  |  | 31|ago|2011 Libia: Miles de migrantes atrapados en Trípoli necesitan ayuda y protección
Unos 3,000 migrantes y refugiados se encuentran expuestos a una enorme inseguridad y sin acceso a atención médica en la capital libia. En respuesta a esta situación de vulnerabilidad, MSF ha empezado a dar asistencia a dos comunidades de desplazados extranjeros en la ciudad.
Una comunidad de unos 1,000 refugiados y migrantes africanos vive en embarcaciones o en los muelles de una base militar abandonada en Trípoli, mientras que otro grupo de 2,000 personas se aloja en una granja a la que acudieron en busca de refugio cuando estallaron los enfrentamientos en el sur de Trípoli. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha realizado consultas médicas y está proyectando distribuir agua potable y artículos de higiene para cubrir las necesidades más básicas de ambos grupos.
“Muchas de estas personas ya venían huyendo de enfrentamientos en sus lugares de origen, como Somalia, Sudán u otros países africanos”, explica Simon Burroughs, coordinador de emergencias de MSF en Trípoli. “Algunas personas vinieron a estos campamentos improvisados buscando una forma de cruzar por mar a Europa, mientras que otras acudieron para refugiarse de los enfrentamientos en Trípoli. Todas ellas siguen atrapadas sin ningún lugar a donde ir”.
“Muchos padecen infecciones respiratorias, enfermedades cutáneas y trastornos gastrointestinales”, describe Paulo Reis, coordinador médico de MSF en Trípoli. “Estas dolencias están asociadas a sus difíciles condiciones de vida. La mayoría de los problemas médicos que tratamos también tienen que ver con el estrés; por ejemplo, la imposibilidad de conciliar el sueño por la noche al vivir en una situación de miedo extremo y constante”.
Vulnerables, desprotegidos y sin salida
Los pacientes han contado a los equipos de MSF que no pueden abandonar los asentamientos improvisados por miedo a sufrir acosos, palizas o arrestos dentro de la ciudad. Según diversos testimonios recogidos por el personal de la organización, muchos de ellos han sido amenazados por la noche por hombres armados. A los migrantes que habían buscado refugio en la granja se les ha ordenado que la abandonen de inmediato.
“Las autoridades nacionales, el ACNUR [Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados] y la OIM [Organización Internacional para la Migración] deben asegurar la protección y la cobertura de las necesidades más básicas de estos refugiados y migrantes atrapados en Trípoli y sus aledaños”, afirma Burroughs.
MSF, que dispensa asistencia a refugiados y migrantes en Túnez y en el sur de Italia, hace hincapié en que las fronteras internacionales deben seguir abiertas y recuerda a los países vecinos y a los gobiernos europeos que deben asegurar el acceso de los refugiados a los procedimientos de solicitud de asilo y a unas condiciones de acogida humanas.
En Trípoli, MSF sigue dando apoyo a unas estructuras médicas al límite de su capacidad con suministros médicos y, siempre que es necesario, con personal sanitario. Los equipos médicos y quirúrgicos de MSF están respaldando al personal médico libio en el hospital central de Trípoli y en una clínica en la zona de Ben Ashour. Un barco de la organización con más de 10 toneladas de suministros médicos y logísticos acaba de llegar a Trípoli.
MSF trabaja en Libia desde el 25 de febrero y actualmente proporciona asistencia médica y humanitaria imparcial en Bengasi, Misrata, Trípoli, Yefren, Zawiya, Zintan y Zlitan. Para asegurar la independencia de su labor médica, MSF depende solamente de fondos privados para financiar sus actividades en Libia y no acepta fondos de ningún gobierno, de agencias financiadoras, ni de ningún grupo con afiliaciones políticas ni militares.
Foto:© Eddy McCall/MSF
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| 31|ago|2011 Haití: MSF inaugura un nuevo hospital de urgencias obstétricas
Médicos Sin Fronteras (MSF) ha inaugurado un nuevo centro para casos obstétricos urgentes en el barrio de Delmas, en Puerto Príncipe. El hospital empezó a funcionar en marzo de este año y fue construido por MSF tras la destrucción durante el terremoto de 2010 del hospital Solidarité Maternité, anterior centro especializado en este tipo de urgencias.
El nuevo hospital, que será centro de referencia para urgencias obstétricas en la capital haitiana, tiene una capacidad de 122 camas y proporciona asistencia gratuita las 24 horas del día a mujeres con serias complicaciones, en ocasiones de vida o muerte, durante el embarazo o el parto. Entre estos posibles problemas están la pre-eclampsia, la eclampsia, hemorragias obstétricas o rupturas uterinas.
Desde el inicio de actividades del centro en marzo de este año, más de 1,700 mujeres han dado a luz de urgencia. Sólo en las dos primeras semanas de agosto, se atendieron 380 partos. El nuevo hospital de MSF ofrece un amplio abanico de servicios de salud sexual y reproductiva que incluyen atención pre y postnatal, planificación familiar, tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, así como apoyo a personas con VIH/sida y realización del test para la detección de la enfermedad. También ofrece cuidados neonatales y asistencia psicológica para los pacientes que lo necesiten, y dispone de laboratorio, banco de sangre y departamento de patologías propios.
MSF colabora con el Ministerio de Salud haitiano en la prestación de estos servicios, principalmente ofrecidos por profesionales sanitarios de Haití, y también da apoyo al hospital La Paix, cercano al nuevo centro de referencia de urgencias obstétricas.
MSF empezó a dar asistencia obstétrica de urgencia a mujeres haitianas en el hospital Jude Anne de Puerto Príncipe en el año 2006, con la finalidad de reducir los elevados niveles de mortalidad materna del país.
Foto: © Yann Libessart/MSF
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| 29|ago|2011 Libia: MSF refuerza su apoyo a clínicas y hospitales en Trípoli
La situación en Trípoli continúa tensa, a pesar de que la ayuda ya está llegando a más zonas de la ciudad. Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja en varios centros médicos, aportando medicamentos y suministros vitales, y transfiriendo a pacientes graves.
Las escenas en algunos hospitales son impactantes, según informa el personal de la organización en la capital libia. La semana pasada, dos pacientes en estado crítico fueron literalmente rescatados del hospital Abu Salim, en aquel momento rodeado por intensos combates, y fueron transferidos por MSF al centro médico de Trípoli para recibir atención médica urgente.
“Cuando llegamos a Abu Salim, nos encontramos un panorama terrible: docenas de cuerpos sin vida yacían en el recinto”, explica Jonathan Whittall, coordinador de emergencias de MSF. “El hospital había quedado aislado por los enfrentamientos y 22 pacientes se encontraban retenidos en el interior, junto con cinco miembros del personal sanitario. Nos las arreglamos para evacuar a los dos pacientes más graves, que necesitaban asistencia urgente para seguir con vida, y los demás pudieron ser trasladados más tarde a instalaciones más seguras”.
A pesar de que la calma ha vuelto a varias partes de la ciudad, aún hay violentos enfrentamientos en las proximidades de algunas instalaciones médicas, lo que imposibilita el acceso del personal sanitario y las personas que necesitan atención médica urgente. Por su parte, el personal de salud tripolitano está agotado tras más de una semana trabajando día y noche para atender al gran número de pacientes que sí llegan a otros centros. En las clínicas y hospitales hay falta de suministros médicos vitales, equipamiento, combustible y electricidad.
Apoyo humano y material
Un equipo de MSF, formado por dos anestesistas, un cirujano, cuatro enfermeros con distintas especialidades, un médico de urgencias y un coordinador de emergencias, ha empezado a dar apoyo al hospital de Matiga. En su primer día de trabajo, el equipo ayudó a atender a más de 60 pacientes, entre ellos, heridos llegados del frente. MSF también ha provisto al hospital de medicamentos y suministros médicos como anestésicos, antibióticos, materiales para curas y equipamiento quirúrgico.
La organización también ha suministrado materiales y medicamentos a la clínica Hermandad, desbordada por la masiva entrada de heridos en los últimos días, y está intentando hacer llegar suministros al hospital de Zwara, al oeste de Trípoli, donde la lucha armada continúa.
Evaluación de necesidades
Un equipo médico continúa evaluando las necesidades médicas en diversos centros sanitarios de la capital de Libia, como el hospital materno-infantil, el hospital general y el centro médico de Trípoli.
“Las instalaciones médicas se encuentran saturadas, ya que además de hacer frente a la gran entrada de personas heridas, también deben atender las urgencias habituales”, explica Paulo Reis, coordinador médico de MSF. “Una mujer con un parto difícil puede necesitar una cesárea, un enfermo crónico necesita continuar su tratamiento… No se trata sólo de las consecuencias directas de los enfrentamientos, las estructuras médicas necesitan nuestro apoyo”, concluye.
Más ayuda en camino
En estos momentos, MSF tiene 14 trabajadores internacionales en Trípoli y está previsto que se incorporen más en los próximos días. La organización ha enviado ya tres toneladas de materiales médicos y quirúrgicos procedentes de Túnez y tiene previsto hacer llegar a Trípoli más de 10 toneladas de suministros por barco desde Malta. Otras tres toneladas están en camino desde el proyecto de MSF en Misrata.
Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médico-humanitaria internacional que trabaja en Libia desde el 25 de febrero de 2011. Además de Trípoli, MSF trabaja en Bangasi, Misrata, Yefren, Zawiya, Zintan y Zlitan. Para asegurar la independencia de sus acciones, MSF depende únicamente de donaciones privadas para financiar sus actividades en el país y no acepta fondos de ningún gobierno, donante institucional o grupo con ninguna filiación política o militar.
Foto © Eddy McCall/MSF
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