04.02.2010

Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) empiezan a observar que las necesidades de los pacientes vuelven paulatinamente a lo que son las afecciones y enfermedades normales que se atienden en un centro médico u hospitalario.

Antes del terremoto, los importantes vacíos en el sistema de salud haitiano hacían que los centros de urgencias de MSF siempre estuvieran llenos. Ahora que ese precario sistema se ha venido abajo, además de atender a los damnificados por el desastre, los equipos de MSF ven llegar a todo tipo de pacientes.

En el hospital de Martissant, en Puerto Príncipe, cada vez hay más niños con diarreas o infecciones respiratorias. En la ciudad de Léogâne, las clínicas móviles de MSF están atendiendo a 350 personas diarias; muchas de estas consultas ya no están relacionadas con el terremoto y pueden considerarse “normales”. De nuevo en Puerto Príncipe, el hospital de Chancerelle ha visto un aumento del número de casos ginecológicos y obstétricos. El equipo ha transformado un pequeño almacén en una sala de maternidad suplementaria, aumentando el número de camas de 18 a 40. Cada día nacen 12 niños de media en Chancerelle. Esto se explica en parte porque ahora hay más gente que sabe que existe este centro especializado en la ciudad, y que funciona.

Las afecciones asociadas al terremoto que siguen viéndose en las consultas de MSF son traumas psicológicos entre los supervivientes de la catástrofe. En las clínicas móviles de Léogâne y Puerto Príncipe, en torno al 20% de los pacientes que buscan ayuda presentan problemas de salud mental. Los síntomas clásicos son ansiedad, desesperanza, trastornos del sueño e incluso ataques de ira. En función de la cultura de la población afectada, pueden darse más o menos síntomas físicos, derivados de la represión de estas emociones. En Haití, la estigmatización de estos sentimientos es relativamente poca, por lo que los signos físicos observados por nuestros psiquiatras y psicólogos se limitan a cefaleas y falta de apetito.

La atención de salud mental se centró de entrada en los amputados, mientras que la necesidad generalizada de atención postoperatoria sigue siendo una prioridad para MSF, ante la falta de camas hospitalarias en el país. MSF ha trasladado a los primeros 20 pacientes del hospital de campaña de St.Louis al área postoperatoria habilitada en Delmas 30, mientras el hospital Bicentenaire ya dispone de 60 camas y está creando una sala especial para pacientes con tétanos, una peligrosa enfermedad que requiere cuidados intensivos.

Las condiciones de los que se han quedado sin casa y viven en campos de acogida son especialmente duras, sobre todo en lo que respecta a agua y saneamiento. Un equipo de MSF está preparando el suministro de agua a los campos cercanos al hospital de St.Louis, que acogen a unas 7,000 personas. Mientras, otro equipo ha identificado entre 20 y 30 puntos de la ciudad donde suministrará agua con camiones cisterna y construirá letrinas. En total, unos 40,000 desplazados se beneficiarán de los servicios de agua y saneamiento de MSF en las áreas de Puerto Príncipe y Léogâne. La organización también está distribuyendo materiales de primera necesidad, como mantas y bidones, con la previsión de abastecer a 7,000 familias.