La TCNE ofrece a los pacientes en el estadio dos de la enfermedad del sueño un tratamiento nuevo mejorado. Sin embargo, todavía no es el ideal porque requiere inyecciones y personal de salud cualificado. La DNDi sigue estando comprometida a investigar más para conseguir innovaciones que respondan a las verdaderas necesidades de estos pacientes olvidados.

Bernard PécoulDirector Ejecutivo de la DNDi (Drugs for Neglected Diseases Initiative)

¿Qué es? 

La enfermedad del sueño o tripanosomiasis humana africana se transmite por la picadura de la mosca tsé-tsé. Más del 90% de los casos los causa el parásito Trypanosoma brucei gambiense (T.b.g.), causando graves trastornos neurológicos.
 
Durante la primera fase de la enfermedad, las personas tienen síntomas no específicos, como fiebre y debilidad general. En esta fase, la enfermedad es difícil de diagnosticar pero relativamente fácil de tratar. La segunda fase llega cuando el parásito alcanza el sistema nervioso central. Las personas infectadas empiezan a mostrar trastornos psiquiátricos o neurológicos, como falta de coordinación, confusión o convulsiones. También pueden tener dificultad para dormir durante la noche y vencerles el sueño durante el día.
 

¿Cómo se diagnostica? 

Para detectar la tripanosomiasis es necesario hacer una serie de pruebas parasitológicas y serológicas en sangre que a veces se complementan con punciones de los ganglios linfáticos.
 
En algunos casos, también es necesario hacer una punción lumbar, extraer líquido cefalorraquídeo y determinar en qué fase de la enfermedad está el paciente para darle el tratamiento más adecuado. El diagnóstico es complejo, requiere material específico y personal formado.
 

¿Cómo se trata? 

El tratamiento depende del estado de la enfermedad. Los medicamentos usados en la primera etapa de la enfermedad son más seguros y fáciles de administrar que aquellos usados en la segunda etapa. Sin embargo, el éxito del tratamiento en la segunda etapa depende de fármacos que cruzan la barrera entre la sangre y el cerebro para llegar hasta el parásito. Estos medicamentos son tóxicos y complicados de administrar.
Un nuevo medicamento, el Fexinidazol, es el primer tratamiento oral que funciona para ambas etapas de la enfermedad, y ha sido desarrollado por la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi) y recibió aprobación para su uso en 2018. Mientras se amplia su uso, una terapia NECT es segura (fue desarrollada por DNDi, MSF y Epicentre, y es el tratamiento recomendado por la OMS, que lo ha incluido en su lista de medicamentos esenciales
 
Los esfuerzos de prevención, como las actividades de control de vectores, son vitales para nuestros esfuerzos por mantener a raya la enfermedad del sueño.

¿Por qué es olvidada o desatendida?

Históricamente la enfermedad del sueño ha golpeado las zonas rurales más pobres de África, donde los debilitados sistemas sanitarios y la inestabilidad política han dificultado el control epidemiológico y tratamiento de los enfermos.
 
Aunque la enfermedad se llegó a controlar en los años sesenta, a finales de los setenta, y debido en gran parte a los conflictos, volvió a expandirse por África.
 

MSF y la enfermedad del sueño

Desde 1986, MSF ha sido una organización pionera en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad del sueño, principalmente en zonas de guerras. Entre 1986 y 2010, MSF ha hecho las pruebas de la enfermedad a 2,8 millones de personas y ha tratado 51.000 casos en siete países (Uganda, Sudán del Sur, República Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Chad y Angola).
 
Hemos sido pioneros en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, principalmente en zonas de guerra o alta inestabilidad. Lanzamos nuestros primeros programas en 1986 y desde entonces hemos examinado o realizado las pruebas a casi tres millones de personas y tratado a más de 56.000 en países como República Democrática del Congo, República del Congo, República Centroafricana, Sudán del Sur, Uganda, Chad y Angola.
 
El primer paso es encontrar a los enfermos: en las zonas donde la enfermedad está presente, en colaboración con los Ministerios de Salud, organizamos campañas de despistaje: son pruebas o exámenes clínicos que se hacen sistemáticamente a un grupo determinado de población, incluso a las personas que no presentan síntomas. Cuando el diagnóstico se confirma, los enfermos en la fase II son ingresados para su tratamiento en nuestro hospital, ya que la NECT necesita perfusión intravenosa a cargo de personal especializado.
 
En la actualidad, además de diagnosticar y tratar a estos pacientes en nuestros proyectos, nos concentramos en la formación del personal de los Ministerios de Salud y en labores de incidencia política para mejorar los programas nacionales de lucha contra la THA. Además, desde nuestros centros logísticos en Europa, nos encargamos del suministro y distribución de todos los medicamentos contra la enfermedad del sueño que se utilizan hoy en todo el mundo; este programa se realiza en colaboración con la OMS, y con las farmacéuticas Sanofi y Bayer, que los fabrican y proporcionan gratuitamente.
 
En 2019, MSF hospitalizó para su tratamiento a 43 pacientes con enfermedad del sueño.

 

 

Página actualizada por última vez en agosto de 2020.