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30.03.2021

Médicos Sin Fronteras (MSF) está trabajando con la organización local Puerto Rico Salud, con el Departamento de Salud de Puerto Rico, y con el Colegio de Profesionales de Enfermería de Puerto Rico para vacunar contra la COVID-19 a comunidades vulnerables y de difícil acceso en la isla.

Las organizaciones participantes planean vacunar a 6,000 personas, teniendo en cuenta ciertos factores de riesgo, incluyendo a personas sin hogar, que viven en residencias de atención a largo plazo o con discapacidades en Arecibo, Humacao, Aguadilla, Mayagüez, Ponce, Loíza, y La Perla en San Juan. Este esfuerzo busca proteger a estas comunidades y mostrar que es posible vacunar a personas que por su aislamiento geográfico o condiciones de vida podrían quedar excluidas de las campañas de vacunación locales. 

“Vemos los obstáculos a los que muchas personas se enfrentan para acceder a vacunaciones contra la COVID-19,” explica Carla Sofía González, enfermera de Puerto Rico Salud. “Ya sea porque carecen de transporte o viven en áreas remotas o tienen condiciones que les dificultan acceder al sitio de vacunación. Ahora que las vacunas están disponibles, podemos demostrar que es posible entrar en las comunidades y asegurar que no se excluya a las personas por sus circunstancias”. 

En 2020, MSF comenzó a trabajar en Puerto Rico brindando atención domiciliaria y monitoreo de la COVID-19 para personas confinadas en sus casas en diferentes comunidades. Parte del personal que intervino entonces continuó su trabajo mediante la creación de Puerto Rico Salud, que en los próximos dos meses intervendrá en la campaña de vacunación con el apoyo de MSF. El Departamento de Salud brinda la vacuna contra la COVID-19 de Johnson & Johnson, que solo requiere una dosis, y el Colegio de Profesionales de Enfermería de Puerto Rico colabora en el almacenamiento de las vacunas. 

En los próximos días, trabajadores y trabajadoras sanitarias de Puerto Rico Salud comenzarán a visitar diferentes comunidades para vacunar a las personas previamente identificadas por líderes comunitarios como necesitadas de acceso a programas de vacunaciones. Las vacunaciones se realizarán en centros de salud locales, en edificios comunitarios o, cuando sea necesario, en los propios hogares de las personas.  

“Basándonos en nuestra experiencia en Puerto Rico, entendemos los desafíos logísticos de llevar atención médica a áreas aisladas geográficamente, a personas sin hogar, o a aquellos que están confinados a sus casas debido a condiciones crónicas de salud”, dijo Sophie Delaunay, coordinadora de MSF en Puerto Rico. “Con mucha frecuencia los proveedores de atención médica carecen de los recursos para asegurarse que personas difíciles de alcanzar estén vacunadas, pero estamos mostrando una manera de superar estos desafíos.”  

Mientras la vacunación contra la COVID-19 se acelera en Estados Unidos, Puerto Rico continúa mostrando una menor tasa de vacunación que cualquiera del resto de los 50 estados y territorios, lo que subraya las disparidades existentes respecto al acceso a servicios médicos y un retraso en la administración de dosis o el registro. Según los datos del CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades), a partir del 25 de marzo, Puerto Rico ha recibido 1,310,000 dosis de vacunas, de las cuales se han administrado 867,570.  

“Gracias al compromiso de nuestros y nuestras profesionales de enfermería en Puerto Rico vamos a tener la oportunidad de unirnos a Médicos Sin Fronteras y apoyar este esfuerzo de vacunación contra la COVID-19”, indicó la Dra. Ana C. García, Presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería de Puerto Rico. “Nuestra meta es llegar a lugares de difícil acceso, para asegurarnos que podamos impactar a la mayor cantidad de personas posibles” .

Los esfuerzos de vacunación en Puerto Rico han sido dirigidos principalmente a profesionales de salud, trabajadores de primera línea, personas de 65 años o más, personas más de 60 años con condiciones crónicas, prisioneros y personas con discapacidades.  

Hasta mediados de marzo, Puerto Rico ha reportado mas de 100,000 casos de COVID-19 y más de 2,000 muertes.