17.01.2011

Tiendas de campaña polvorientas y estrechas, y refugios hechos con ramas de árboles se extienden en los vastos campos sin plantar del pueblo de Raziq Binu, en la provincia de Sindh, que fue devastado por las inundaciones de julio de 2010 que arrasaron casas, cultivos, animales y medios de vida.

Los niños juegan cerca de los refugios provisionales con trozos de madera y restos de basura. El comienzo de la primavera supone que las temperaturas continuarán bajando hasta unos cinco grados en la noche. Sin embargo, el polvo cubre las caras sonrientes y distrae la atención de la falta de ropa de abrigo y los pies descalzos de los niños.

Asma Mahreen, su esposo y sus seis hijos, volvieron a su pueblo natal después de cinco meses desplazándose entre diferentes campamentos en las provincias de Sindh y Baluchistán. "Nuestra casa ha sido arrebatada por las aguas. No encontramos nada cuando volvimos ", dice mientras hace la comida en un refugio improvisado y hacinado, a pocos pasos de distancia de donde la familia mantiene su ganado.

La familia de Asma es una de las muchas en Sindh, cuyas casas fueron arrasadas por las inundaciones ocurridas en julio de 2010, causando estragos en todo Pakistán. A medida que la temperatura sigue bajando, los equipos de MSF luchan por proporcionar hasta 2.000 refugios temporales a la población dentro y alrededor de los distritos de Jamshoro y Johi.

"La semana pasada construimos una choza con los materiales que encontramos en el bosque. Mis hijos se quejan del frío, pero nos sentimos impotentes. No tenemos a dónde ir ni podemos hacer nada para que nuestra situación mejore. Como padres, nos duele ver sufrir a nuestros hijos y no poder darles lo que necesitan ", dice Musdaq Ali, el marido de Asma, mientras espera a recibir el paquete de refugio de MSF.

Cada paquete contiene marcos de bambú, lonas de plástico, esterillas y material de aislamiento. El refugio transicional ha sido diseñado para que dure un año, tiempo en el que se espera que los sobrevivientes de las inundaciones puedan reconstruir sus vidas, luego de que sus hogares y sus medios de subsistencia fueran destruidos.

Además de ofrecer estos sistemas, los equipos de MSF también enseñan a la población cómo construir sus viviendas temporales. Es importante para la seguridad de las familias y la durabilidad del refugio que éste se haya ensamblado correctamente.

Siguiendo las recomendaciones, Saleem Bushk –de 45 años- ata la última rama del techo a uno de los bambúes verticales que forman las paredes y comparte su historia: "Incluso antes de las inundaciones, cuando trabajaba como jornalero temporal, a duras penas podía conseguir el sustento para mi esposa y para nuestros ocho hijos. Ahora, sin trabajo ni alimentos suficientes, lo único en lo que puedo pensar es en encontrar una manera de evitar que mi familia muera de hambre, aparte de darles un hogar".

La situación es esperanzadora: seis meses después de las inundaciones, los cultivos de temporada han comenzado a brotar de nuevo; sin embargo, para los sobrevivientes de las inundaciones recuperarse de la tragedia sigue siendo un reto. "Seis meses después, muchas personas no tienen nada, ni siquiera alimentos o una manera de ganarse la vida. La buena noticia es que estamos ayudándoles con un techo, un lugar que puedan llamar suyo y en el que puedan mantener a sus familias a salvo, "dice Kamran Khan, miembro del equipo de refugio de MSF.

Mientras descarga los artículos para construir su refugio, Musdaq Ali sonríe y dice:"Ahora puedo construir una casa para mi familia. He pedido ayuda a nuestros vecinos. Espero que en unos días ya esté listo y mis hijos se sientan seguros y abrigados durante la noche".
 

Desde el inicio de la emergencia MSF ha:
Distribuido 68.903 kits con artículos de primera necesidad
Atendido 96.656 consultas médicas
Hecho búsqueda activa de casos de desnutrición a más de 43.000 niños y mujeres embarazadas y lactantes
Tratado a más de 5000 niños desnutridos
Distribuido diariamente 7,6 millones de litros de agua potable
Construido 843 letrinas, 280 duchas y 130 puntos de lavado de manos
Construido más de 1.000 refugios temporales
Desde 1988, MSF ha estado proporcionando asistencia médica a los ciudadanos paquistaníes y a los refugiados afganos que sufren las consecuencias de los conflictos armados, el escaso acceso a los servicios de salud, y los desastres naturales en Khyber Pakhtunkhwa, las Áreas Tribales de Administración Federal, Baluchistán, Punjab, Sindh y Cachemira. MSF no acepta fondos de ningún gobierno para financiar su trabajo en Pakistán, por lo que se sufraga únicamente de donaciones privadas.