05.03.2018
"La confiscación de artículos médicos vitales de un convoy de ayuda humanitaria con destino a Guta oriental por parte de las autoridades del gobierno sirio es otro lamentable hecho dentro de un cínico proceso que pretende minar la vida de los civiles atrapados en este enclave sitiado: mujeres, niños, ancianos, incapacitados y enfermos. 
 
Las reglas de la guerra son muy claras: se debe permitir que los artículos que son esenciales para salvar vidas -incluidos los suministros médicos- lleguen a los civiles los necesiten. Y se debe ofrecer asistencia médica a todo el que lo requiera: civiles o combatientes. Simplemente son las reglas. Estas reglas se están rompiendo y a los médicos a los que apoyamos se les impide tratar por igual a las personas con heridas y traumas y a las que sufren otro tipo de urgencias que no son consecuencia del conflicto.
 
Como las reglas se rompen, nuestra determinación debe seguir firme. Todas las partes del conflicto deben permitir que los suministros médicos necesarios lleguen a las instalaciones sanitarias que aún funcionan ".
 
 
Lorena Bilbao, coordinadora de operaciones de Médicos Sin Fronteras para Siria.