En Médicos Sin Fronteras estamos conscientes del enorme desafío que supone esta situación para todos, y por eso expresamos nuestra solidaridad hacia los pacientes y familias afectadas por la COVID-19; y con la población que vive con miedo e incertidumbre a causa de esta epidemia.

A medida que el virus continúa propagándose, desde Médicos Sin Fronteras monitoreamos las necesidades de salud del país, a la vez que organizamos la respuesta existente para mantener y ampliar los servicios médicos integrales que brindamos en México. Iniciamos el llamado a los profesionales de la salud de Médicos Sin Fronteras con el objetivo de que estén listos ante nuestra intervención en los próximos días.

Sin embargo, también nos preocupa el impacto que tendrá esta pandemia en un contexto en el que las personas no tienen acceso regular a servicios médicos y viven en condiciones precarias que facilitan la propagación del virus. 

MSF ha respondido a innumerables epidemias en todo el mundo, y sabemos que las medidas de salud pública funcionan cuando protegen a todas las personas y fracasan cuando no se incluyen a poblaciones vulnerables como los migrantes. Por esta razón, Como parte de los esfuerzos que estamos realizando para responder, en México, nuestros equipos en Matamoros han adaptado y aumentado sus actividades médicas debido a la falta de atención integral dentro del campamento donde viven alrededor de 2,000 solicitantes de asilo. 

Allí, nuestros equipos brindan servicios de salud física y mental, al igual que actividades de promoción de la salud. A pesar de estos esfuerzos, está claro que es imposible implementar adecuadamente medidas de prevención de infecciones, como desinfectar espacios públicos, lavarse las manos con frecuencia y distanciarse de otras personas, en un lugar donde familias enteras duermen juntas en una sola carpa. 

Mientras en MSF fortalecemos nuestra respuesta para llegar a las personas más vulnerables, nos solidarizamos con la población e instamos a los gobiernos de EE. UU. y México a asumir la responsabilidad de garantizar la provisión de medidas de mitigación inclusiva y atención médica integral, particularmente a las personas que viven en condiciones peligrosas como migrantes y solicitantes de asilo.

¿Dónde estamos?

La apenas recién estrenada cancha de basquetball que fuera hasta hace algunos meses la casa del equipo profesional de Tijuana, “Los Zonkeys”, es hoy una Unidad Hospitalaria Auxiliar donde los equipos de Médicos Sin Fronteras comenzarán a asistir desde este miércoles a pacientes Covid-19 no críticos.