07.10.2013

Alrededor de 9.000 niños más de la maltrecha República Centroafricana disponen de protección contra el sarampión y la polio después de la intervención de emergencia realizada en Gadzi, en el noroeste del país. Ésta se inició el mes de agosto después de que los equipos de MSF detectaran la falta de acceso de la población a estructuras de salud en esta zona.

Además de prevenir las enfermedades mediante la vacunación, los menores de cinco años recibieron suplementos de vitamina A y fueron desparasitados. La intervención de Gadzi es uno de los cuatro proyectos de emergencia abiertos en el país desde el pasado mes de abril, cuando el golpe de Estado de la coalición de grupos armados Séléka sumió al país en el caos político y social. El conflicto ha causado más de 280.000 desplazados internos.

A la campaña de vacunación, que duró una semana, se suman hasta el momento más de 5.000 consultas en los siete puestos de salud que MSF está reforzando en la zona, más de la mitad de ellas por malaria. El resto de patologías entran dentro de los cuadros “tradicionales” entre personas que se han visto obligadas a dejar sus casas y que viven, desplazadas, a la intemperie: infecciones respiratorias y enfermedades derivadas del consumo de agua de escasa potabilidad (parásitos intestinales) o infecciones en la piel.

La malaria es una de las grandes preocupaciones de los equipos de MSF que trabajan en RCA. Endémica en el país, es una de las principales causas de mortalidad. Sólo en Gadzi, 77 pacientes tuvieron que ser hospitalizados de urgencia, al presentar malaria grave o combinada con otras enfermedades. 56 requirieron ser trasladados a hospitales, que cuentan con mayores recursos, debido a la gravedad de su situación.

La intervención de emergencia tenía asimismo un componente nutricional, dado que se temía que el desplazamiento de las poblaciones podría acarrear problemas de alimentación, especialmente a los más pequeños. 151 niños han sido atendidos de forma ambulatoria (recibían alimento suplementario que llevarse), mientras que 19 han requerido hospitalización, dado que su estado de salud se agravaba al combinarse la desnutrición con otras dolencias (sarampión, malaria, etc).

La campaña de vacunación sirvió además para evaluar el estado nutricional de los niños. Aunque se realizó sólo en la comuna de Topia y no se pudo llegar a otras áreas previstas, tanto por la dificultad de acceso (en la estación de lluvias muchos caminos quedan impracticables) como por la falta de seguridad existente por la presencia de combatientes en la zona, se llegó a la cobertura del 96% de los niños previstos.

A lo largo de la intervención se ha formado a personal sanitario y no sanitario en el tratamiento de las enfermedades más frecuentes de la zona, entre las que se incluye la desnutrición aguda. El equipo finalizará su intervención en los próximos días con donaciones de medicamentos, alimentos terapéuticos y material médico necesario para garantizar que se completen los tratamientos. Los niños que requieran tratamiento nutricional intensivo serán trasladados al hospital de la población vecina de Carnot, también apoyada por MSF.

Gadzi es el cuarto proyecto de emergencia abierto tras la virulenta toma del poder de la coalición (ahora disuelta) de los grupos armados Séléka, el mes de abril. La situación de los miles de desplazados, que encuentran refugio en los bosques y campos aledaños a sus pueblos a los que no se atreven a regresar por miedo, se ha complicado por la llegada de la estación de lluvias y con ella, la proliferación natural de mosquitos transmisores de malaria.

Pese a que MSF ha ampliado sus actividades en la zona, desde la organización médico-humanitaria se demanda mayor apoyo y ayuda externa a la población de la RCA, un país que vive uno de los momentos más críticos y difíciles de su historia reciente. Sin llegar a los cinco millones de habitantes y con una esperanza de vida de apenas 48 años, con un golpe de Estado más o menos cada década, la RCA es uno de los países más pobres del mundo, con necesidades todavía más agravadas por los últimos acontecimientos políticos.

El cierre de la campaña de vacunación en Gadzi coincide con la reapertura de otro de los proyectos de emergencia, en Bouca, en el norte del país, del que los equipos tuvieran que ser evacuados después de recibir serias amenazas por parte de los grupos armados que controlan la zona. Los equipos fueron testigos de ataques contra la población el pasado nueve de septiembre, en una nueva ola de violencia que afectó Bouca y la zona vecina de Bossangoa.

Supuestos miembros del defenestrado presidente François Bozizé y miembros que se decían afiliados a Séléka fueron los responsables de los ataques contra los civiles, que comprendieron ejecuciones sumarias, muertos a tiros y machetazos e incendios de barrios enteros en la población. MSF ha reiterado en múltiples ocasiones su condena por estos hechos. Tras obtener garantías de seguridad por parte del gobierno de transición actual, los equipos han regresado a Bouca, donde el proyecto está asimismo destinado a la salud materna e infantil y a los casos de emergencia.

MSF opera otros dos proyectos de urgencia en Bossangoa y Bria, mientras que mantiene proyectos regulares en Zemio, Boguila, Paoua, Carnot, Kabo, Batangafo y Ndélé.