27.03.2019
Médicos Sin Fronteras (MSF) está aumentando su respuesta ante el cólera en Yemen a causa del aumento de casos en las gobernaciones de Amran, Hajjah, Ibb y Taiz. La organización asegura que debe ampliarse  la asistencia humanitaria y, en especial, las actividades de agua y saneamiento para evitar que el cólera se propague por todo el país.
 
Desde el 1 de enero de 2019, MSF ha ingresado a 7,938 pacientes con posibles casos de cólera en sus centros de salud en las gobernaciones de Amran, Hajjah, Ibb y Taiz, el 50% de los cuales procedían de la provincia de Ibb. Durante este período, el número de pacientes de cólera tratados por MSF aumentó de 140 a 2,000 a la semana. Los resultados de las pruebas de diagnóstico rápido realizadas en los proyectos de MSF muestran que, en el mismo período, el porcentaje de casos positivos de cólera aumentó del 58 al 70%.
 
“Los equipos de MSF han abierto un centro de tratamiento de cólera con 50 camas en Khamer, han aumentado el número de plazas de la unidad de tratamiento de cólera en Taiz y han reforzado los centros en Ibb y Kilo. La tasa de afectación es particularmente alta en Huth, en la gobernación de Amran, donde MSF apoya a un centro de salud ", explica Hassan Boucenine, coordinador general MSF en Yemen. "Fortalecer las actividades de agua y saneamiento es una prioridad, ya que son esenciales en la lucha contra el cólera".
 
En Saná, los equipos de MSF están renovando un departamento del hospital Al Kuwait para convertirlo en un centro de tratamiento de cólera. MSF ha entregado en Saná 30,000 litros de solución de lactato de Ringer, utilizada para reemplazar líquidos y electrolitos en pacientes deshidratados.
 
"El cólera se considera endémico en Yemen, pero el aumento de casos es preocupante ya que la temporada de lluvias, que podría agravar la situación general, aún no ha comenzado", dice Boucenine.
 
Entre 2016 y 2017, dos oleadas de cólera golpearon a Yemen. Aunque la enfermedad fue controlada con posterioridad, las autoridades sanitarias y las organizaciones médicas han continuado viendo casos en casi todas las gobernaciones del país.
 
Después de cuatro años de guerra, la presión sobre las estructuras de salud de Yemen es enorme y muchas personas no pueden acceder a una atención médica circunscrita a los pocos hospitales que aún funcionan. Además del cólera, los brotes de otras enfermedades prevenibles con vacunas, como la difteria y el sarampión, siguen siendo un riesgo para la salud y una causa de muerte para las personas que viven en el país devastado por la guerra.