Ampliamos el acceso a servicios de aborto seguro en Mozambique

“Nadie debería sentir vergüenza de abortar”

MSF brinda servicios de aborto seguro en Beira, Mozambique
Una enfermera de MSF sostiene la medicación para un aborto con pastillas. Un aborto seguro con pastillas tiene una efectividad superior al 95% y es extremadamente seguro, con menos del 1% de posibilidades de complicaciones graves. © Miora  Rajaonary

En Beira, una ciudad de la costa central de Mozambique, Médicos Sin Fronteras (MSF) conectamos a comunidades de difícil acceso con servicios de aborto seguro y otros servicios de salud sexual y reproductiva.

Mozambique tiene una de las leyes de aborto más liberales de África, que permite el aborto a pedido durante las primeras 12 semanas de embarazo y hasta las 24 semanas en circunstancias limitadas, incluyendo la anomalía fetal.

Aunque el aborto es legal desde 2014, muchas personas todavía enfrentan obstáculos para acceder a esta atención, incluyendo el estigma, la desinformación y la corrupción, como el cobro por servicios que deberían ser gratuitos. MSF trabajamos en Beira desde hace casi una década. Realizamos varios programas en asociación con las comunidades locales y el personal del Ministerio de Salud de Mozambique en la ciudad para superar dichas barreras. Brindamos información de salud precisa y aumentamos el acceso a los servicios de aborto seguro. Nuestra prioridad es llegar a comunidades que a menudo son desatendidas por el sistema de atención médica o que evitan buscar atención por temor al estigma o la discriminación, incluyendo trabajadores sexuales, adolescentes, personas transgénero y hombres que tienen sexo con hombres.

MSF brinda servicios de aborto seguro en Beira, Mozambique
Ana Rita*, agricultora de arroz que recibió servicios de aborto seguro, habla con el equipo de Alcance Comunitario de MSF en Beira, Mozambique. © Miora  Rajaonary

 

Trabajar con las comunidades ayuda a derribar barreras a la atención

El enfoque de MSF está centrado en la comunidad, es dirigido por pares, y tiene como objetivo crear entornos seguros y de confianza donde todas las personas se sientan cómodas accediendo a la atención médica que necesitan. Brindamos atención directa y educación sobre la salud a través de clínicas móviles y comunitarias en lugares donde los pacientes se sienten cómodos buscando atención.

Hace tres años, Glória* quedó embarazada. Demasiado asustada para ir al hospital debido a los rumores que había oído sobre el alto costo de la atención y la necesidad de traer un testigo, ella misma se provocó un aborto en su casa.

“Lo pasé por mi cuenta. Fue terrible”, dijo Glória. Temió por su vida, así que decidió enfrentar sus miedos y buscar atención postaborto en el centro de salud. Al contrario de lo que había oído, el equipo del centro de salud ayudó a Glória a tener un aborto seguro.

Después de su experiencia positiva, Glória ahora intenta contrarrestar los mitos que le impidieron buscar un aborto seguro. “Ya comencé esto con mis amigas. Si quieren [abortar], les digo que vayan al centro de salud y ellos [te ayudan]”, concluye.

 

Disminución del estigma

Los equipos de MSF capacitan y asesoran a educadores pares para brindar información de salud confiable, orientación y apoyo a sus comunidades sobre la atención del aborto seguro y otros temas de salud, incluyendo el VIH y las enfermedades de transmisión sexual. En Médicos Sin Fronteras también apoyamos a 11 centros del Ministerio de Salud en Beira para descentralizar la atención del aborto seguro en toda la ciudad, acercándola a las comunidades.

El personal de estas clínicas ahora realiza aproximadamente 700 abortos seguros por trimestre. De enero de 2022 a junio de 2023, la prestación de servicios de aborto seguro aumentó un 41 por ciento y la atención postaborto disminuyó un 73 por ciento. Si bien la atención postaborto incluye el aborto espontáneo, así como el aborto inseguro, creemos que la disminución probablemente se deba a que menos mujeres recurren a métodos inseguros para interrumpir su embarazo ahora que la atención del aborto seguro es más fácilmente accesible.

El enfoque descentralizado tiene tres pilares:

  • donar suministros de medicamentos abortivos y anticonceptivos
  • capacitar al personal en la prestación de servicios de aborto seguro
  • un programa de tutoría para aumentar la calidad de la atención

El objetivo principal del programa de tutoría es dotar a los trabajadores de la salud con habilidades para atender adecuadamente a las personas de grupos marginados. Particularmente a trabajadores sexuales, con el objetivo de hacer de los centros de salud lugares libres de prejuicios, donde todas las personas se sientan seguras para solicitar atención.

Emily es una trabajadora sexual que vive en Beira con su esposo y el menor de sus tres hijos. Actualmente es el único sostén de su familia. Ella viene a la clínica comunitaria de MSF en Beira desde 2018. En diciembre de 2022, Emily quedó embarazada y acudió a la clínica para recibir atención de aborto seguro después de recibir información y apoyo de una compañera trabajadora sexual.

“Nos animamos mutuamente a visitar la clínica”, explicó. “Nos conocemos como amigas y nadie se ríe de la otra. . . porque experimentamos muchas cosas diferentes durante nuestro trabajo”.

MSF brinda servicios de aborto seguro en Beira, Mozambique
Actores hacen una representación sobre los servicios de aborto seguro de MSF. © Miora  Rajaonary

 

Algunos profesionales de la salud dudan en practicar abortos con medicamentos más allá de las 12 semanas, a pesar de que en Mozambique es legal hasta las 16 semanas en casos de violencia sexual. En MSF tratamos de abordar problemas como este a través de nuestro programa de tutoría con el personal del Ministerio de Salud en las clínicas que apoyamos en Beira. Varios grupos de defensa locales también piden que el límite de 16 semanas se extienda a todas las personas que buscan servicios de aborto seguro. Limitar el acceso a este servicio en el segundo trimestre pone en grave peligro las vidas de las mujeres que no pudieron acceder a los servicios de aborto antes en su embarazo.

 

“Hemos evitado muertes”

Isaura es enfermera y trabaja para el Ministerio de Salud en el centro de salud Fantasia de Beira. Ella recibió capacitación de MSF y ha brindado servicios de aborto seguro durante casi tres años.

“Me siento bien [por brindar esta atención]”, dijo Isaura. Solíamos tener muchos abortos incompletos, muchos abortos inseguros; solían tomar pastillas [inseguras], solían insertar palos. Desde que comenzamos a realizar abortos seguros, ya no tenemos muchos problemas con abortos inseguros en la comunidad. Hemos evitado muertes”.

El número de abortos que ofrece la clínica fluctúa, pero Isaura dijo que puede llegar a 60 en un mes. La mayoría de las personas que acuden para recibir atención tienen entre 15 y 30 años, pero algunas mujeres mayores también buscan servicios de aborto seguro. Isaura y su equipo también brindan asesoramiento a las personas para discutir cualquier pregunta o inquietud que tengan y ofrecer planificación familiar.

 

Contrarrestar los mitos y la desinformación sobre el aborto

En Beira son comunes las ideas erróneas sobre el aborto y los métodos anticonceptivos. Por ejemplo, muchas personas creen que comenzar a usar un método anticonceptivo ahora podría significar que no podrán quedar embarazadas en el futuro. Este también es un mito común sobre las consecuencias del aborto seguro.

MSF también ha escuchado a mujeres que informaron que los proveedores de atención médica les cobraban por servicios de aborto seguro, un servicio que debería ser gratuito.

“No sabía qué era el aborto; era mi primera vez”, dijo María José*. “Cuando llegué [a la clínica], no me atendieron adecuadamente. Me trataron agresivamente y me cobraron dinero; les pagué 500 meticais [unos 8 dólares estadounidenses, mientras que la mayoría de la gente vive con menos de 2,15 dólares al día]”. Es importante que las personas sepan que no se les debe cobrar por este servicio, para que no recurran a métodos inseguros por desesperación.

MSF brinda servicios de aborto seguro en Beira, Mozambique
Una partera habla con pacientes que han acudido al centro de salud para recibir atención prenatal y postnatal. © Miora  Rajaonary

 

Médicos Sin Fronteras utiliza diversas herramientas para contrarrestar los mitos y difundir información sanitaria precisa sobre la atención del aborto seguro a la comunidad. Colocamos anuncios y organizamos debates en las redes sociales y la radio. Brindamos una línea directa para que las personas pueden llamar para obtener información adicional. También nos asociamos con grupos de teatro locales que representan sketches sobre la atención de la salud sexual y reproductiva.

Beatriz* es partera en prácticas en el centro de salud Chingussura en Beira. En 2022 decidió abortar para poder terminar sus estudios este año. Su esposo y su familia apoyaron su decisión. Escuchó rumores en la comunidad de que no es posible quedar embarazada después de un aborto seguro. “Eso es un mito”, dijo Beatriz. “Ahora tengo siete meses de embarazo”. Ahora que sus estudios están casi terminados, Beatriz está deseando tener un hijo.

MSF facilitamos talleres de Exploración de valores y actitudes hacia el aborto (EVA), en nuestro centro comunitario y en las instalaciones del Ministerio de Salud. El taller tiene como objetivo desafiar las creencias y prácticas nocivas en torno al aborto y generar una comprensión de la necesidad de acceso a servicios de aborto seguro.

Paula, enfermera del Ministerio de Salud en el centro de salud de Munhava, inicialmente tuvo problemas con sus propios sentimientos acerca de brindar servicios de aborto seguro. Experimentó el estigma de sus colegas por el servicio que brindaba y se sentía desconectada de su trabajo.

Después de que MSF realizamos un taller de EVA en el centro de salud de Munhava, las críticas que Paula recibió de sus colegas cesaron. “Después de la capacitación EVA, todos entendieron la importancia del aborto”, dijo. “Entonces, a partir de ese momento, todo fue pacífico”.

 

“Nadie debería avergonzarse de abortar”

María recibió un aborto seguro en un centro de salud apoyado por MSF en Beira en mayo de 2023. Posteriormente, habló sobre la continua necesidad de abordar el estigma en torno al aborto en la comunidad.

“A veces la gente tiene miedo de ir al centro médico [pensando] que la criticarán porque se hizo un aborto”, dijo. “Tenemos que dar el consejo de que nadie debería avergonzarse de abortar. En Mozambique tenemos una ley que defiende que se puede abortar. No creo que debamos avergonzarnos de hacer eso”, concluye.

*Los nombres han sido cambiados.

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