16.01.2013

Médicos Sin Fronteras (MSF) continúa con sus actividades humanitarias en Mali y su prioridad ahora es trabajar en la localidad de Konna y sus alrededores para asistir a la población.

MSF está negociando el acceso a esta zona situada en el centro de Malí para evaluar las necesidades médicas y humanitarias. Si consigue llegar, la organización planea instalar un sistema de clínicas móviles. El equipo también intentaría trasladar a los pacientes heridos a la ciudad de Mopti, más al sur, donde MSF ha estado trabajando durante meses.

En Douentza, el equipo de MSF se refugió en el hospital en el que está trabajando durante gran parte del día, a la espera de que cesaran los bombardeos. El centro no recibió pacientes heridos después de los ataques.
El pasado fin de semana, MSF trató a nueve heridos en Tombuctú, más al norte, tres de los cuales requirieron cirugía.
La organización humanitaria también tiene un centro de salud en la ciudad de Gao y sigue trabajando en el centro de referencia de Ansongo, unos 100 kilómetros al sur. Tanto en Gao como en Ansongo se registraron ataques aéreos el pasado fin de semana.

Preocupación por los desplazados
MSF expresa su preocupación por los civiles que están huyendo dentro del país y por los refugiados que están llegando a los vecinos Mauritania, Níger y Burkina Faso.

Casi 500 refugiados cruzaron recientemente la frontera de Mauritania y llegaron al campo de Fassala. Los equipos médicos de MSF evaluaron su estado de salud y vacunaron de sarampión a los niños. La organización ha visto también cómo más de 400 refugiados han llegado a Burkina Faso y Níger.

MSF tiene aproximadamente 450 trabajadores malienses y 50 internacionales. Durante los últimos meses, han estado trabajando en las regiones de Gao, Tombuctú y Mopti ofreciendo servicios de atención médica y quirúrgica. MSF también está trabajando en el sur del país, con actividades nutricionales en la región de Koutiala y está ayudando a los refugiados en Mauritania, Níger y Burkina Faso.