  |  | 18|may|2011 Uganda: víctimas del olvido crónico en Kaabong
 | © Maimouna Jallow/MSF
| | En 2010, MSF realizó más de 35,000 consultas médicas en el distrito de Kaabong. La gran mayoría a través de clínicas móviles, especialmente a niños menores de 5 años con enfermedades y problemas de salud causados por los efectos indirectos de la inseguridad, el olvido y la marginación.
Cuando la luz rompe lentamente la oscuridad de la noche, las voces de las mujeres y el canto de los gallos dan la bienvenida al nuevo amanecer. Unas horas más tarde, la calle principal de Kaabong se despierta. Algunas tiendas salpicadas de pósters amarillos, rastros de la reciente campaña electoral, abren sus puertas. Pero mucha gente ni siquiera puede permitirse comprar las velas, el jabón o el aceite que venden en un puñado de puestos ambulantes.
Los habitantes del distrito de Kaabong, en la región ugandesa de Karamoja, han batido la nada envidiable marca de situarse entre una de las poblaciones más pobres del país. Una gran parte de la población es víctima de la violencia y del olvido crónico. Y un 70% de la misma carece de acceso a la atención sanitaria.
Las mujeres se ven especialmente afectadas. La tasa de mortalidad materna asciende a 750 fallecimientos en relación a la media nacional de 435 muertes maternas por cada 100,000 nacimientos. Y la mortalidad infantil en Karamoja es de 105 muertes, en relación a la media nacional de 76 por cada 1,000 nacidos vivos, según estadísticas de la ONU en 2008.
La intención de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Kaabong es ayudar a reforzar los servicios sanitarios nacionales. Los equipos están prestando apoyo a nueve centros del Ministerio de Salud y al hospital de referencia del distrito. También llevan a cabo clínicas móviles en zonas aisladas, ofreciendo servicios médicos a muchas personas que no pueden llegar a las estructuras de salud por sus propios medios. Pero convencer a la gente de que busque asistencia médica en un centro de salud estatal es parte de un gran problema. Según el superintendente médico en funciones del hospital de Kaabong, el Dr. Nalibe Sheriff, hacer que la gente vaya al hospital es toda una lucha:
“La población del distrito de Kaabong está formada básicamente por pastores nómadas. Es también una de las más pobres de Uganda. La cobertura de letrinas en el distrito de Kaabong es del 2%, por lo que la mayoría de la gente sencillamente va al monte a hacer sus necesidades. Dadas estas condiciones, enfermedades como el cólera y la hepatitis son muy frecuentes. Aún así, la gente prefiere tratarse con remedios tradicionales. Ni siquiera las mujeres embarazadas vienen al hospital a dar a luz”.
Convencer a las mujeres para que den a luz en el hospital
En realidad, según datos de MSF de 2010, sólo un 29% de las mujeres de Kaabong tienen a sus hijos en el principal hospital de referencia que supuestamente debería cubrir las necesidades de 369,500 personas. Dar a conocer a las mujeres los beneficios de dar a luz en centros de salud es pues una parte fundamental del trabajo de MSF. Kyotuhaire Merecy Ishanga, supervisora de salud materna de MSF, y su equipo de enfermeras móviles salen a visitar las comunidades para animar a las mujeres embarazadas a acudir a las estructuras médicas. Pero, como dice Lina Loyce, comadrona del hospital de Kaabong, podrían evitarse muchas más muertes maternas y neonatales si más mujeres dieran a luz en el hospital:
Aquí las madres a veces prefieren dar a luz en sus aldeas. Como esta mujer. La trajeron después de estar de parto en casa durante mucho tiempo. Cuando la llevamos al quirófano presentaba ruptura uterina. Había empezado a tener contracciones a las 11 de la noche y la trajeron aquí a las 6:30 de la mañana, así que ya os podéis imaginar que después de todo esto el bebé no logró sobrevivir.
Llegar a la población bloqueada por el miedo y la violencia
Al salir del centro de la ciudad de Kaabong y cruzar un puente que no debería estar ahí –teniendo en cuenta que el lecho del río no es más que un arenal donde los niños hacen agujeros esperando encontrar agua–, un inhóspito panorama se abre en el horizonte. Poco más que matojos brotan de un suelo duro que se resquebraja clamando a las nubes que dejen caer unas pocas gotas de vida. A través de equipos móviles, MSF atiende a cientos de personas que no tienen acceso al hospital, tal como explica Prisca Obara, supervisora de las clínicas móviles de MSF:
La razón por la que iniciamos las clínicas móviles es porque la mayoría de los centros de salud no cuentan con personal cualificado. Y otro problema es la gran distancia hasta los centros de salud. Aquí hay robos de ganado. Los cuatreros cruzan estas aldeas cuando van de una comunidad a otra, por lo que la gente teme por sus vidas.
En una zona donde los recursos son extremadamente escasos, la lucha por lo poco que hay puede ser brutal. Las vacas son la fortuna de la gente y su único patrimonio. No las matan ni se las comen, excepto en caso de emergencia. El robo de ganado lleva produciéndose durante décadas en la zona. Al principio se trataba de un acto relativamente pacífico para obtener bienes adicionales a los que reciben las familias de jóvenes varones como dote. Sin embargo, con la introducción de las armas de fuego a finales de los años setenta, la zona es hoy la más insegura del país.
Las heridas a causa de la violencia vienen a sumarse a las grandes necesidades médicas en la zona, mientras la población atemorizada no se atreve a desplazarse hasta el centro de salud más cercano. También contribuye a empeorar la reputación de Kaabong como un lugar atrasado adonde nadie quiere ir, ni siquiera los trabajadores sanitarios. Parece ser que ni el gobierno ni la comunidad internacional se acuerdan de Kaboong, tal como explica el coordinador general de MSF en Uganda, Will Robertson:
Muchas zonas de Karamoja registran los peores indicadores del país de mortalidad infantil, neonatal y materna. Tenemos que ocuparnos de esto de forma sistemática. Las diferentes partes implicadas tienen que hacer inversiones considerables para desarrollar el sistema de salud. Pero, como se trata de una zona con altos índices de pobreza y de violencia que impactan la vida de sus habitantes, hay que abordar los problemas de forma que mejore la vida de la comunidad. Hay un límite a lo que una ONG puede hacer y es por ello que apelamos a que se invierta mucho más en los servicios sanitarios de Kaabong.
Cuando llega el atardecer a Kaabong, los puestos ambulantes recogen los productos que no han vendido, los perros vagan por las calles polvorientas en busca de un lugar donde descansar, y las voces de las mujeres de nuevo se apoderan de la noche. Como la violencia, la pobreza, la sequía y las constantes privaciones, la vida aquí sigue un patrón estable. Una estabilidad que oculta una crisis humanitaria crónica.
MSF presta asistencia en Uganda desde 1980.
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| 18|may|2011 Costa de Marfil: las necesidades médicas son abrumadoras
 | © Brigitte Breuillac/MSF
| | Desde el fin de los enfrentamientos post electorales en Costa de Marfil, las necesidades médicas siguen siendo críticas. MSF presta asistencia en varios puntos del país y prevé ampliar sus actividades.
En Abiyán los hospitales están desbordados, siguen llegando heridos y escasean los suministros. Al oeste del país muchas aldeas siguen desiertas y, aunque algunos de sus habitantes van volviendo, aún hay decenas de miles en campos de desplazados y más de 100,000 refugiados en Liberia.
Las desbordadas estructuras de salud de Abiyán tratan de hacer frente a la situación
El personal sanitario de Costa de Marfil ha empezado a reincorporarse a sus puestos de trabajo en muchas zonas de la ciudad, pero el suministro de medicamentos y de material médico sigue siendo escaso y el sistema de salud no puede hacer frente a las enormes necesidades de atención médica urgente que existen en la zona. Dado que el sistema de salud aún no está en condiciones de hacerse cargo de la situación, Médicos Sin Fronteras (MSF) sigue prestando apoyo a varios hospitales y clínicas de Abiyán, donando medicamentos y prestando servicios de atención primaria y secundaria en varias comunidades. Desde hace ya varios meses, los equipos de la organización también se están haciendo cargo de las importantes necesidades médicas que habían sido descuidadas a causa de la situación de violencia que atravesaba el país. Muchos heridos durante los enfrentamientos y enfermos de diversa consideración no pudieron buscar atención médica durante días y semanas, y ahora necesitan cirugía urgente. La noticia de que MSF dispensa servicios médicos gratuitos se ha propagado entre la población y los equipos han tenido que hacer frente a un enorme flujo de pacientes. Como resultado, MSF abrirá nuevos proyectos con los que tratará de ampliar la respuesta a las urgentes necesidades existentes.
En apenas tres semanas, 125 nuevos heridos de bala en Yopougon Attié
En el hospital general de Yopougon Attié, al oeste de Abiyán, un equipo de MSF se hace cargo de los ingresos urgentes y de las actividades quirúrgicas y postoperatorias. En las últimas tres semanas, de los 307 nuevos pacientes admitidos, 125 habían sufrido heridas de bala o de metralla como consecuencia de los continuos enfrentamientos que siguen produciéndose en algunos barrios de la ciudad. La intensidad de la violencia ha empezado a disminuir, pero el número de consultas en el hospital se ha cuadruplicado, pues la gente ha podido salir finalmente de sus casas para buscar ayuda. Además de cirugía de urgencia, los equipos también realizan consultas de atención primaria y han montado un sistema de referencia. Las necesidades sanitarias más frecuentes son por malaria e infecciones respiratorias. MSF también da apoyo a la maternidad del hospital, donde el personal de la organización ha asistido numerosos partos.
MSF también dispensa atención sanitaria gratuita a las 400 personas desplazadas del campo de St. Laurent, donde los equipos médicos han realizado 869 consultas. Cerca de Yopougon, la organización da apoyo de atención primaria en el centro médico de Attécoubé y facilita el acceso a la atención médica a personas que han sufrido algún tipo de agresión sexual.
Baja la violencia en Abobo Sur, mientras sube el número de accidentados y de partos
En el hospital de Abobo Sur, un barrio al norte de Abiyán, MSF todavía recibe entre 5 y 10 heridos de bala diarios. Los casos médicos y obstétricos se han disparado en las últimas semanas y se ha producido una afluencia masiva de mujeres con complicaciones en el embarazo y de personas accidentadas. Para hacerse una idea del volumen de trabajo, basta con destacar que los equipos de MSF llevan a cabo una media de 350 consultas y 40 partos cada día. Además, el personal médico de la organización realiza entre 80 y 90 transfusiones de sangre cada semana debido al elevado número de niños que ingresan anémicos y con malaria.
En el exterior de este hospital, cada día se forman largas colas de gente esperando. Con una capacidad inicial de 20 camas, el centro ya cuenta con más de 130, que se amontonan por todas partes: el departamento de hospitalización, el vestíbulo e incluso dos tiendas que se han montado en el patio exterior del recinto. Todas las camas están ocupadas.
MSF también está trabajando en colaboración con psicoterapeutas de HandicapInternacional, que están ayudando a los pacientes en la sala de ortopedia y a las personas que han sufrido amputaciones. En un futuro próximo, la organización prevé ampliar el apoyo psicológico a miembros del personal sanitario, que también han vivido experiencias traumáticas a causa de la violencia.
Además, ahora que en Abobo el centro médico de Avocatier ha reanudado sus actividades, MSF está donando medicamentos a sus responsables, paga los salarios del personal sanitario y presta apoyo mediante supervisiones. Ya se han realizado 250 consultas y se han podido reanudar los controles prenatales, la asistencia a partos y el programa de VIH/sida.
Hospitales abarrotados y más de 2,000 consultas semanales en otras zonas de Abiyán
Abobo Sur no es la única estructura de Abiyán que está hasta los topes. Más al sur, en la zona de Treichville, MSF se hizo cargo a mediados de abril de la clínica de Nana Yamoussa, con 25 camas, donde prestó atención médica y quirúrgica de urgencia a heridos y mujeres embarazadas. Sólo durante las dos primeras semanas, MSF realizó 531 consultas en esta clínica. El equipo quirúrgico trabajó las 24 horas del día para intentar responder a las necesidades, realizando de 10 a 12 intervenciones diarias. El lunes 18 de abril, que fue el primer día de trabajo de MSF en el hospital, 42 personas con traumatismos tuvieron que ser operadas. Sin embargo, después de algunos días, el número de urgencias obstétricas aumentó, pues no había otra estructura al sur de la ciudad a la que poder referir a las mujeres embarazadas con complicaciones. A día de hoy, 50 personas se amontonan en este centro de 25 camas, y ya no hay más espacio para nuevos pacientes con necesidades quirúrgicas.
En el hospital general de Koumassi, al sureste de Abiyán, MSF realizó 2,000 consultas de atención primaria de salud la primera semana de mayo, y un total de 6,140 consultas durante los 30 días posteriores al fin de las disputas post electorales. En esta maternidad se han practicado un total de 467 partos desde que empezaron las actividades y, dado que se han identificado algunos casos de sarampión en la zona, un equipo de MSF ha desplegado una clínica móvil para hacer seguimiento de la situación.
Nuevas estructuras para aliviar la presión y colas interminables en los hospitales
Para aliviar parte de la presión y poder atender a más pacientes, MSF ha empezado a prestar apoyo médico en otros barrios de Abiyán. A mediados de abril, un equipo ayudó a reabrir el hospital de Anyama, un barrio a las afueras de la ciudad que no está muy lejos de Abobo Sur. El hospital practica cirugía y proporciona cuidados postoperatorios a los pacientes que requieren cuidados ortopédicos y que son referidos desde el hospital de Abobo Sur. En Anyama, MSF también presta atención pediátrica y de medicina general y, al igual que en los centros de Abobo Sur y Nana Yamoussa, la gente hace cola desde las 5 de la mañana para asegurarse de que recibirá atención médica.
A principios de mayo, MSF empezó a realizar consultas externas en el hospital general de Houphouët-Boigny, en el barrio de Abobo, donde proyecta abrir una nueva maternidad. Para aliviar la presión en el sur de Abiyán, MSF va a abrir un nuevo proyecto en el hospital de Port Bouët, cerca del aeropuerto. El personal de la organización ya ha empezado a rehabilitar tanto los quirófanos como el hospital, y esta semana empezará a referir allí a pacientes que requieren cuidados postoperatorios desde la clínica de Nana Yamoussa, en Treichville. Cuando los quirófanos estén totalmente rehabilitados, MSF gestionará las urgencias médicas y las quirúrgicas por traumatismos, la atención postoperatoria y los servicios de obstetricia.
Muchas personas siguen desplazadas por temor a nuevas agresiones en el oeste del país
En el oeste de Costa de Marfil, miles de personas siguen malviviendo en campos de desplazados, donde las condiciones de hacinamiento son extremas. Numerosas aldeas siguen estando desiertas y muchas personas todavía permanecen escondidas en el monte. Para llegar a estos grupos aislados, MSF ha aumentado sus actividades con clínicas móviles en toda la parte oeste del país y sigue prestando apoyo a los desplazados.
Unos 25,000 desplazados continúan siendo acogidos en la misión católica de Duékoué
Un equipo de MSF sigue prestando apoyo al hospital general de Duékoué y está aumentando sus actividades de atención secundaria de salud. La organización también dispensa atención primaria a los 25,000 desplazados que permanecen en el campo de la misión católica y está incrementando el número de clínicas móviles en las aldeas al noreste de la localidad.
Gente escondida en el bosque y multitud de casos de malaria en Guiglo
MSF trabaja en dos centros de salud de Guiglo y ofrece atención primaria a los 4,800 desplazados que viven en un campo en los alrededores de la iglesia de Nazareth. En la sala de pacientes hospitalizados del hospital de Nikla, MSF trata a niños con desnutrición aguda o anemia severa asociada a la malaria. En las tres últimas semanas, los equipos han realizado 400 consultas, de las cuales un 40% eran casos de malaria. Las urgencias médicas o quirúrgicas siguen siendo referidas al hospital de Duékoué. Muchas personas todavía siguen escondidas en el monte porque temen represalias o nuevas agresiones, especialmente en las zonas cercanas a la carretera entre Guiglo y Bloléquin, donde algunas aldeas todavía están vacías y las casas quemadas o destruidas. MSF sigue llevando clínicas móviles a lo largo de esta carretera para llegar a las poblaciones que se ocultan en el monte y responder así a sus necesidades médicas. Los equipos están efectuando más evaluaciones en Tai (al sur de Guiglo) desde donde llegan noticias de que hay más personas escondidas que necesitan asistencia.
Clínicas móviles y hospitales cerca de la frontera con Liberia
MSF está duplicando el número de equipos móviles cerca de la frontera con Liberia, entre Danané y Toulepleu, con equipos médicos que visitan 10 puntos distintos dos veces a la semana. Además, la organización también empezará a gestionar el servicio de hospitalización en una clínica del Ministerio de Salud en Bin Houen para asegurar que los equipos móviles disponen de algún lugar donde referir a la gente que necesita ser ingresada en un hospital.
Evaluaciones en el suroeste, desde donde llegan noticias de nuevas matanzas
Se han recogido testimonios de que en la ciudad costera de Grand Lahou, al suroeste del país, se han producido diversas matanzas supuestamente a cargo de mercenarios huidos de Abiyán rumbo a Liberia. MSF ya planeaba donar suministros médicos a las estructuras de salud locales de los alrededores, y actualmente está evaluando estas y otras necesidades. Además, MSF también está realizando una misión exploratoria para evaluar las necesidades en Tabou (otra ciudad en la frontera con Liberia) y en Daloa, en el centro del país.
Los refugiados marfileños en Liberia siguen reacios a regresar
En las últimas dos semanas, el número de refugiados de Costa de Marfil que cruzan la frontera con Liberia ha disminuido considerablemente, pero aún así siguen llegando bastantes personas, muchas de ellas buscando a familiares que huyeron antes que ellas. Algunas han empezado a regresar, pero la mayoría tiene miedo de hacerlo. Otros han plantado sus cosechas en Liberia y ahora tienen que esperar a que den fruto antes de poder regresar a Costa de Marfil.
Se estima que hay 120,000 refugiados marfileños en Liberia, aunque el número exacto es difícil de precisar. Una gran mayoría de ellos siguen hospedados en comunidades y familias liberianas, particularmente en los dos distritos fronterizos con Costa de Marfil: Grand Gedeh y Nimba. Hay que recordar que muchas de estas familias liberianas que hospedan ahora a los refugiados habían sido ellas mismas refugiadas en Costa de Marfil, cuando se vieron obligadas a huir por causa de la guerra civil que asoló Liberia hasta 2003.
En Grand Gedeh, donde hay unos 60,000 refugiados, MSF ha organizado 16 clínicas móviles. Solamente en abril, el personal médico de la organización realizó 4,500 consultas y vacunó a 835 personas de sarampión. En el vecino distrito de Nimba, donde se estima que han buscado refugio otras 50,000 personas, MSF también gestiona clínicas móviles en 11 emplazamientos diferentes a lo largo de la frontera, realizando una media de 220 consultas diarias. Las principales enfermedades son malaria (que representa el 30% de todas las consultas y cuyas cifras no hacen más que aumentar debido a que ha comenzado la época de lluvias), infecciones respiratorias y diarrea. Además de las clínicas móviles en la frontera, MSF está trabajando en el ambulatorio de Bahn, donde se está dispensando atención médica a las 3,500 personas que permanecen en el campo de refugiados cercano a la localidad.
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| 13|may|2011 Yemen: una ambulancia de MSF alcanzada por una bala
 | © Paul Cabrera/MSF
| | El pasado miércoles se produjeron duros combates en Saná, la capital yemení. MSF refirió a cerca de 30 heridos a estructuras sanitarias. Una de las ambulancias de MSF fue alcanzada por una bala perdida. MSF recuerda que deben respetarse las actividades médico-humanitarias
El pasado miércoles, Saná fue de nuevo escenario de duros combates entre fuerzas progubernamentales y manifestantes. Los enfrentamientos tuvieron lugar cerca del hospital de Kuwait cuando una marcha organizada por los manifestantes intentaba llegar a la oficina del ex primer ministro.
A lo largo de la tarde, las ambulancias de MSF refirieron a cerca de 30 heridos graves que necesitaban tratamiento quirúrgico a hospitales y clínicas privadas. La gran mayoría de los pacientes eran heridos de bala. Al menos una de estas personas falleció.
El miércoles a las 10:30 de la noche, una de las ambulancias de MSF fue alcanzada por una bala perdida cuando se acercaba a la zona de los enfrentamientos. Nadie resultó herido en el incidente. “La bala entró por la ventana trasera”, explica el Dr. Vipul Chowdhary, representante de MSF en Yemen. “Por suerte, no había pacientes en el vehículo cuando se produjo el incidente y tanto el conductor como la enfermera que viajaban en él resultaron ilesos. MSF recuerda a todas las partes el deber de respetar las actividades médico-humanitarias y al personal que participa en ellas en Saná y en el resto del país”.
Ayer, los equipos de MSF visitaron las estructuras de salud de Saná, incluyendo varios hospitales públicos, clínicas privadas y hospitales de campaña montados por los manifestantes para evaluar las necesidades y prestar apoyo médico. Asimismo, MSF sigue apoyando una clínica privada con donaciones de material médico y medicamentos. 14 heridos graves fueron sometidos a intervenciones quirúrgicas en esta clínica ayer.
Desde que empezaron los disturbios, los equipos de MSF han intervenido en Saná, Ta’izz y Adén para ayudar a las estructuras médicas a hacer frente a la afluencia de heridos. MSF está donando material médico y medicamentos, formando al personal médico yemení, y ofreciendo ambulancias adicionales para referir a los heridos a las estructuras quirúrgicas.
En Ta’izz, donde también se han producido intensos enfrentamientos en los últimos días, las ambulancias de MSF refirieron a ocho heridos graves de bala entre el domingo por la tarde y el lunes por la mañana, de los que cinco fallecieron.
Además, MSF sigue llevando a cabo su programa médico regular en las gobernaciones de Saada, Hajjah, Amran, Aden y Lahj así como en la ciudad de Saná.
Médicos Sin Fronteras es una asociación internacional privada, que proporciona asistencia médica y humanitaria en más de 65 países de todo el mundo, incluyendo Costa de Marfil, Pakistán, República Democrática del Congo, Libia, y Sudán. MSF no acepta fondos de ningún gobierno para su trabajo en Yemen dependiendo exclusivamente de donaciones privadas.
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