25.01.2017
Nueva York, 25 de enero de 2017 - El restablecimiento de la llamada “Mexico City Policy* del gobierno de los Estados Unidos por parte del presidente Donald J. Trump, la cual prohíbe a las organizaciones no gubernamentales que reciben fondos estadounidenses realizar o proporcionar asesoramiento o información sobre el aborto, minará el acceso a los servicios de aborto seguro y pondrá en peligro la vida de las mujeres.
 
El aborto inseguro es una de las cinco principales causas de mortalidad materna en todo el mundo, junto con las hemorragias, la eclampsia, la sepsis y el parto obstruido. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el aborto inseguro es responsable de un sorprendente 13 por ciento de las muertes maternas en todo el mundo. Las tasas son aún más altas en ciertas regiones, como en América Latina, y en contextos como los campos de refugiados y las zonas de conflicto.
 
Donde sea que la atención para un aborto seguro no esté disponible, las mujeres y las niñas pondrán en peligro sus vidas. Cuando se queden sin opciones seguras, recurrirán a abortos realizados por personas sin entrenamiento o en ambientes que carecen de estándares médicos mínimos. Según la OMS, de los 46 millones de abortos que se solicitan anualmente, aproximadamente 20 millones se consideran inseguros. Como proveedores de atención médica, los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en todo el mundo tratan a mujeres y niñas que presentan complicaciones relacionadas con abortos inseguros todos los días.
 
MSF tiene como política proporcionar servicios de anticoncepción y de aborto seguro como parte de su respuesta a las necesidades de salud de las mujeres y las niñas. El tratamiento de las complicaciones relacionadas con el aborto y la interrupción del embarazo para salvar a una mujer de complicaciones que amenazan la vida, forma parte de todos los cuidados obstétricos de MSF. La decisión de suspender un embarazo a petición de una paciente se toma con mucho cuidado, tomando como preocupación principal la seguridad de las pacientes y la del personal.
 
"Las consecuencias médicas de un aborto inseguro son graves y deben tratarse como tales", dijo Jason Cone, director ejecutivo de MSF-USA. "Los gobiernos no deben jugar a la política con las vidas de mujeres y niñas. No importa cuál sea el riesgo o la barrera, las mujeres seguirán buscando formas de poner fin a los embarazos y seguirán muriendo innecesariamente si no pueden acceder a la atención para un aborto seguro. La Administración Trump debe enfrentar estos hechos y poner fin a las políticas que ponen en peligro la vida de las mujeres y las niñas".
 
Las investigaciones realizadas en la última década han demostrado que las políticas que prohíben a los proveedores médicos educar a las mujeres sobre el aborto y sus opciones de planificación familiar -incluyendo el control de la natalidad y los preservativos- en realidad llevan a embarazos no deseados, a abortos más peligrosos, a muertes y a tasas más altas de enfermedades de transmisión sexual, como el VIH. Las personas necesitan servicios de salud reproductiva, incluyendo el acceso a anticonceptivos y a la atención para un aborto seguro. Este acceso ya ha disminuido en el pasado cuando la "Mexico City Policy" estaba en vigor.
 
Las mujeres deben tener la información y las herramientas para proteger su salud y bienestar. Las mujeres corren mayor riesgo de contraer el VIH que los hombres, y las mujeres embarazadas necesitan servicios dirigidos y específicos para proteger su propia salud y reducir el riesgo de transmisión sexual o de la transmisión de madre a hijo.
 
La "Mexico City Policy" ya no se limita a las organizaciones que prestan servicios de planificación familiar. Ahora se aplica a todos los programas mundiales de salud financiados por los Estados Unidos, incluidos los programas de VIH y de salud materno infantil. La política podría amenazar el progreso en muchos frentes, incluyendo los esfuerzos para reducir las muertes relacionadas con el VIH y las nuevas infecciones, para disminuir la mortalidad infantil a través de iniciativas de prevención y tratamiento de la malaria, así como los programas de inmunización.
 
"MSF no recibe ningún financiamiento del gobierno de los Estados Unidos y no se ve directamente afectada por el restablecimiento de la Mexico City Policy”, dijo Cone. "Sin embargo, como proveedores de atención médica en lugares donde mujeres y niños se verán directamente afectados por esta política, es importante señalar el enorme daño que ésta tendrá en los esfuerzos colectivos para reducir la mortalidad materna y el sufrimiento en todo el mundo".
 
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*La "Mexico City Policy" lleva el nombre de la Ciudad de México debido a que fue anunciada en esta ciudad cuando fue sede de la Conferencia Internacional sobre Población de las Naciones Unidas, y fue instituida por el Presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan en 1984. También es conocida por sus críticos con el nombre de Global Gag Rule o Ley Mordaza Global.