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20.06.2011

Tras el terremoto de enero de 2010, MSF lanzó la mayor operación de emergencia de su historia. Un año y medio más tarde, los proyectos de MSF se van adaptando a los cambios que se producen en el país.

Treinta y cinco segundos. Esto es lo que tardó el terremoto en destrozar la vida de millones de haitianos el 12 de enero de 2010, provocando necesidades médicas enormes y urgentes, y dejando más de 300,000 heridos y a 1.5 millones de personas sin hogar.

Después, en octubre, una epidemia de cólera asoló el país, con 250,000 casos durante los primeros cinco meses. MSF trató a casi la mitad de estos pacientes.

Hoy la epidemia está resurgiendo, justo cuando se avecina la estación de huracanes. En respuesta a esta situación, Médicos Sin Fronteras (MSF) está reorganizando sus servicios en Haití. Las necesidades siguen siendo considerables. En muchos lugares donde trabaja la organización, la atención médica era insuficiente incluso antes de producirse el seísmo.

Cierre de los hospitales de campaña
“El terremoto, que destruyó el hospital de urgencias de MSF en Trinité, acabó con la vida de siete pacientes y de dos de nuestros colegas”, explica el Dr. Pierre Wagner, director de urgencias de MSF. “Los demás enseguida se pusieron a trabajar para ayudar a las víctimas que llegaban de todas partes”.

“Pronto reanudamos nuestro trabajo en tiendas hinchables instaladas en el campo de deportes de una escuela. Allí realizamos más de 16,000 consultas y practicamos 9.000 intervenciones quirúrgicas. Pero es hora de abandonar estas estructuras provisionales; la escuela quiere recuperar sus instalaciones”.

El Dr. Wagner y su equipo están trasladando sus servicios de urgencias de los hospitales hinchables a un nuevo hospital de MSF con capacidad para 170 camas que mejorará el acceso a los servicios médicos gratuitos para los habitantes de vecindarios como Cité Soleil, el barrio marginal más grande de la ciudad. MSF ha dado apoyo al hospital público de Choscal en Cité Soleil desde 2004, pero “vamos a retirarnos de Choscal para que el Ministerio de Salud pueda retomar las actividades”, declara el coordinador general de MSF, Gaëtan Drossart. “También estamos construyendo un nuevo hospital de 114 camas al este de la ciudad”.

En un parque industrial del barrio de Tabarre, 100 trabajadores empezaron a excavar en noviembre del pasado año y montarán una estructura de salud compuesta por 268 módulos, cuya apertura está prevista para otoño de este año.

Adaptarse a una situación cambiante
MSF ofrece atención obstétrica de urgencia a mujeres embarazadas en Puerto Príncipe desde 2006. Incluso antes del terremoto, Haití tenía el nivel más alto de mortalidad materna de todo el hemisferio occidental.

“Nuestra maternidad sufrió importantes daños el 12 de enero”, explica el director médico de MSF, el Dr. Hans Boucher. “Nuestros equipos reforzaron la maternidad del Ministerio de Salud durante casi un año. Mientras tanto, construimos un nuevo centro de urgencias obstétricas que abrió en marzo”.

“No asistimos partos normales porque ya hay bastantes centros para cubrirlos”, añade el Dr. Boucher.“Nos ocupamos de los casos complicados, como los de eclampsia o hipertensión, en los que la vida de la madre o el bebé corren peligro”.

Cuando se produjo el terremoto, los equipos de MSF en el país aportaron ayuda inmediatamente, y enseguida llegaron refuerzos. El personal empezó a trabajar en los barrios más poblados al sur de Puerto Príncipe, convirtiendo una clínica dental en un centro de urgencias de 80 camas, donde se dispensaba principalmente atención pediátrica y quirúrgica. El cierre de esta clínica está previsto para julio, cuando se abrirán hospitales nuevos y más grandes.

En el epicentro
“En Léogane, el epicentro del terremoto, detectamos una gran necesidad de servicios médicos”, dice Gérard Bedock, coordinador de MSF. “El 80% de los edificios había quedado destruido y ninguno de los centros de salud funcionaba”.

MSF instaló un hospital de campaña en Léogane a los pocos días de haberse producido el terremoto. Esta estructura provisional más tarde se amplió: ahora tiene una capacidad de 150 camas y se especializa en obstetricia, pediatría y urgencias. Los casos que llegan ahora ya no están asociados al terremoto. Las instalaciones se han convertido en un hospital comunitario de referencia y MSF tiene previsto traspasarlo al Ministerio de Salud.

Todas las nuevas estructuras de MSF fueron construidos en coordinación con las autoridades de salud haitianas, y su diseño ha tenido en cuenta la posibilidad de terremotos y huracanes.
 

MSF destinó 150 millones de dólares a sus operaciones en Haití en 2010 y tiene previsto gastar otros 70 millones en 2011. La organización cuenta con aproximadamente 3,000 trabajadores haitianos y 250 internacionales en el país.