25.11.2015

 

Por Christopher Stokes, Director General de MSF

La versión estadounidense de los hechos presentada hoy, deja a MSF con más preguntas que respuestas. Es impactante que un ataque de estas característica haya sido llevado a cabo por las fuerzas estadounidenses cuando no tenían visibilidad sobre clara el objetivo, ni acceso al listado que informaba sobre las estructuras protegidas, y cuando poseían un sistema de comunicaciones que no funcionaba adecuadamente.

Pareciera que 30 personas fueron asesinadas y cientos de miles de personas han quedado sin atención médica vital en Kunduz, simplemente debido a que el hospital de MSF era el edificio más grande cercano a un campo abierto, y que "coincidía a grandes rasgos” con la descripción de un blanco previsto.

El escalofriante catálogo de errores esbozado hoy, ilustra una negligencia grave por parte de las fuerzas estadounidenses y violaciones a las leyes de la guerra. La destrucción de una instalación protegida sin verificar el blanco con anterioridad -en este caso un hospital en funcionamiento, repleto de pacientes y personal médico- no puede ser descartada solamente como un error humano individual o como una infracción de las normas estadounidenses de combate.
 
MSF reitera su llamamiento para que se realice una investigación independiente e imparcial sobre el ataque a nuestro hospital en Kunduz. Las investigaciones de este incidente no pueden dejarse exclusivamente a las partes involucradas en el conflicto en Afganistán.
 
**********

Leer más:

Entradas relacionadas