08.05.2011

Tras la propagación del bote de cólera en la capital camerunesa, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha abierto un centro de tratamiento de cólera y proporciona asistencia a cientos de pacientes, en apoyo a las desbordadas estructuras de salud de la ciudad.

Los primeros casos de cólera se produjeron en la capital a finales de febrero. Un alarmante número de nuevos casos, 377, y 15 fallecimientos fueron reportados en sólo una semana a finales de marzo. Algunos de los barrios de clase trabajadora de Yaundé están muy densamente poblados, con un acceso muy limitado a agua potable limpia, ambos importantes factores de riesgo para una epidemia de cólera.

La epidemia se declaró el año pasado en el resto del país
Ya en mayo de 2010 empezaron a verse casos de cólera en Camerún. Inicialmente sólo afectaban el extremo norte del país, pero poco después, el Ministerio de Salud concluyó que la zona estaba haciendo frente a una de las mayores epidemias de cólera jamás acaecida en el país.

Según cifras oficiales, 10,759 casos, 657 de éstos mortales, fueron registrados el año pasado. La epidemia siguió propagándose por el resto del país, afectando a hasta nueve de las diez regiones de Camerún. Un censo realizado el pasado 24 de abril reportó 1,757 casos de cólera en la capital, con 71 fallecimientos por esta causa.

Ante el avance de la epidemia en Yaundé y con las estructuras de salud de la capital superando el límite de sus capacidades, MSF ha abierto un centro de tratamiento de cólera (CTC) en el recinto del hospital universitario de Yaundé. La capacidad inicial de las instalaciones es de 70 camas, extensible a 200 en caso necesario. El 2 de mayo de 2011, MSF admitió a 558 pacientes en el centro: 536 pacientes han sido ya dados de alta tras su completa recuperación y se han registrado tres fallecimientos. La ambulancia de MSF, habilitada para trasladar a pacientes de las abarrotadas estructuras de salud al CTC, ya ha hecho más de 90 viajes.

“La principal forma de tratar el cólera es mediante la rehidratación. Esto puede conseguirse bien oralmente, haciendo que los pacientes beban sales de rehidratación oral, o por vía intravenosa si el paciente ya no puede beber. La deshidratación que se produce en las personas afectadas por el cólera es el resultado de diarreas profusas, a veces acompañadas de vómitos,” explica Gaëlle Faure, coordinadora general de MSF en Camerún.

MSF y el cólera en Camerún
El trabajo de MSF en el norte del país empezó con la apertura de ocho unidades de tratamiento en los distritos de Maroua, Mokolo y Kolofata. Esta misión de emergencia tenía como principales objetivos mejorar la gestión de casos en las unidades de tratamiento de cólera existentes, mantener a los pacientes aislados, proporcionar atención de calidad y asegurar la purificación del agua. Unos 800 pacientes fueron tratados y se suministró agua potable limpia a 60.000 personas. El equipo de emergencia de MSF estuvo dando apoyo de agosto a octubre de 2010 en respuesta a la epidemia.

MSF también ha dado apoyo a las estructuras de salud de Yaundé en los distritos de Cité Verte, Nkoldongo, Djoungolo y Byemassi, y en la cercana ciudad de Obala. Gracias a las unidades de tratamiento de cólera, los centros de estabilización, la formación a personal de salud camerunés, la provisión de material logístico y las unidades de asilamiento, la gente en estas zonas puede acceder a tratamiento lo más cerca posible de sus casas.

Un equipo de educadores de salud se desplaza por toda la ciudad y sus alrededores para informar a hospitales y centros de salud sobre la apertura del nuevo CTC. El equipo también trabaja en algunas zonas para sensibilizar sobre las medidas de prevención que pueden tomarse y sobre la actuación correcta en caso de detectar la aparición de síntomas de cólera.