01.08.2012

Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el hospital de Rutshuru han atendido a 66 heridos, la mayoría civiles, víctimas de los enfrentamientos con armamento pesado que se produjeron la semana pasada en zonas densamente pobladas.

El martes 24 y el miércoles 25 de julio, estallaron violentos combates en el territorio de Rutshuru, situado a unos 80 kilómetros al norte de Goma, la capital de Kivu Norte, en República Democrática del Congo. El viernes 27, los equipos de MSF en el hospital general de Rutshuru asistieron a 66 heridos, entre los que había 63 mujeres y niños, de los que 48 tuvieron que ser intervenidos quirúrgicamente de urgencia. Un hombre y una niña de 5 años no sobrevivieron a sus heridas.

“Los primeros heridos empezaron a llegar el miércoles por la mañana, hacia las 6:30h”, explica Patrick Wieland, coordinador general de MSF en Kivu Norte, desde Rutshuru. “La mitad de ellos procedían de Kiwanja, a algunos kilómetros al norte de aquí. Otros resultaron heridos por proyectiles que cayeron cerca de la iglesia de Rutshuru. En el hospital hemos atendido a heridos de bala y por explosiones de granadas, obuses y proyectiles”.

La situación en la zona sigue siendo tensa y el riesgo de que se reanuden los combates es alto, aunque de momento no ha habido más ataques desde el miércoles de la semana pasada. Desde el mes de mayo, el ejército congoleño y grupos armados rebeldes están librando combates intermitentes en el territorio de Rutshuru, pero la semana pasada fue la primera vez que se produjeron combates con armamento pesado en zonas densamente pobladas, provocando un gran número de heridos civiles y sembrando el pánico entre sus habitantes.

“Miles de personas, en su mayoría mujeres y niños, acudieron el miércoles al hospital en busca de protección y refugio. La gente no se atreve a regresar a casa”, añade Patrick Wieland. “Aproximadamente la mitad del personal sanitario del hospital no ha venido a trabajar estos últimos días por temor a nuevos estallidos de violencia”.

Otra consecuencia de los combates es que el envío de medicamentos y de material médico a Rutshuru resulta muy complicado y peligroso, y se teme la llegada de una nueva afluencia de heridos.

Asistencia a desplazados
La intensidad de los enfrentamientos ha provocado también importantes desplazamientos de población hacia Goma, la capital de Kivu Norte. Varios miles de personas se han refugiado en la ciudad de Kanyaruchinya, unos kilómetros al norte de la capital provincial. Estas vienen a sumarse a las aproximadamente 8,300 personas ya desplazadas por los combates desde el 12 de julio pasado. Un equipo de MSF se trasladó hasta allí para aportar asistencia.

“Estaban exhaustos, tenían hambre y sed”, explica el Dr. André Kambalé, médico del equipo en Kanyaruchinya. Vimos a siete niños con los pies hinchados a causa de la larga distancia recorrida. Distribuimos un poco de agua y alimentos, y realizamos algunas consultas médicas, pero estas personas están privadas de todo”.

El equipo de MSF ha iniciado una intervención en el centro de salud de Kanyaruchinya para reforzar las actividades sanitarias y asistir tanto a la población desplazada y como a la población residente.

MSF presta atención médica en 4 hospitales de referencia, 20 centros de salud y 3 puestos de salud en la provincia de Kivu Norte, así como en 6 hospitales de referencia, 24 centros de salud y 5 puestos de salud en la provincia de Kivu Sur. Los equipos de la organización también gestionan varios centros de tratamiento de cólera y clínicas móviles semanales, y realizan intervenciones de emergencia cuando es necesario.