Sundas ParvezEnfermera
15.03.2019
Nuestra compañera Sundas es una enfermera. Durante su misión en Pakistán, conoció a la madre de unos cuatrillizos y escribió este blog para relatar la experiencia. 
 
"Después de un largo descanso durante la Navidad, volví a trabajar a principios de enero de 2019. En mi primer día de servicio, mis colegas enfermeras me encargaron a cuatro bebés que se encontraban en la unidad de cuidados intensivos. Para mi gran sorpresa, eran cuatrillizos. Era la primera vez que veía a unos cuatrillizos nacidos a través de parto natural. No me sorprendió saber que llegaron a este mundo con bajo peso y, por ende, que fueran admitidos a la unidad de neonatos.
 
Después de un par de horas de trabajo, la madre llegó a la unidad de neonatos para ver a sus bebés. Fue una buena oportunidad para intercambiar algunas palabras con ella. Era una mujer fuerte que cargó en su vientre a cuatro bebés y los parió sin cirugía.
 
La madre comenzó a contarme su historia. Pertenece a una familia pobre y su esposo trabaja para los terratenientes con un sueldo diario. El nacimiento de sus bebés la llenó de una felicidad inmensa. 
 
 
 
"Estos bebés son la recompensa de mis cuatro años de paciencia", me comentó la madre, que se llama Sakina. Ella se casó hace cuatro años, pero no había podido concebir un bebé hasta ahora. Normalmente se espera que las mujeres den a luz al bebé poco después del matrimonio y, si una mujer no puede hacerlo, siente mucha presión y es avergonzada por parte de la familia y la comunidad. En algún punto, el matrimonio también está en juego. 
 
"Había estado consultando a un ginecólogo durante los últimos cuatro años. A mis suegros les preocupaba que nunca les diera un bebé. Mantuve la paciencia y continué el tratamiento. Rezaba a Dios para que me bendijera con un bebé "
 
Sakina terminó nuestra conversación diciendo que "Allah tiene su propia manera de distribuir las bendiciones. Mis cuatrillizos son una bendición". Aunque ella deseó durante mucho tiempo un bebé, al final tuvo cuatro el mismo día. 
 
Cuando salió de habitación, lo hizo con una sonrisa en el rostro y lágrimas de alegría en sus ojos. Los cuatrillizos están bien ahora. Poco a poco están ganando peso y pronto serán dados de alta.”