A principios de los años setenta, un grupo de médicos que habían sido testigos del genocidio en Biafra, coincidieron en la posibilidad de constituir una organización que, además de brindar asistencia médica sin discriminación por raza, religión o ideología política, pudiese dar testimonio fiel de las condiciones de vida de miles de personas en situación de crisis.
 
Médecins Sans Frontières (en francés) fue fundada en Francia en 1971 por un grupo de médicos y periodistas, entre ellos Bernard Kouchner y Jacques Mabit.  Algunos médicos eran testigos del genocidio de la minoría Ibo, pues trabajaban en el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Este grupo se sentía frustrado ante la obligación de guardar silencio que exigía el CICR a sus miembros, sobre lo visto y hecho en Biafra.
 
El otro grupo de médicos acababa de llegar de socorrer a las víctimas de las inundaciones que asolaron Pakistán Oriental (actual Bangladesh).
 
Se dieron cuenta de que, una vez finalizado el proceso de descolonización, el escenario internacional estaba en fase de transformación y se imponía adaptar la ayuda humanitaria a las nuevas necesidades. A partir de ese momento, atender a las víctimas no sería suficiente: habría que denunciar las violaciones de los derechos humanos, crear corrientes de opinión a través de los medios de comunicación y profesionalizar la ayuda.
 
 
 

Premios y reconocimientos

Por su labor humanitaria, MSF ha merecido, entre otros: