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12.05.2021

La enfermera Olga Rodríguez se integró al equipo humanitario de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Choloma, Honduras, para apoyar las brigadas médicas que asistieron a las personas afectadas por los huracanes y a la población migrantes. En esta entrevista, te cuenta cómo es el trabajo de una enfermera durante una emergencia.  
 

¿Cómo fue tu trabajo durante la atención que diste a las personas afectadas por los huracanes? 

Es una experiencia muy bonita, porque me tocó el área de comunidad. Durante las inundaciones participé en las brigadas médicas y mi responsabilidad más que todo era hacer el triaje a pacientes y entregar los medicamentos, según la orden médica tras la consulta con la doctora de MSF. También asistía a la doctora haciendo curaciones si era necesario. 

¿Qué condiciones de salud presentaban estas personas? 

Daños psicológicos, porque muchos estaban emocionalmente afectados por haberlo perdido todo. A nivel médico presentaban enfermedades en la piel, problemas respiratorios y pacientes que sufrían de diabetes, que en ese momento no contaban con medicamento. 

¿Qué fue lo que más te impresionó durante las emergencias y la atención que dio MSF a las personas que se sumaron a las caravanas? 

Fue conocer personas que, a pesar de las dificultades, siguen luchando para salir adelante. Son personas que pasaron momentos muy difíciles y no se dan por vencidas. Las personas que iban en la caravana tuvieron que caminar trayectos tan largos con sus niños en brazos, sabiendo que habían perdido su hogar y a pesar ello, seguían luchando. 

Tenían en mente migrar a otros países en busca de una vida mejor.   

Me gustó trabajar con este tipo de pacientes que realmente necesitan de atención médica. Cada vez que llegamos a la comunidad se acercan a nosotros y nos piden consejos. Con el equipo móvil de MSF, nosotros les brindamos el apoyo psicológico, las doctoras brindan la atención médica y los educadores comunitarios hacen trabajo de sensibilización sobre la salud mental, la salud sexual reproductiva, las medidas de bioseguridad para prevenir la COVID-19, la violencia y violencia sexual y otros temas que la comunidad requiera para mejorar sus condiciones de salud. 

¿Qué ha aprendido en estos meses trabajando con MSF? 

A lidiar con personas de diferentes creencias religiosas, personas que se han sentido denigradas por su color de piel o por su posición económica. Nosotros llegamos a las personas que más lo necesitan, sin ver el color piel, la raza, sino que todo lo hacemos con igualdad. 

Es reconfortante trabajar en MSF, porque hay compañerismo, apoyo de las compañeras. Nos respetan nuestros derechos. Actualmente, yo trabajo con MSF como enfermera auxiliar de la clínica Materno Infantil en Choloma. Yo recomendaría a mis compañeras enfermeras trabajar en MSF, porque esta organización no tiene fines de lucro y apoya a todas las personas. No se denigra a nadie, porque para MSF todos y todas somos iguales.