09.10.2018
Médicos Sin Fronteras (MSF) volvió a inaugurar la unidad quirúrgica del Hospital Provincial de Referencia de Kananga (HPRK, por sus siglas en inglés), donde la organización ha brindado atención médica y psicológica a las víctimas de violencia sexual desde mayo de 2017. Además, MSF estableció un nuevo proyecto en la zona sanitaria de Tshikula, que brinda atención médica de emergencia y atención materno infantil.
 
El objetivo en ambos casos es continuar brindando asistencia a las poblaciones necesitadas y apoyando al sistema de salud local, que ha sido fuertemente afectado por las consecuencias de la violencia en la región del Gran Kasai, en la República Democrática del Congo (RDC).
 
Estas recientes aperturas se realizaron en paralelo con la retirada de MSF de las actividades de nutrición en la zona sanitaria de Tshibala, pues la organización está esforzándose por adaptarse a las cambiantes necesidades humanitarias dentro un contexto que sigue caracterizándose por focos de violencia y movimientos poblacionales esporádicos.
 
Este volátil contexto tiene un impacto directo en el acceso a la atención médica, que sigue siendo un desafío, y en la respuesta de la atención médica, que sigue siendo inadecuada e incapaz de responder a las emergencias y necesidades de los más vulnerables.
 
"El objetivo de todos nuestros proyectos no solo es tratar a los pacientes en nuestras estructuras o en las estructuras que apoyamos, sino también llegar, por medio de clínicas móviles y visitas regulares al campo, a quienes viven en las aldeas y lugares más remotos, donde el impacto de la violencia a menudo ha sido mayor ", explica la Dra. Hilde Vochten, coordinadora médica de MSF en la República Democrática del Congo.
 
Desde que MSF comenzó a responder a la crisis en la región del Gran Kasai en mayo de 2017, la organización ha implementado proyectos médicos en un total de cinco localidades en las provincias de Kasai y Kasai Central: en las capitales Tshikapa y Kananga; y en Tshibala, Kakenge y Tshikula.
 
Desde entonces, la organización ha finalizado algunas de sus actividades y programas, o los ha entregado al Ministerio de Salud y otras organizaciones después de una reevaluación de las cambiantes necesidades desde un punto de vista médico y humanitario.
 
"Durante el último año y medio, nuestros equipos han brindado asistencia médica y apoyo a víctimas de violencia sexual, niños con desnutrición y pacientes con heridas severas o que requieren cirugía. Continuaremos apoyando y fortaleciendo el sistema de salud local", dice Dr. Vochten.
 
 
Desde agosto de 2016 la región del Gran Kasai ha experimentado una violencia generalizada que ha cobrado la vida de más de 5,000 personas y ha desplazado a aproximadamente 1,4 millones de personas en el punto más crítico de la crisis. En los últimos meses, cientos de miles de personas han regresado gradualmente a sus pueblos de origen, pero las necesidades humanitarias de las personas en esta región siguen siendo inmensas y en gran parte, siguen sin abordarse.
 
MSF trabaja en la República Democrática del Congo desde 1977, ofreciendo atención médica a víctimas de conflictos y violencia, personas desplazadas, víctimas de epidemias o pandemias como el cólera, el sarampión y el VIH / SIDA. MSF también ha estado en la línea de frente de la respuesta a los brotes de Ébola que han afectado al país en las últimas décadas.
 
 

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