04.08.2017
A medida que el sarampión se propaga en la República Democrática del Congo, más de un millón de niños han sido vacunados contra la enfermedad durante una campaña de 9 meses que Médicos Sin Fronteras (MSF) realizó para apoyar al Ministerio de Salud. Desde noviembre de 2016, los equipos de MSF han atendido a más de 41,000 niños con sarampión en las provincias de Maniema, Lomami, Tanganyika, Ituri, Kivú del Sur y Équateur.
 
El sarampión es extremadamente contagioso y se transmite principalmente a través de los estornudos y la tos. Los más afectados por la enfermedad son los niños, en específico los menores de cinco años. Para quienes sufren complicaciones y no reciben tratamiento, el sarampión puede ser mortal. 
 
Para que la vacunación sea efectiva, es necesario vacunar al 95% de los niños que tienen entre seis meses y 15 años. En un país tan grande como la República Democrática del Congo, en el que los caminos no están en buenas condiciones o no existen, y los viajes pueden verse obstaculizados debido a la inseguridad, existen numerosas limitaciones logísticas que dificultan el llegar a atender a los niños en ciertas áreas. Los equipos de MSF han viajado en motocicletas y a pie entre estrechos bosques para llegar hasta las áreas más remotas. 
 
“Mi equipo quería llegar a un área en la provincia de Équateur, a unos 20 kilómetros de Bolomba,” dice Faustin Igulu, coordinador de promoción de la salud del equipo de respuesta a emergencias de MSF. “Como aquí no hay carreteras, usamos motocicletas. Tuvimos que levantarlas, al igual que las hieleras con las vacunas y el resto del equipo que llevábamos con nosotros, y ponerlas sobre maderas para poder cruzar los ríos. Cuando los caminos se volvieron muy estrechos dejamos las motocicletas y caminamos durante horas por el bosque.”
 
 
A pesar de las dificultades, los equipos de MSF están determinados a llegar hasta las áreas más remotas, ya que los niños son especialmente vulnerables ante el sarampión y hay una escasez de servicios médicos disponibles que, además, las personas no pueden pagar. 
 
“Todos estos esfuerzos son necesarios,” dice Igulu. “Las largas distancias que se deben recorrer para llegar a las instalaciones médicas, la escasez de recursos económicos para acceder al tratamiento, el uso de remedios tradicionales…todos estos factores ponen en peligro la salud de los niños en estas áreas. Por eso hacemos todo lo que podemos para poder llegar a los pueblos y asentamientos más remotos en donde los niños no tienen acceso a atención médica o vacunas.”
 
Los niños en áreas remotas que sufren sarampión con complicaciones corren el riesgo de seguir sin tratamiento o que lo consigan cuando ya es muy tarde y sus vidas están en peligro. “Muchos de los niños a los que hemos atendido han llegado en una condición grave al hospital debido a las dificultades que tienen para llegar a los servicios de salud,” dice Igulu. “Las vidas de los niños están riesgo si no reciben atención médica a tiempo.”
 
A pesar del número de niños ya vacunados, MSF continúa sus esfuerzos para detener la epidemia. Los equipos de la organización están vacunando a los niños contra el sarampión y proporcionándoles tratamiento, de forma totalmente gratuita, en las provincias de Tshopo y Kivú del Sur. 
 
MSF hace un llamado al Ministerio de Salud, a las organizaciones internacionales y los donantes, a aumentar rápida y dramáticamente su respuesta ante los múltiples brotes de sarampión en el país. 

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