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La resolución de problemas, la lluvia de ideas y la demostración de competencias clínicas me ayudaron a superar mis horas dentro del Equipo de Protección Personal (EPP).

IBIE MOHAMMEDMédica
29.10.2020

En el Hospital Escuela Al-Kindy en Irak, el equipo de MSF brinda apoyo al pabellón de COVID-19. Para una paciente, esto tuvo consecuencias que cambiaron su vida. La Dra. Ibie Mohammed nos compartió su historia, en esta entrada de blog.

"Durante mi estadía en Irak, trabajé en un proyecto de respuesta a la emergencia de COVID-19, apoyando a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en un entorno de recursos limitados y gestionando actividades donde el enfoque es la gestión de pacientes adultos en estado crítico.

Como pediatra y médica de enfermedades infecciosas, esta situación no podría estar más lejos de mi zona de confort.

Pero yo estaba allí como gestora de actividades médicas, así que trabajé para encontrar mi equilibrio, me puse en mi mejor papel como encargada de cuidados intensivos y me dediqué a cumplir todo lo que se requería.

Ventiladores y vías intravenosas

Formé parte del equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) que trabaja en el hospital Al-Kindy para gestionar casos, formaciones y asesoramiento. Inicialmente, la atención clínica estaba a cargo del personal regular del hospital, empleado por el Ministerio de Salud iraquí.

Sin embargo. A veces, los y las integrantes del equipo de MSF eran los únicos médicos presentes en la UCI cuando un paciente colapsaba.

Entonces, mientras una enfermera se apresuraba a informar a los especialistas del Ministerio de Salud que eran necesarios, yo estaba de rodillas en el piso junto al paciente, colocando una vía intravenosa; a la vez que Pedro, el especialista en UCI de MSF, restablecía el ventilador o iniciaba la RCP (reanudación cardiopulmonar).

Sin embargo, no había días típicos. Eso significaba que en los días en que el equipo  de MSF en la UCI reconfiguraría o conectaría un circuito de ventilación; a menudo yo mostraba a los cuidadores de pacientes cómo hacer fisioterapia torácica.

Asumiendo la atención clínica

El personal del Ministerio de Salud, los pacientes y los cuidadores tenían confianza en el equipo de MSF en la UCI, ya que nuestras intervenciones clínicas y la capacitación del personal ayudaron a mejorar los resultados de los y las pacientes. Pero los residentes y especialistas del Ministerio de Salud cubrían 240 camas en el hospital, lo que dificultaba la atención oportuna para los pacientes más graves.

Esa necesidad de apoyo, recursos y personal era una característica común de los centros de salud gubernamentales en Bagdad. Entonces, con el acuerdo del Ministerio de Salud, MSF tomó la decisión de asumir la atención y organización de la respuesta a la COVID-19 en el hospital Ibn Al-Kindy: era el más concurrido y aún no estaba equipado para la pandemia de COVID-19.

Como Gestora de actividades médicas, no trabajé exclusivamente al lado de las camas en la UCI, pero los días en que me unía a las rondas clínicas en la sala, siempre me recordaban la diferencia que estábamos haciendo, incluso si no todos los casos tenían un final feliz. Mi papel  me recordó que disfruto cuidar a todas las personas vulnerables, no solo a los niños.

Nuestro objetivo

La resolución de problemas, las lluvias de ideas y la demostración de competencias clínicas me ayudaron a lidiar con las horas pasadas dentro del Equipo de Protección Personal (EPP), pero la clave para mi actitud positiva fue la apreciación y la personalidad acogedora de mis colegas iraquíes, a pesar de que tenían exceso de trabajo y falta de personal.

MSF capacitó a asistentes de anestesia y enfermeras de la UCI en los principios de oxigenación, entorno de ventilación y enfermería para pacientes con COVID-19 . También nos centramos en las medidas de prevención y control de infecciones. Esto no solo implicó diseñar las medidas, sino compartir la capacitación relevante y la educación del personal y los miembros de la comunidad en todo el hospital.

El personal médico y de enfermería iraquí de MSF fue clave para desarrollar las habilidades y los conocimientos del personal local. Por ejemplo, llegaron a demostrar cómo se puede cuidar a los pacientes con COVID-19 estables en una posición boca abajo conocida como "prono", que ayuda a los pulmones y conduce a mejores tasas de recuperación.

Una situación urgente

Un día, en la UCI de COVID-19, entramos en la primera sala y vimos a un hombre de unos treinta años medio sentado en la cama. Llevaba una mascarilla y estaba recibiendo CPAP (presión positiva continua en las vías respiratorias): un tratamiento que facilita la respiración.

La dama a su lado saludó y alzó su voz a manera de bienvenida tan pronto como el equipo de MSF se acercó. Cuando empezó a dar las gracias (en árabe), de repente recordé que esta paciente de COVID-19 ahora con ojos sonrientes había estado inconsciente la semana pasada, después de haber sufrido un derrame cerebral.

Cuando revisamos al hombre, la familia estaba luchando por obtener una tomografía computarizada del cerebro de diagnóstico, que es vital para garantizar que los pacientes con accidentes cerebrovasculares reciban el tratamiento adecuado rápidamente.

Así que hablé con el especialista del Ministerio de Salud en la UCI para abogar por que se realizara una tomografía computarizada urgente, y Pedro, el especialista en UCI de MSF, tranquilizó al personal sobre cómo un paciente ventilado podría ser transportado de forma segura a la tomografía computarizada, explicando el uso del equipo disponible.

El resultado correcto

Después de realizarle la tomografía computarizada, el equipo pudo ponerlo en el tratamiento adecuado y el hombre mejoró dramáticamente. La exploración confirmó que el accidente cerebrovascular se debió a un coágulo de sangre, por lo que el equipo pudo comenzar a proporcionarle los medicamentos vitales de inmediato.

Hablando con su esposa, supe que tenía debilidad residual en el lado izquierdo, pero el hecho de que estuviera despierto y mejor fue un milagro para la familia que había presenciado muchas muertes a su alrededor desde su admisión a la UCI.

Pequeñas victorias

Escuché su pecho y espalda y levanté los pulgares. El paciente hizo un gesto silencioso para indicarme que le estrechara la mano, llevando su mano derecha a su mano izquierda más débil en su regazo. La esposa gritó alegremente “Estimado doctora, gracias a todos”.

Luego, mientras limpiaba mi estetoscopio, agregó una frase que no había escuchado antes: " ¡Aachatt Eedich!"

Esta es la pronunciación exacta. En ese momento, pensé que simplemente sonaba bien.

Más tarde me di cuenta de que esta frase significa (literalmente) “¡Que tu mano viva / prospere”, que es una encantadora frase iraquí de gratitud y agradecimiento!

Fue una expresión muy sincera, y una recompensa que sentí valió la pena. La bondad que experimenté y presencié en Irak son mis "pequeñas victorias".

 

 

*La imagen de esta nota muestra la UCI del hospital Al- Kindy. Los pacientes en la fotografía no son los descritos en esta entrada de blog.