14.04.2013

Con motivo del Día Internacional de Chagas, que se conmemora el 14 de abril, la organización Médicos Sin Fronteras llama a cerrar la considerable brecha existente entre el número de personas que viven con Chagas y el de aquellas que reciben tratamiento. Los gobiernos de América Latina están ante una oportunidad histórica de comenzar a transformar finalmente la realidad del Chagas, 104 años después del descubrimiento de esta enfermedad endémica en la región.

Si bien en los últimos años ha habido algunos importantes avances, se requiere del compromiso de los gobiernos de los países afectados para que lideren la lucha contra la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han aprobado sendas resoluciones en las que se recomienda que el diagnóstico y el tratamiento de Chagas sean integrados en los centros primarios de atención sanitaria (es decir, en aquellas clínicas y hospitales más cercanos a la comunidad), y que se fortalezca ahora el suministro de los tratamientos existentes con el objetivo de universalizar el acceso al mismo en el futuro. Pero aún queda mucho por hacer para que estas resoluciones se traduzcan en acciones concretas.

La gran barrera hoy en día para el acceso de los pacientes al diagnóstico y tratamiento es la falta de recursos humanos y una infraestructura de salud primaria robusta que incluya un programa de promoción y educación tanto para la población como para los mismos profesionales sanitarios encargados de brindar tratamiento. También hacen falta herramientas de diagnóstico más sencillas y mejores tratamientos, adaptados a los contextos y que sean fácilmente accesibles para los pacientes en las estructuras de salud primaria. Se precisan nuevos medicamentos que acompañen este proceso; y entretanto OMS y OPS deben apoyar los esfuerzos de las autoridades de salud, garantizando que los fármacos necesarios estén disponibles en todos los países afectados. La atención a los pacientes debe estar acompañada de un trabajo de vigilancia entomológica y control vectorial, que permita la erradicación de los insectos, conocidos como vinchucas o chinches picudas, que transmiten el parásito de la enfermedad de Chagas.

“Aún hay mucho trabajo por delante para que los pacientes de Chagas dejen de ser los olvidados de la atención sanitaria en la región”, señala el Dr. Henry Rodríguez, coordinador general de MSF en Bolivia y Paraguay. “En los últimos años, afortunadamente, han habido algunos avances alentadores; se requiere ahora del esfuerzo y compromiso de las autoridades de todos los países endémicos para lograr transformar la vida de millones de pacientes de Chagas.”