  |  | 12|jul|2010 Haití: seis meses después, las víctimas siguen viviendo en condiciones de extrema precariedad
 | © Marta Navarro
| | Médicos Sin Fronteras presenta su informe: Respuesta de emergencia tras el terremoto de Haití: Decisiones, retos, actividades y finanzas.
Seis meses después del terremoto que sacudió Haití el pasado 12 de enero, la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) recuerda las terribles condiciones en que siguen viviendo las víctimas de la catástrofe, con motivo de la publicación del informe en el que hace balance de la que ha sido la mayor intervención de su historia.
La intervención médica de MSF en Haití ha evolucionado durante los seis últimos meses, desde un modelo de respuesta de emergencia a un abanico más amplio de actividades médicas y de asistencia de primera necesidad. “Los haitianos fueron los primeros en responder a esta catástrofe, y hemos respaldado su esfuerzo con una intervención masiva. Hoy, la atención médica que reciben los haitianos ha mejorado, y ciertamente es más accesible que antes del terremoto y esto supone que la población más desfavorecida recibe la adecuada asistencia sanitaria”, explica el coordinador general de MSF Stefano Zannini, quien ya se encontraba en Puerto Príncipe cuando se produjo el seísmo, que mató o hirió a cientos de miles de personas y dejó en la calle a cerca de un millón más.
Sin embargo, la situación para muchos haitianos sigue siendo de extrema precariedad, y la frustración crece entre quienes sufren con la lenta reconstrucción. “Hay una sorprendente brecha entre el entusiasmo y las promesas de ayuda a las víctimas del terremoto de las primeras semanas y la cruda realidad en el terreno después de seis meses”, señala Zannini.
El informe de MSF recoge cifras que reflejan la magnitud de la intervención. A fecha del pasado 31 de mayo, MSF había tratado a más de 173,000 pacientes y practicado unas 11,000 intervenciones quirúrgicas. Más de 81,000 personas recibieron asistencia psicológica para ayudarles a superar el trauma. Asimismo, MSF distribuyó casi 27.000 tiendas y más de 35,000 kits de bienes de primera necesidad (kits de higiene y de utensilios domésticos, entre otros).
Todo esto ha sido posible gracias a la generosidad demostrada por donantes en todo el mundo. A 31 de mayo de 2010, MSF había recibido 122 millones de dólares en donaciones vinculadas a la emergencia de Haití. Para esa misma fecha, la organización había gastado 71.5 millones de dólares, de los cuales 14.8 millones se destinaron a actividades de cirugía, 5.4 millones a salud materna (con unos 3.700 partos asistidos) y más de 11 millones en distribución de materiales de refugio a los damnificados. Para finales de 2010, MSF prevé haber gastado cerca de 120 millones de dólares en asistencia a la población haitiana.
Seis meses después, sigue habiendo muchas incertidumbres sobre el ritmo de la reconstrucción y la continuidad de la presencia de otras organizaciones que proporcionen atención médica. MSF está comprometida con las víctimas del terremoto y seguirá prestando asistencia en los próximos años.
“ La atención sanitaria ya era muy frágil en Haití antes del 12 de enero”, explica el presidente internacional de MSF, Unni Karunakara. “El terremoto destruyó gran parte de los servicios médicos disponibles, y pasarán muchos años antes de que el país se recupere. MSF está dispuesto a asumir su parte en la rehabilitación de la atención sanitaria a los haitianos y dedicará sus equipos y recursos a esta tarea hasta lograr sus objetivos”.
INFORME: MSF en Haití a 6 meses (PDF, 1.8Mb, Español)
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| 7|jul|2010 Liberia: MSF traspasa sus dos últimos hospitales al Ministerio de Salud
 | © Julie Rémy
| | A finales de junio, Médicos Sin Fronteras (MSF) puso oficialmente fin a la gestión de sus dos últimos hospitales en Monrovia, tras 20 años prestando asistencia médico-humanitaria. MSF seguirá prestando atención a víctimas de violencia sexual en estructuras de salud públicas.
Tras el fin de la guerra en 2003 y las elecciones de 2005, MSF empezó a traspasar progresivamente sus proyectos de emergencia y hospitales en muchos de los 15 condados del país. A principios de este año, MSF todavía gestionaba dos hospitales gratuitos en la capital, Monrovia –el hospital Benson, en Paynesville, y el hospital Island, en Bushrod Island–, donde atendía a más de 20.000 mujeres y niños al año.
“Liberia fue devastada por una brutal guerra civil que duró 14 años y dejó el sistema de salud en ruinas”, explica el Dr. Dhammika Perera, jefe de misión de MSF en Liberia. “La recuperación es siempre lenta, pero hoy el Ministerio de Salud asume la responsabilidad de los últimos hospitales. Seguimos en el país, pero tras dos décadas, esto supone un hito importante para nosotros y simboliza lo lejos que ha llegado Liberia en lo que a prestación de servicios médicos se refiere”.
“Como organización emergencista, MSF presta ayuda médica a personas en situación de crisis extrema”, añade el Dr. Perera. “A medida que Liberia va avanzando hacia la estabilidad, nuestro papel va disminuyendo y el del gobierno es cada vez mayor. Sin embargo, sigue habiendo grandes retos para asegurar que los más vulnerables, las mujeres y los niños, sigan recibiendo una muy necesaria asistencia gratuita. No existen soluciones baratas, justo ahora que Liberia está en fase de reconstrucción, la comunidad internacional debe aumentar su apoyo”.
Para minimizar los vacíos que podrían crearse con el cierre de sus últimos dos hospitales, MSF construyó un nuevo hospital, trasladando sus servicios allí, y lo donó al Ministerio de Salud y Bienestar Social. MSF también añadió 80 camas pediátricas y amplió los servicios de pediatría del hospital Redemption, el principal hospital público de Monrovia.
Ahora hace falta apoyo a más largo plazo en lugar de ayuda de emergencia. En este momento hay menos de 100 médicos en un país de 3,6 millones de habitantes, y poco más de 250 camas pediátricas en los hospitales de Monrovia, una ciudad de más de 1 millón de personas. Además de ampliar la disponibilidad de servicios pediátricos, Liberia también necesita una mayor capacidad de atención toco-ginecológica de urgencia y mejor acceso a servicios hospitalarios gratuitos para mujeres.
“Hemos avanzado mucho desde la guerra, pero queda muchísimo trabajo por hacer”, afirma el Dr. Gwenigale, del Ministerio Liberiano de Salud y Bienestar Social. “Nos enfrentamos a grandes dificultades para cumplir nuestra promesa de atención gratuita a personas que apenas pueden permitirse el pan de cada día. Para superarlas, necesitaremos el compromiso continuado de los financiadores internacionales para incrementar el número de camas hospitalarias, garantizar los salarios del personal, asegurar el suministro de medicamentos en los hospitales y formar a nuevo personal sanitario”.
Desde julio de 2010, MSF trabajará en colaboración con el Ministerio de Salud y Bienestar Social para ofrecer atención sanitaria y psicológica gratuita a víctimas de violencia sexual en hasta tres estructuras de salud públicas.
MSF presta ayuda médico-humanitaria en Liberia desde 1990. Este traspaso de sus últimos servicios hospitalarios supone la reducción de actividades más importante de sus dos décadas de presencia en el país.
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