05.07.2019
Un tratamiento eficaz  ayuda a que las personas con VIH puedan vivir vidas largas y saludables. Pero para quienes viven en comunidades remotas, obtener acceso a estos vitales medicamentos puede ser un desafío. Nuestra compañera Valeria Reyes, mexicana, escribió este blog para hablar de un equipo que busca cambiar esta situación ...
 
"Cuando me notificaron que sería parte de MSF y me propusieron mi primera misión en Zimbabue, estaba muy emocionada. Estaba feliz por tener la oportunidad de trabajar en un ambiente increíble, de aprender de otras personas y compartir experiencias para ayudar a las personas y empoderarlas para mejorar sus vidas. 
 
Soy Valeria, una promotora de la salud originaria de la Ciudad de México. Estudié trabajo social, y trabajo en desarrollo y movilización comunitaria desde hace 12 años. Mi misión en Zimbabue consistió en acercarme a las comunidades fuera del distrito de Mwenezi, en aquellas áreas remotas del sureste de Zimbabue. 
 
 

¿Cómo es una visita de alcance comunitario?

 
Una de las actividades de nuestro proyecto es el componente de alcance comunitario, con el que se brindan servicios médicos a comunidades remotas que, de otra forma, no tendrían acceso a ellos. Esto implica que nuestros equipos viajen distancias de 60 hasta 200 kilómetros para encontrarse con los pacientes. Para nuestro equipo, un día normal del componente de alcance comunitario comienza en la clínica de Chirindi, una de las instalaciones médicas gestionadas por el Ministerio de Salud y Cuidado Infantil de Zimbabue. Todos los medicamentos de VIH, los libros verdes (cuadernos verdes con información demográfica y sobre la atención a los pacientes), mesas, sillas y otros artículos se cargan en los autos de MSF.
 
Luego, tenemos una reunión rápida con el equipo para compartir actualizaciones y noticias relevantes antes de salir hacia la clínica. En esta visita en particular, viajamos a Makugwe y Sovelele, pueblos que se encuentran en áreas remotas del distrito. Un viaje "típico" puede implicar un viaje de aproximadamente una hora en automóvil para llegar a Sovelele. Es muy difícil conducir por estos caminos en cualquier momento; pero durante la temporada de lluvias es intransitable.
 
En el camino, vemos muchos aspectos de la comunidad: las viviendas de las personas, el ganado, a mujeres que lavan sus ropas en el río, niños que caminan descalzos para llegar a la escuela y, a veces hasta vida salvaje.

Una instalación muy planeada

Cuando llegamos al sitio donde trabajaremos, todo el equipo desempaca las cosas e instalamos las tiendas de campaña donde ofreceremos los diferentes servicios.
 
MSF ha estado trabajando aquí durante más de dos años y la logística para las actividades de alcance comunitario están muy bien planificadas. Las tiendas de campaña son muy fáciles de colocar, y si trabajamos todos juntos, en diez minutos queda todo listo.
 
El siguiente paso es otra reunión rápida, esta vez con los trabajadores de salud comunitarios y los agentes comunitarios de apoyo a pacientes con VIH/SIDA. Están muy involucrados y felices de cooperar en las diferentes tareas. La enfermera mentora de MSF dirige la reunión, y una de las enfermeras de la clínica de Chirindi asigna las diferentes tareas del día.
 

Una parte clave del equipo

 
Los trabajadores sanitarios en los pueblos son un vínculo clave entre la comunidad y el sistema de salud formal en Zimbabue. Tienen una amplia gama de funciones y responsabilidades, entre las que se incluye la promoción de la salud (por ejemplo, ayudar a la comunidad a aprender a reconocer las enfermedades y cómo prevenirlas) y la referencia de aquellas personas que necesitan atención adicional a los niveles más altos del sistema de salud.
 
Los trabajadores de salud comunitarios del pueblo y los agentes de apoyo a pacientes con VIH/SIDA son miembros de la comunidad que reciben y asesoran a sus compañeros cuando vienen a recoger sus medicamentos en los centros de salud. También ayudan al personal sanitario con tareas menores.
 
Los trabajadores sanitarios del pueblo forman parte de un programa que ha sido gestionado durante mucho tiempo por el Ministerio de Salud y Cuidado Infantil, y la idea de tener agentes comunitarios de apoyo a pacientes con VIH / SIDA nació de la Organización de Servicios de VIH y SIDA de Batanayi. La colaboración con estas dos organizaciones ha ayudado a que el proyecto de MSF crezca en este lugar.
 

Más que realizar pruebas

 
Cuando nos preparamos para una visita de alcance comunitario, organizamos las mesas y sillas en diferentes "estaciones", donde las personas pueden acceder a diferentes servicios. Durante mi primer día en una de estas visitas,  pasé por todas ellas, pero ahora me corresponde trabajar en la estación para realizar pruebas de VIH.
 
En nuestra estación, no solo proporcionamos pruebas de VIH, sino también muchas otras cosas, como el apoyo a los pacientes que se han perdido una fecha de revisión (algo clave), que han dejado de tomar sus medicamentos o han perdido el contacto con los servicios de salud. También es bastante común en los programas de VIH que los pacientes comiencen el tratamiento y no lo terminen, así que también tenemos apoyo para estas personas, para ayudarles a volver al tratamiento.
 
Hay muchas razones por las que alguien podría abandonar su tratamiento o no darle seguimiento. Algunas son prácticos (escribiré más sobre eso a continuación), pero otras son más complejos.
 
Para ayudar a abordar estas cuestiones, a mi lado están Thulisiwe Muzezewa, un asesor/educador de la Clínica en Chirindi; y Oniwell Nyekete, una mentora/consejera/educadora de MSF. El papel de un asesor es fundamental en las actividades de alcance comunitario.
 

¿Por qué los asesores son tan importantes?

Tener un asesor ayuda a las personas a entender el VIH y el tratamiento, y a dejar de lado los conceptos e información errónea, así como el estigma. Las personas que viven con el VIH tienen que lidiar con algo más que los aspectos prácticos que supone controlar una condición de salud crónica. Con frecuencia, estos desafíos incluyen una combinación de lo psicológico y lo social; por ejemplo, que las personas pueden encontrar que el diagnóstico es devastador, o luchar con las actitudes de su familia y la comunidad en general.
 
 
Asesores como Thulisiswe Muzezewa llevan a cabo sesiones de asesoría individuales o grupales, además de sesiones psicoeducativas básicas para los pacientes y, cuando es necesario, sus familias. Junto con estas actividades, tenemos un grupo de apoyo para niños y jóvenes que viven con VIH. En el grupo, aprenden más sobre la importancia de atenerse a sus planes de tratamiento y buenas prácticas de salud.
 
También discuten sobre cómo su condición como pacientes con VIH es una parte importante de vivir con la enfermedad,  pues quienes viven con VIH necesitan el apoyo psicosocial de la familia, los amigos y la comunidad para poder continuar con su tratamiento. Al ayudar a estos pacientes a lidiar con sus dificultades psicosociales, esperamos no solo ayudarles a mejorar su salud mental, sino también a tomar sus medicamentos, que es vital para controlar esta enfermedad.
 

¿Qué más sucede en una visita?

 
Además de las pruebas, el asesoramiento y la asistencia técnica, hay muchos otros servicios que se ofrecen a la población...
 
Ofrecemos un servicio de recarga de medicamentos para pacientes que consumen medicamentos para enfermedades no transmisibles como la diabetes o la presión arterial alta.
 
Nuestro equipo hace que las personas VIH positivas comiencen con la terapia antirretroviral (ART). Al tomar estos medicamentos con regularidad, las personas con VIH pueden reducir la carga del virus en la sangre hasta el punto en que llegue a ser indetectable, lo que les permite vivir vidas largas y saludables, además de reducir el riesgo de transmisión.
 
Las personas con VIH pueden ser susceptibles a las infecciones, por lo que ofrecemos atención para estas, así como el monitoreo de los niveles de VIH en la sangre de las personas (su "carga viral"). Y, lo más importante, referimos a las personas a “OFCAD".
 

Llevando medicamentos a las personas que los necesitan

 
OFCAD significa "Distribución de ART fuera de las instalaciones” (por sus siglas en inglés). Es una forma de proporcionar terapias antirretrovirales con el objetivo de aliviar la carga de los pacientes VIH positivos que viven en áreas de difícil acceso. ¿Cómo? Proporcionándoles un fácil acceso a los medicamentos que necesitan en la comodidad de sus comunidades.
 
Antes, los pacientes a veces caminaban durante todo el día para llegar a un centro de salud y obtener sus medicamentos para el VIH. Este es un verdadero desafío para cualquier persona, pero particularmente para quienes necesitan trabajar para alimentarse a sí mismas y a sus familias,  tienen niños a quienes cuidar y a las personas que están enfermas o discapacitadas. Si alguien no puede ir al centro de salud para recoger sus medicamentos, existe un riesgo real de que abandonen el tratamiento por completo.
 
Para que los pacientes sean incluidos en OFCAD, hay un criterio que debe seguirse: los pacientes deben estar dispuestos a unirse a OFCAD, deben haber estado en tratamiento antirretroviral durante al menos seis meses y su carga viral debe ser indetectable o inferior a 1000. Deben estar tomando el régimen de dosis fija que es Tenolum E. Y debe haber un trabajador sanitario cerca de la zona en que residen.
 
El objetivo de este programa de distribución es aumentar la cantidad de personas en estas áreas remotas que pueden llevar una vida saludable con VIH a través de un mejor acceso a medicamentos que salvan vidas.
 

¿Cómo funciona?

 
La forma en que funciona el programa es muy eficiente: los pacientes que se beneficiarían son identificados en alguno de los centros de salud o sitios donde se realizan las actividades de alcance comunitario, se inscriben y se derivan a la ubicación de distribución de su elección.
 
Actualmente hay siete puntos de distribución diferentes en Makugwe y Sovelele, Mwenezi.
 
Los trabajadores sanitarios del pueblo ordenan y recogen los medicamentos antirretrovirales del centro de salud para los pacientes en su círculo de distribución. Luego, siguiendo un cronograma, rellenan las prescripciones de medicamentos a los pacientes dentro de sus propias comunidades. Los trabajadores sanitarios de los pueblos a veces tienen que viajar hasta ocho horas en bicicleta para recolectar los medicamentos en las instalaciones de salud.
 
Los trabajadores sanitarios en los pueblos son importantes porque movilizan, educan y sensibilizan a la comunidad sobre el VIH y apoyan a los pacientes en el monitoreo de la carga viral, el manejo de otras enfermedades, la detección de la TB y las derivaciones para aquellos que necesitan atención médica adicional.
 

Entonces, ¿qué hace un promotor de salud?

 
Como promotor de salud en el proyecto, parte de mi trabajo ha consistido en apoyar a los trabajadores sanitarios de los pueblos en el programa de distribución de medicamentos. Por ejemplo, aclarando dudas sobre el procedimiento el día en que recolectan medicamentos de la clínica.
 
 
He estado trabajando en evaluaciones y seguimiento sobre cada paso del programa para asegurar buenos resultados y un impacto positivo en las comunidades. He planeado capacitaciones con el equipo para fortalecer la información sobre el VIH, el estigma y las infecciones oportunistas como la tuberculosis. Y también he podido diseñar los materiales de promoción de la salud y colaboradores que apoyen las distribuciones.
 
Cuando me enteré sobre esta forma de distribuir medicamentos contra el VIH para personas que se encuentran lejos de los centros de salud, me impresionaron dos cosas.
 
La primera fue la confianza que el Ministerio de Salud de Zimbabue otorga a las personas de las comunidades para que puedan gestionar este medicamento que salva vidas. El segundo fue cómo MSF implementó algo que comenzó como piloto y llegó a convertirse en un gran proyecto.
 
Durante mis meses en este proyecto me di cuenta de lo comprometido que está MSF con las comunidades, la forma en que trabajan juntos por el bienestar, la sostenibilidad, la igualdad y la cooperación.
 
Lo que he visto durante mi trabajo a en el programa OFCAD es que tan activamente participan las comunidades. La gente trabaja muy duro. Para quienes viven con el VIH, es gratificante contar con líderes comunitarios que movilicen sus esfuerzos para ayudarlos a mejorar sus vidas.
 
Trabajar con las comunidades es increíble. Desde que estoy aquí, he aprendido mucho sobre solidaridad, compromiso, empoderamiento y obtengo satisfacción cuando las personas están realmente involucradas en el proceso de mejorar sus propias vidas.
 
Definitivamente, este es un enfoque que debe compartirse con otros proyectos en Zimbabue y el resto del mundo.