23.05.2011

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha puesto en marcha una intervención de emergencia en colaboración con las autoridades sanitarias, la organización acaba de lanzar una campaña de vacunación con el objetivo de inmunizar a casi 600,000 niños.

Mediante formación al personal del Ministerio de Sanidad, asistencia técnica y el suministro de material médico y vacunas, MSF está dando apoyo a la vacunación de niños de edades comprendidas entre los 6 meses y los 15 años contra el sarampión, una enfermedad altamente contagiosa. Los equipos han empezado a trabajar en las provincias de Luapula y del Norte, las dos zonas donde los niños han resultado especialmente afectados por la epidemia que actualmente se extiende por el país. Este año ha habido un total de 3,043 casos en Luapula y 4,670 en la provincia del Norte.

La campaña de vacunación empezó el 7 de mayo de 2011 y se espera que continúe unas tres semanas, hasta que la población objetivo haya sido vacunada en ocho distritos de las provincias del Norte y Luapula. Tras los primeros 14 días, ya han sido vacunados casi 270,000 niños.

Asimismo, en respuesta a la epidemia, MSF ha estado trabajando para tratar a pacientes que ya han contraído la enfermedad. Las principales complicaciones que pueden verse son neumonía, deshidratación y desnutrición. Las personas VIH-positivas son especialmente vulnerables a las complicaciones que puede causar el sarampión. Hay casi un millón de personas con VIH/sida en Zambia. Uno de los mensajes clave que los equipos de MSF están difundiendo es que los niños seropositivos no corren ningún riesgo si son vacunados; en realidad, necesitan más que cualquier otro niño estar protegidos contra la enfermedad.

“Llevamos varias semanas movilizando a la población de Zambia contra el sarampión y la respuesta ha sido extremadamente positiva. Cada día vacunamos a miles de niños”, afirma la coordinadora de emergencias de MSF, Federica Nogarotto. La respuesta de la población de Zambia es una buena señal, pero hay que mantenerla mediante una campaña de movilización sostenida. “Es muy importante que alcancemos nuestro objetivo. Los equipos tienen que llegar a las aldeas más remotas, donde el acceso es muy difícil, o nos arriesgamos a que la epidemia vuelva a producirse el año que viene,” añade Nogarotto.

Poner fin a la enfermedad
Mientras algunos equipos trabajan en los centros de salud y las iglesias, otros lo hacen en las escuelas públicas, donde los niños hacen cola para recibir sus vacunas. Michael, un voluntario a cargo de registrar los nombres de los niños en uno de los puntos de vacunación en Kasama, cuenta al personal de MSF que el año pasado perdió a su hijo de 7 años debido al sarampión. “Mi hijo murió de una neumonía que contrajo a causa del sarampión”, explica Michael. “Es muy importante esta campaña de vacunación. Espero que el sarampión no vuelva nunca más a Zambia. Esta enfermedad puede matar y la gente tiene que saberlo”.

En los próximos días, los equipos dejarán los centros de salud para desplazarse a las zonas rurales, donde el acceso a la atención sanitaria es escaso. Entre las áreas donde se desplegará el personal de MSF se encuentra Chilubi, una zona remota a la que sólo puede llegarse en barca.

El sarampión en Zambia
Aunque hubo un importante brote de sarampión en Zambia en 2003, una campaña de vacunación de ámbito nacional consiguió reducir significativamente el número de pacientes en muy poco tiempo. Sin embargo, como la vacuna contra el sarampión sólo es efectiva en un 90-95% (con una eficacia de sólo el 80-85% en niños VIH-positivos), es probable que el número de casos haya aumentado de forma espectacular porque, con el tiempo, la brecha ha crecido de forma acumulativa.

En 2010 se produjo un resurgimiento de la enfermedad, con un total de 15,000 personas afectadas. En sólo cuatro meses de 2011, el número de casos confirmados ya asciende a unos 10,000. En julio del año pasado, las autoridades sanitarias lanzaron una campaña de vacunación para inmunizar a niños zambianos hasta los 4 años de edad. Pero aunque el número de niños con sarampión ha disminuido desde entonces, la epidemia sigue propagándose y parece ser que ahora el principal grupo de edad afectado son los niños de entre 5 y 15 años.

MSF trabaja en Zambia desde 2001. Durante los últimos ocho años ha estado dando apoyo para prevenir y tratar el cólera, particularmente en Lusaka. El año pasado, la organización también colaboró con el hospital universitario de Lusaka en la gestión de casos de sarampión. Mientras tanto, MSF ha apoyado también al Ministerio de Salud ofreciendo servicios a personas con VIH/sida. El año pasado, MSF lanzó un programa integral de salud sexual y reproductiva en Luwingu, en la provincia del Norte, que incluye la prevención de la transmisión del VIH de madres a hijos.