetivo de inmunizar a casi 600,000 niños.
Mediante formación al personal del Ministerio de Sanidad, asistencia técnica y el suministro de material médico y vacunas, MSF está dando apoyo a la vacunación de niños de edades comprendidas entre los 6 meses y los 15 años contra el sarampión, una enfermedad altamente contagiosa. Los equipos han empezado a trabajar en las provincias de Luapula y del Norte, las dos zonas donde los niños han resultado especialmente afectados por la epidemia que actualmente se extiende por el país. Este año ha habido un total de 3,043 casos en Luapula y 4,670 en la provincia del Norte.
La campaña de vacunación empezó el 7 de mayo de 2011 y se espera que continúe unas tres semanas, hasta que la población objetivo haya sido vacunada en ocho distritos de las provincias del Norte y Luapula. Tras los primeros 14 días, ya han sido vacunados casi 270,000 niños.
Asimismo, en respuesta a la epidemia, MSF ha estado trabajando para tratar a pacientes que ya han contraído la enfermedad. Las principales complicaciones que pueden verse son neumonía, deshidratación y desnutrición. Las personas VIH-positivas son especialmente vulnerables a las complicaciones que puede causar el sarampión. Hay casi un millón de personas con VIH/sida en Zambia. Uno de los mensajes clave que los equipos de MSF están difundiendo es que los niños seropositivos no corren ningún riesgo si son vacunados; en realidad, necesitan más que cualquier otro niño estar protegidos contra la enfermedad.
“Llevamos varias semanas movilizando a la población de Zambia contra el sarampión y la respuesta ha sido extremadamente positiva. Cada día vacunamos a miles de niños”, afirma la coordinadora de emergencias de MSF, Federica Nogarotto. La respuesta de la población de Zambia es una buena señal, pero hay que mantenerla mediante una campaña de movilización sostenida. “Es muy importante que alcancemos nuestro objetivo. Los equipos tienen que llegar a las aldeas más remotas, donde el acceso es muy difícil, o nos arriesgamos a que la epidemia vuelva a producirse el año que viene,” añade Nogarotto.
Poner fin a la enfermedad
Mientras algunos equipos trabajan en los centros de salud y las iglesias, otros lo hacen en las escuelas públicas, donde los niños hacen cola para recibir sus vacunas. Michael, un voluntario a cargo de registrar los nombres de los niños en uno de los puntos de vacunación en Kasama, cuenta al personal de MSF que el año pasado perdió a su hijo de 7 años debido al sarampión. “Mi hijo murió de una neumonía que contrajo a causa del sarampión”, explica Michael. “Es muy importante esta campaña de vacunación. Espero que el sarampión no vuelva nunca más a Zambia. Esta enfermedad puede matar y la gente tiene que saberlo”.
En los próximos días, los equipos dejarán los centros de salud para desplazarse a las zonas rurales, donde el acceso a la atención sanitaria es escaso. Entre las áreas donde se desplegará el personal de MSF se encuentra Chilubi, una zona remota a la que sólo puede llegarse en barca.
El sarampión en Zambia
Aunque hubo un importante brote de sarampión en Zambia en 2003, una campaña de vacunación de ámbito nacional consiguió reducir significativamente el número de pacientes en muy poco tiempo. Sin embargo, como la vacuna contra el sarampión sólo es efectiva en un 90-95% (con una eficacia de sólo el 80-85% en niños VIH-positivos), es probable que el número de casos haya aumentado de forma espectacular porque, con el tiempo, la brecha ha crecido de forma acumulativa.
En 2010 se produjo un resurgimiento de la enfermedad, con un total de 15,000 personas afectadas. En sólo cuatro meses de 2011, el número de casos confirmados ya asciende a unos 10,000. En julio del año pasado, las autoridades sanitarias lanzaron una campaña de vacunación para inmunizar a niños zambianos hasta los 4 años de edad. Pero aunque el número de niños con sarampión ha disminuido desde entonces, la epidemia sigue propagándose y parece ser que ahora el principal grupo de edad afectado son los niños de entre 5 y 15 años.
MSF trabaja en Zambia desde 2001. Durante los últimos ocho años ha estado dando apoyo para prevenir y tratar el cólera, particularmente en Lusaka. El año pasado, la organización también colaboró con el hospital universitario de Lusaka en la gestión de casos de sarampión. Mientras tanto, MSF ha apoyado también al Ministerio de Salud ofreciendo servicios a personas con VIH/sida. El año pasado, MSF lanzó un programa integral de salud sexual y reproductiva en Luwingu, en la provincia del Norte, que incluye la prevención de la transmisión del VIH de madres a hijos.
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| 19|may|2011 Europa debe aceptar la entrada de civiles que huyen de la guerra en Libia
 | © Mattia Insolera
| | La organización publica una carta abierta a los jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea. MSF critica la incoherencia de los gobiernos europeos que se embarcan en una guerra en nombre de la protección de los civiles y luego les cierran las fronteras.
La organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) publica hoy en trece periódicos europeos una carta abierta a los jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea (UE) implicados en la guerra contra Libia.
En la carta, MSF critica la contradictoria política practicada por Europa, que dice participar en una guerra en Libia en nombre de la protección de los civiles, y al mismo tiempo cierra sus fronteras a las víctimas de ese mismo conflicto, con el pretexto de prevenir la afluencia masiva de inmigrantes irregulares en su territorio.
"Los Estados de la UE implicados en la guerra en Libia están faltando a sus obligaciones, tanto legales como morales, de asistir a las víctimas de un conflicto del que son parte", explica el presidente de MSF Internacional, Dr. Unni Karunakara. "Las palabras y las acciones de nuestros líderes, con la excusa de la lucha contra la inmigración irregular, se traducen en la práctica en una restricción del acceso a Europa de estas víctimas de guerra -añade-. Este cinismo político es vergonzoso".
Asimismo, MSF destaca las diferencias existentes entre la respuesta de Túnez y Egipto, países fronterizos con Libia, que han aceptado la entrada de 630,000 personas que huían de la violencia, y la de los países europeos, que dificultan la entrada en sus aguas y territorios a las personas que intentan llegar en patera desde Libia arriesgando sus vidas.
" En Lampedusa, la gente nos habla de las amenazas y la violencia a las que han estado sometidos en Libia: algunos han sido apaleados, o han visto morir a amigos", explica Loris De Filippi, director de Operaciones de MSF. "Llegan exhaustos, a menudo con hipotermia, tras largas horas de un viaje en el que se juegan la vida. Y lo que encuentran al llegar a Europa son unas condiciones de recepción inaceptables y una incertidumbre total respecto a lo que les depara el futuro".
La carta abierta de MSF recuerda además la obligación legal que la UE y sus Estados miembros tienen en la protección de los derechos de las víctimas de guerra, y pide que se garantice "el principio de no-devolución desde territorios y aguas territoriales europeos a una zona de guerra", y que les sean aseguradas "unas condiciones de acogida dignas en Europa" y que tengan "acceso al proceso de petición de asilo cuando así lo soliciten".
Esta carta ha sido publicada hoy en los siguientes diarios: Die Presse y Der Standard, en Austria; Le Soir y De Standaard, en Bélgica; Berlingske Tidende, en Dinamarca; El País, en España; Le Monde, en Francia; Kathimerini, en Grecia; Corriere della Sera y La Repubblica, en Italia; Svenska Dagbladet, en Suecia; y Le Temps, en Suiza; además del europeo European Voice.
>>>> DESCARGA LA CARTA >>>>>
Médicos Sin Fronteras presta asistencia a las víctimas de la guerra en Libia, tanto en este país (Misrata, Bengasi y Zintan) como en Lampedusa (Italia), y son testigos a diario del impacto del conflicto en los civiles.
Lampedusa (Italia):
MSF realiza el triaje de pacientes a su llegada al puerto, así como su seguimiento médico en los centros de acogida y de detención. La organización también realiza evaluaciones de sus condiciones de vida y de acceso a la atención en los centros situados en Italia. Hasta el momento, cerca de 11,175 migrantes y solicitantes de asilo han llegado a este país huyendo del conflicto en Libia. Desde febrero de 2011, MSF ha realizado más de 1,700 consultas médicas con migrantes y refugiados en Lampedusa. Los equipos de MSF han distribuido también 2,500 kits de higiene, 4,500 mantas y 3,500 botellas de agua.
Libia:
Presente en Libia desde el 24 de febrero, los equipos de MSF trabajan actualmente en las ciudades de Misrata, Bengasi y Zintan.
En Misrata, desde el pasado 18 de abril, una veintena de trabajadores de MSF proporcionan atención médica y quirúrgica en tres hospitales de la ciudad (Al Abbad, Kasr Ahmed y Ras Tuba), intentando al mismo tiempo aumentar y reforzar la capacidad de acogida de pacientes de estos tres centros. Asimismo, MSF ha enviado a Misrata más de 25 toneladas de material médico y medicamentos.
En Bengasi, MSF da respaldo a las dos farmacias centrales de la ciudad, aprovisionándolas con medicamentos esenciales. Asimismo, la organización mantiene su apoyo al comité médico de Bengasi en la atención a víctimas de violencia sexual, en especial en lo referente a la atención psicológica. MSF también da apoyo a la atención a enfermos crónicos mediante la provisión de fármacos contra el VIH/sida y la tuberculosis. En los alrededores de Bengasi, MSF ha realizado varias evaluaciones para conocer la situación de los desplazados por el conflicto, a resultas de las cuales tiene la intención de intervenir en el campo de Al Bayda, que acoge a unas 900 familias.
Desde el pasado 30 de abril, un equipo de MSF respalda al personal médico del hospital de Zintan (oeste de Libia) en la atención a heridos, cuya afluencia es grande. Desde principios de mayo, tras los enfrentamientos entre las tropas de Gadafi y los insurgentes, este centro ha recibido a un centenar de heridos
Túnez:
Desde el pasado marzo, los equipos de psicólogos de MSF han estado ofreciendo apoyo de salud mental a las personas que han huido del conflicto en Libia y que han buscado refugio en los campos cercanos a la frontera. Desde que comenzaron las actividades, se han llevado a cabo más de 4.000 consultas.
Desde principios de abril, más de 40,000 familias libias han cruzado la frontera con Túnez para huir del conflicto. En el lado tunecino de la frontera, MSF está llevando a cabo clínicas móviles a través de las cuales proporciona atención psicológica a todos estos refugiados.
Los refugiados se están quedando por el momento en centros de acogida temporales, en diversos hospitales y en casas de familias que les han acogido a lo largo de la carretera que va desde Dehiba hasta Tataouine. MSF también está prestando apoyo a las estructuras de salud de las áreas donde los refugiados han sido trasladados, con el objetivo de aliviar una parte de la carga de trabajo del personal local de salud, ya que éste se encuentra desbordado ante el importante incremento de pacientes que han llegado hasta las instalaciones médicas.
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