23.09.2015
Ante el aumento extraordinario de casos de malaria en el campo de Naciones Unidas para la Protección de Civiles (PoC) en Bentiu, Sudán del Sur, la organización médico-humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF), en colaboración con UNICEF, ha realizado una campaña de puerta a puerta para proporcionar tratamiento de malaria a más de 16.000 niños de entre los seis meses y los cinco años. 
 
"El alcance del brote de malaria en el campo de Bentiu no tiene precedentes y se ha cobrado la vida de demasiados niños", dice Vanessa Cramond, coordinadora médica de MSF en Bentiu. "Con la escalada de la morbilidad y la mortalidad que observamos en la población menor de cinco años, era evidente que se necesitaba otra estrategia de respuesta para llegar a las personas con mayor riesgo de muerte".
 
Durante las últimas siete semanas, los equipos de MSF han tratado semanalmente a unos 4.000 pacientes de malaria en sus centros de salud en el PoC, una cifra 43 veces mayor a la de principios de año. A consecuencia del aumento del número de casos de malaria, con el agravante del acceso reducido a la atención sanitaria básica y la falta de acceso a diagnóstico y tratamiento temprano, muchos niños han llegado al hospital de MSF con infección de malaria severa.  
 
La semana pasada, un promedio de tres niños murieron de malaria diariamente en el hospital de MSF después de llegar en estado crítico. En respuesta a esta situación, MSF y UNICEF lanzaron una campaña de tratamiento contra la malaria para facilitarle, a los niños,  el acceso al tratamiento de malaria de forma más temprana.
 
"Nuestro objetivo con esta intervención de emergencia ha sido proporcionar acceso temprano al tratamiento de la malaria para el segmento más vulnerable de la población,  los niños menores de cinco años, antes de que su estado se deteriorase hasta el riesgo de muerte", añade Cramond.
 
 

Campaña puerta a puerta

 
La campaña se realizó entre el 10 y el 17 de septiembre, días en los que los equipos de salud comunitaria fueron de puerta en puerta identificando a todos los niños menores de cinco años con síntomas de malaria.  Se contrató a más de 210 trabajadores de salud comunitaria para la campaña que evaluaron a 30.000 niños por sospechas de malaria y proporcionaron tratamiento a 16.118. 
 
Desde mayo, la población del PoC de Bentiu ha aumentado en más del doble hasta alcanzar las 110.000 personas, lo que supone una presión enorme en los recursos médicos y humanitarios existentes.
 
MSF ha intensificado sus operaciones médicas considerablemente en los dos últimos meses con la apertura de tres nuevas clínicas de urgencias pediátricas, tres puestos de salud contra la malaria y la formación y contratación de 120 trabajadores de salud comunitaria para supervisar el estado de salud de la población.  MSF también ha ampliado la capacidad de camas de su hospital pasando de 60 a un total de más de 170 camas. 
 
El hospital de MSF en el PoC de Bentiu es el único hospital para la población del campamento. Proporciona atención en la sala de urgencias las 24 horas del día, cuidados intensivos para niños desnutridos, tratamiento médico en salas de pediatría y de adultos, así como servicios de cirugía y maternidad.
 
Como resultado de otros brotes simultáneos de enfermedades infecciosas, MSF también cuenta con dos salas de aislamiento para los pacientes con sospechas de hepatitis E y sarampión. El personal que trabaja en las operaciones de MSF en Bentiu está formado por 40 trabajadores internacionales y 350 locales. 
 
MSF es uno de los mayores proveedores de ayuda médico-humanitaria de forma neutral, independiente e imparcial en Sudán del Sur y cuenta con más de 3.300 trabajadores en todo el país. En la actualidad, MSF trabaja en varios proyectos en siete de los diez estados del país. 
 
A principios de este año, MSF advirtió de que en Sudán del Sur se podía producir en breve una segunda estación de malaria, excepcionalmente grave, ya que la organización estaba constatando grandes picos de admisiones por malaria en sus proyectos. En 2014, MSF proporcionó tratamiento a más de 170.000 pacientes de malaria en todo el país.