05.12.2019
Médicos Sin Fronteras solicita a Alianza Global para la Vacunación y la Inmunización que reserve los 237 millones de euros de ayuda para promover una nueva versión asequible de la vacuna del neumococo y ampliar la inmunización frente a la enfermedad que más muertes infantiles causa.
 
“Pfizer y GSK han recogido más que su parte del dinero aportado por los donantes para la vacuna antineumocócica. Además, en los últimos diez años, ambas compañías han facturado casi 50.000 millones de dólares en ventas por esta vacuna. Es hora de que GAVI deje de desembolsar fondos por la vacuna a estos dos gigantes farmacéuticos”, reclama Kate Elder, asesora de Políticas sobre vacunas de la Campaña de Acceso de MSF.
 
“En lugar de destinar más dinero a Pfizer y GSK, la Alianza Global para la Vacunación y la Inmunización debería comenzar a apoyar a los países para preparar la entrada de un proveedor alternativo que promete precios más bajos de la vacuna contra el neumococo”.
 
GAVI canaliza los fondos de donantes al pago de vacunas en los países más pobres.
 
Admitiendo que las vacunas más nuevas a menudo tardan más de una década en llegar a los países en desarrollo después de su introducción en países de altos ingresos, en 2007 GAVI y seis donantes* establecieron un fondo especial llamado Compromiso de Mercado Avanzado (AMC, por sus siglas en inglés) para acelerar la implementación global de la vacuna contra el neumococo en los países más pobres. Este fondo especial tenía como objetivo incentivar a los fabricantes a producir versiones asequibles de la vacuna. Los donantes se comprometieron a destinar 1.500 millones dólares a este fondo especial.
 
Pfizer y GSK cobran a GAVI unos 9 dólares por las tres dosis que se requieren para vacunar a un niño en los países más pobres y, posteriormente, reciben un complemento, un subsidio que hace que finalmente cada compañía obtenga 21 dólares por niño. En los países de ingresos medios que quedan fuera del sistema de apoyo de GAVI, Pfizer y GSK han cobrado hasta 80 dólares por niño a través de la División de Suministros de UNICEF. El resultado de este precio es que muchos de esos países no han comenzado a usar la vacuna en absoluto.
 
Hasta el momento, solo Pfizer y GSK han obtenido ya más de 1.200 millones de dólares a través del AMC. Se suponía que el fondo alentaría a los nuevos productores a ingresar al mercado, fomentaría la competencia y ayudaría a bajar los precios de la vacuna contra el neumococo. Precisamente es por lo que MSF pide a GAVI que reserve los 262 millones de euros restantes que quedan en el fondo a un nuevo fabricante de vacunas antineumocócicas que ofrezca una versión más asequible en el futuro cercano.
 
Se espera que la primera vacuna contra el neumococo alternativa producida por un fabricante indio esté disponible en los próximos meses a un precio menor que las versiones de Pfizer y GSK. La compañía india ha anunciado que planea vender la vacuna a unos 6 dólares por niño a los países más pobres, y por no más de 11 dólares en países de ingresos medios.
 
Contar con una versión asequible del nuevo fabricante ofrecerá una mejor oportunidad de autofinanciar la vacuna contra el neumococo para países que aún no la han introducido en sus programas y para aquellos que perderán el apoyo de la Alianza Global para la Vacunación y la Inmunización en el futuro. Cambiar a una versión más asequible también podría generar ahorros de hasta mil millones de dólares a GAVI en el próximo período financiero.
 
 
“Esperamos que con el fin del duopolio Pfizer – GSK que se acerca rápidamente, muchos más países que no han podido proteger a sus hijos contra la neumonía por el precio elevado de la vacuna ahora podrán hacerlo”, afirma Miriam Alia, responsable de Vacunación y Respuesta a Epidemias de MSF.
 
“Es inconcebible que casi 20 años después de que por vez primera la vacuna estuviera disponible, más de 55 millones de niños y niñas en el mundo todavía no la estén recibiendo”.
 
Casi uno de cada cuatro países no ha podido introducir la vacuna para proteger a sus hijos contra la neumonía, en gran parte debido al alto precio cobrado por las dos farmacéuticas. La neumonía causa más del 25% de todas las muertes en niños menores de 5 años en todo el mundo. Dicho de otra forma, la enfermedad está detrás de la muerte de casi un millón de niños cada año. Con la entrada de un producto más económico, estos países deberían poder comenzar a usar la vacuna de manera rutinaria en sus programas de vacunación.
 
“Los donantes que apoyan el fondo especial de AMC deben tomar medidas urgentes para ponerle fin a los subsidios a Pfizer y GSK por una vacuna por la que ya han sido generosamente recompensados. Es hora de romper el duopolio Pfizer – GSK y de reservar más dinero público para una vacuna verdaderamente nueva y más asequible”, concluye Elder.