Claire HarperPartera
15.03.2019
Nuestra compañera Claire, una partera originaria de Estados Unidos, habla sobre su trabajo y el viaje que hizo para llegar a un centro de salud en un lugar remoto de la República Democrática del Congo.
 
“Mañana, me levantaré temprano para ir a mi "desplazamiento" semanal. Una parte importante de mi trabajo consiste en supervisar las actividades de salud sexual y reproductiva en las cuatro clínicas de salud que este proyecto apoya, y te contaré cómo lo hago ...
 

Un paseo lleno de baches

 
Los cuatro centros de salud se encuentran en las laderas que rodean las ciudades aquí. ¡También es divertido salir de Walikale!
 
Mañana, tomaré mi agua y protector solar y entraré en la Land Cruiser para comenzar un paseo lleno de baches para llegar a una de las instalaciones. También hay un equipo de alcance comunitario, así que no tendremos problemas para llenar el espacio en los autos.
 
Conducimos en caravanas compuestas por dos o tres Land Cruisers, en parte, para evitar quedarnos atrapados en el lodo. Los caminos aquí no se parece a nada que haya visto antes. En un solo camino, conducimos a través de un río. 
 
 
No tengo idea de cómo nuestros conductores logran conducir sobre ellos todos los días sin arruinar los autos. Les he dicho un par de veces lo mucho que los respeto.
 

Los centros de salud 

 
Una de las parteras del personal local es parte del equipo de alcance comunitario. Se desplaza más frecuentemente que yo, y me mantiene al tanto de las necesidades en los centros de salud, pues no puedo estar allí todos los días. Esta mujer tiene mucha experiencia y definitivamente es alguien en quien puedo confiar.
 
Programo mis visitas para que coincidan con el día en que la clínica realiza consultas prenatales. Esto lo hago para poder hablar con el proveedor de atención de salud sexual y reproductiva en cada uno de los centros de salud, quien suele ser una enfermera.
 
Cada centro de salud reserva un día por semana a las consultas prenatales iniciales, un segundo día para las consultas de seguimiento y un tercero para atención posparto y planificación familiar. También hay un centro de maternidad para mujeres con embarazos de bajo riesgo dentro de cada instalación, y los equipos siguen criterios estrictos para derivar a las mujeres al hospital en Walikale.
 
Personalmente, nunca tendría el valor para aventurarme a viajar por las carreteras de esta región estando en trabajo de parto, pero estas mujeres lo hacen constantemente.
 
 

La casa de espera

 
Afortunadamente, mi proyecto está construyendo una Maison d'Accueil, una “casa de espera” para las mujeres embarazadas, adyacente al hospital. Daré una breve presentación al personal del centro de salud que visitaremos mañana, para que todas las personas de la comunidad tengan la misma información sobre la nueva instalación. Estoy verdaderamente emocionada porque se convierta en una realidad para las mujeres de la región.
 
Mientras estoy en el centro de salud, también me encargaré de revisar cualquier caso de violencia sexual o basada en el género que haya sido tratado por el equipo. Finalmente, me aseguraré de que tengan todos los suministros que necesitan.
 
Cuando llego a casa, normalmente es tarde y me encuentro agotada. Después de un poco de descanso, sigo abogando por mis pacientes y discutiendo sobre las necesidades del centro de salud que visitamos con mi supervisor, el líder del equipo médico. 
 
Finalmente, llega el momento de relajarme y mirar el atardecer."