03.03.2017
En el hospital de cirugía reconstructiva en Amman, Jordania, los pacientes heridos de guerra en Irak reciben tratamiento para heridas complejas.
 
Este proyecto fue implementado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en 2006, cuando se volvió claro que no existía tal cuidado para las víctimas de la guerra en Irak. Desde entonces, el proyecto se ha expandido para recibir a pacientes de Gaza, Yemen y Siria.
 
Desde que inició el proyecto, MSF ha tratado a unos 4,500 pacientes y ha realizado cerca de 10,000 cirugías. Los iraquíes son el grupo de pacientes más grande: 2,442 fueron referidos de Irak desde que comenzó el proyecto.
 
El Dr. Omar Adil Alani gestiona las referencias de pacientes en Bagdad, la capital de Irak. Él trabaja en el hospital de MSF en Amman desde principios de 2014. “La necesidad de cirugías reconstructivas en Irak es muy grande debido al conflicto constante desde 2003 y a la situación financiera a la que se enfrenta el país,” dice el Dr. Omar. “Aunque reciban atención inicial por sus heridas, nuestros pacientes normalmente no tienen acceso a procedimientos quirúrgicos especializados. Por medio de este proyecto, MSF ofrece cirugías para atender complicaciones que pueden presentarse meses después de la primera intervención, complicaciones que son difíciles de descubrir en la etapa inicial de atención, que se enfoca a salvar la vida del paciente, y que pueden tener un gran impacto en la recuperación del paciente.”
 
El hospital ofrece un paquete de atención integral a sus pacientes, el cual incluye, además de las intervenciones quirúrgicas, fisioterapia y apoyo psicosocial. A los pacientes también se les proporciona alojamiento y se les ofrece asistencia financiera para el viaje al hospital y para volver a casa después o entre los tratamientos, si el plan de tratamiento se extiende con el tiempo.
 

Encontrando a los pacientes necesitados

 
En Bagdad, el Dr. Omar coordina a un equipo de oficiales de enlace médico que identifican y refieren a los pacientes desde Irak.
 
“Los oficiales de enlace médico están en estrecho contacto con nueve hospitales de Bagdad que atienden casos de trauma,” dice el Dr. Omar. “También nos acercamos a otras regiones de Irak mediante una red de médicos, Departamentos de Salud, oficinas de MSF y otras organizaciones presentes en el terreno; que conocen a personas que necesitan cirugías reconstructivas.”
 
Entre los pacientes que son referidos a Amman para recibir tratamiento se encuentran personas con heridas causadas por bombas, explosiones y misiles; personas con huesos que no sólo están rotos, están destruidos; personas que llegan con quemaduras muy severas que cubren la mayor parte del cuerpo. También hay pacientes con heridas en el rostro, y que pueden tener daño severo en la mandíbula superior e inferior que les dificulta el comer y respirar. Muchos han perdido movilidad en partes de su cuerpo, otros han perdido miembros.
 
La mayoría de estos pacientes necesitan cirugía reconstructiva avanzada, y a veces la necesitan durante varios meses o incluso años. El criterio para la referencia de los casos es estricto: sólo incluye a los pacientes cuyas condiciones pueden mejorar con la cirugía. La estética es algo secundario. 
 
Mudhafar Abdulwahid Khaleefa, de 43 años, fue herido cuando un grupo de hombres armados irrumpió en el edificio en el que él trabajaba. Durante el ataque, cayó desde un tercer piso y sufrió múltiples fracturas en su pierna, en la cadera y en la columna. Durante todo el año siguiente se sometió a siete cirugías, pero las heridas de los huesos no sanaron correctamente.
 
“Al final, los médicos me recomendaron una amputación por arriba de la rodilla,” comenta Mudhafar. “El hueso en mi pierna se infectó y no sanaba. Comencé a sentirme muy mal emocionalmente. Cuando me pusieron en contacto con MSF después de una evaluación médica, me aceptaron para recibir tratamiento en el hospital de Amman. En cuatro meses me operaron la pierna en múltiples ocasiones. Primero para tratar la infección y después para restaurar de forma progresiva la funcionalidad de la pierna. Ahora ya no necesito una silla de ruedas y puedo caminar con muletas.”
 
Muchos de los pacientes que vienen al hospital de MSF en Amman ya se han sometido a varias cirugías y han tomado numerosos antibióticos. Algunos desarrollan resistencia a los medicamentos y sufren riesgo de amputaciones como parte del esfuerzo para controlar la infección. En Amman, estos pacientes tienen la posibilidad de consumir antibióticos de última línea para poder salvar la parte del cuerpo afectada.
 

 

No basta con tratar la herida

 
Después de una cirugía exitosa, los pacientes comienzan con la fisioterapia y otros tipos de apoyo. Anualmente, el hospital realiza alrededor de 2,000 sesiones de fisioterapia y el 22% de los pacientes reciben apoyo en salud mental. Sus heridas emocionales no son visibles, pero son profundas y pueden tener un gran impacto en sus vidas y en su habilidad para recuperarse. 
 
La mayoría de los pacientes han vivido experiencias horribles y traumáticas, y sus vidas han sido cambiadas para siempre a causa de sus heridas y de la pérdida de seres queridos.  “El apoyo psicológico que recibí en Amman fue muy importante para mi recuperación física”, dice Mudhafar.
 
El Dr. Omar describe a otro paciente para quien el apoyo en salud mental que proporciona el equipo de MSF ha marcado una gran diferencia. “Una mujer embarazada, que se encontraba en una calle en Bagdad cuando explotó un auto bomba, sufrió severas quemaduras en la mayor parte de su cuerpo y perdió a su bebé. Cuando llegó con nosotros estaba muy deprimida, se había divorciado de su marido y quería suicidarse. Debido a las quemaduras en su rostro, tenía dificultades para hablar y respirar. Ya ha sido operada varias veces en Amman y está mejorando.”
 
El Dr. Omar y su equipo planean expandir su trabajo en Bagdad para poder tener una presencia permanente en el kurdistán iraquí, aumentando así sus posibilidades de encontrarse con pacientes cuyas vidas cambiarían gracias a la cirugía especializada.
 
“La situación aquí en Irak es muy difícil, y muchos pacientes que necesitan tratamiento especializado no tienen acceso a él”, dice el Dr. Omar. “Me hace muy feliz estar en este puesto porque me permite ayudar a mis compatriotas iraquíes. El ver a un paciente que pasó bastante tiempo en una silla de ruedas regresar desde Amman, caminando por sí mismo…es un sentimiento asombroso.”
 
MSF ha estado presente en Jordania desde 2006. Para asegurar su independencia, MSF no acepta fondos de ningún gobierno, comité religioso, o agencia internacional para sus programas en Irak, y depende únicamente de las donaciones recolectadas en todo el mundo realizadas por el público general para continuar su trabajo. Actualmente, MSF tiene un equipo de más de 900 personas en Irak. 
 

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