Devoluciones en caliente, detenciones arbitrarias y violencia hacia los migrantes en Lesbos

Alertamos sobre el continuo deterioro en la isla griega y reclamamos la apertura de investigaciones de las denuncias sobre personas refugiadas empujadas a la fuerza al mar.

Médicos Sin Fronteras alerta sobre el continuo deterioro de la situación de la población migrante y refugiada en la isla griega de Lesbos
Los equipos de MSF encontraron a tres solicitantes de asilo recién llegados esposados durante una intervención médica de emergencia en la isla griega de Lesvos, 20 de octubre de 2022. © MSF

Desde Médicos Sin Fronteras (MSF) alertamos sobre el continuo deterioro de la situación de la población migrante y refugiada en la isla griega de Lesbos, donde se han producido numerosas y diversas denuncias de exposición a la violencia, como supuestos secuestros y devoluciones en caliente, detenciones y privaciones de alimento y refugio.

En MSF reclamamos a las autoridades griegas que investiguen los informes sobre cientos de personas migrantes desaparecidas, supuestamente empujadas a la fuerza de vuelta al mar, y que pongan en práctica condiciones de acogida seguras y dignas para quienes permanecen en la isla del Egeo.

 

Informes de personas desaparecidas

Los equipos de MSF que trabajan en Lesbos son alertados por el ACNUR y otros actores cuando las personas migrantes y refugiadas llegan a Lesbos y necesitan tratamiento médico urgente.

“Desde que MSF empezó a brindar asistencia médica de urgencia a las personas que llegaban a las costas de Lesbos en junio de 2022, no hemos podido localizar a unas 940 personas en los lugares en los que se nos informaron que se encontraban o habían llegado”, explica Nihal Osman, coordinador de proyectos de Médicos Sin Fronteras en Lesbos. En este tiempo, han sido varios los pacientes que han relatado a nuestros equipos haber sido interceptados traumáticamente y devueltos al mar por la fuerza en anteriores intentos de llegar a Grecia.

“Cuando nos avisan de personas recién llegadas que necesitan asistencia médica urgente, pasamos horas —a veces días— buscándolas, pues a menudo se esconden en el bosque”, explica Osman.

Las personas atendidas por el personal de MSF han contado que se han encontrado con hombres enmascarados que se hacían pasar por médicos para ganarse su confianza o, como se informó recientemente en un artículo del New York Times, incluso por equipos de Médicos Sin Fronteras. “Si esto se confirma, se trata de una manipulación inaceptable y grave de la ayuda humanitaria”, recalca.

En algunos casos, en MSF hemos encontrado en los alrededores de los lugares donde hemos asistido a las personas vehículos sin matrícula, a menudo conducidos por individuos cubiertos con pasamontañas. La asistencia humanitaria a las personas recién llegadas se reduce seriamente por temor a la criminalización. MSF actualmente somos el único actor independiente que proporciona ayuda a las personas migrantes y refugiadas que llegan a Lesbos.

 

Crueles tácticas disuasorias en el mayor campo de Grecia

Las personas migrantes y solicitantes de asilo que llegan a Lesbos son enviadas a dos centros según el lugar de llegada: Mavrovouni y Megala Therma. Por Mavrovouni, uno de los Centros Cerrados de Acceso Controlado (CCAC) financiados por la Unión Europea (UE), han pasado hasta 2,700 personas en 2023. Los CCAC se ‘vendieron’ como una mejora de las condiciones de vida de las personas que llegaban a la isla, pero se diseñaron para restringir severamente sus movimientos y mantenerlas recluidas en instalaciones similares a prisiones.

El 17 de mayo, las autoridades griegas dejaron de proporcionar alimentación tanto a las personas que son reconocidas como refugiadas como a las que se les deniega la protección internacional. Solo facilitan alimentos a quienes están a la espera de respuesta, y anunciaron planes para desalojarlas. Además, a los niños y niñas de las familias a las que se deniega la protección internacional se les retira el número de la seguridad social. Esto les impide recibir las vacunas básicas, violando sus derechos básicos.

“Como consecuencia, las tensiones en el centro de Mavrovouni han aumentado”, afirma Osman. “Los pacientes se quejan de la humillación que sufren haciendo fila durante horas, y de la frustración relacionada con la reducción de alimentos. El Ministerio está utilizando la comida como palanca para obligar a las personas a abandonar el centro”.

En Médicos Sin Fronteras condenamos el uso de la privación para obligar a la gente a abandonar las instalaciones.

“Despojar a cientos de personas de sus derechos básicos, incluyendo el acceso a alimentos y refugio sin alternativas, podría tener graves consecuencias para su salud física y mental”, añade Osman.

 

Detención arbitraria en el campo de Megala Therma

En Megala Therma, en la costa norte de Lesbos donde desde MSF brindamos asistencia médica desde 2020, la situación es alarmante. Las instalaciones, que fueron previamente un centro de cuarentena de COVID-19 del gobierno, albergan ahora a las personas recién llegadas antes de ser transferidas al CCAC de Mavrovouni.

Las personas de Megala Therma no están registradas y esencialmente son detenidas arbitrariamente días, en algunos casos durante más de dos semanas, antes de ser trasladadas a Mavrovouni.

Las condiciones de vida en Megala Therma son terribles. Las personas está hacinada en unidades de alojamiento que no tienen camas. A veces, 14 personas se hacinan en una unidad con espacio para cinco. “Todos, incluiyendo las niñas y  niños, son alojados juntos, independientemente de su vulnerabilidad, sin tener en cuenta los procedimientos de seguridad y protección”, denuncia Osman.

El centro también está aislado, lo que dificulta considerablemente el acceso de los actores  médicos para responder a las emergencias sanitarias.

El equipo médico de MSF realiza visitas dos veces por semana, pero si cualquier otro día se produce una urgencia médica, no hay nadie en Megala Therma para responder y una ambulancia tardaría más de una hora en llegar”, explica Osman.

El campo de Megala Therma es un emblema del enfoque cruel y disfuncional adoptado en estos centros. Un enfoque apoyado por los Estados miembros de la Unión Europea y financiado por la Comisión Europea. En MSF hemos criticado y denunciado ampliamente estas duras políticas”, concluyó el responsable de nuestras operaciones en Lesbos.

 

Médicos Sin Fronteras pedimos a las autoridades griegas y a la Comisión Europea:

Que se investiguen de inmediato las denuncias de personas amenazadas, secuestradas y maltratadas por enmascarados no identificados que realizan devoluciones en calientes sistemáticamente y que ponen en peligro la vida de las personas en tierra y mar.

Que se ponga fin a la detención arbitraria de las personas recién llegadas no registradas en Megala Therma, garantizando su rápido acceso al registro y a la identificación, unas condiciones de acogida dignas y la cercanía a los servicios básicos.

Que garanticen una atención médica oportuna y de calidad, incluida la atención médica de urgencia en las instalaciones de acogida. El estatus legal de las personas no debe suponer su exclusión de servicios vitales cruciales como la alimentación, el alojamiento y la asistencia sanitaria. Deben garantizar el acceso a la asistencia sanitaria, la protección y la ayuda humanitaria a todas las personas recién llegadas que busquen protección en Grecia, de acuerdo con la directiva de acogida de la UE.

 

En MSF proporcionamos asistencia médica y humanitaria a personas solicitantes de asilo, refugiadas y migrantes en Grecia desde 1996. En 2015, ampliamos nuestras actividades en Grecia para atender las necesidades humanitarias de las personas en movimiento que llegaban al país.

Establecimos intervenciones de emergencia en Lesbos, Samos y Quíos, en las islas del Dodecaneso, Atenas e Idomeni, proporcionando atención médica y de salud mental, refugio, agua y servicios de saneamiento y distribuyendo artículos de primera necesidad a refugiados y migrantes. Desde 2016, permanecemos en las islas griegas para brindar atención médica y de salud mental en Lesbos y Samos. Desde ese mismo año, en MSF gestionamos un Centro de Día en Atenas que actualmente ofrece un amplio paquete de servicios médicos.

A partir de 2021 en Samos y 2022 en Lesbos, comenzamos a brindar asistencia médica de urgencia a las personas que llegan a sus costas. Las actividades incluyen atención primaria de salud, tratamiento de enfermedades crónicas, salud sexual y reproductiva, atención psicológica clínica individual y de grupo, atención psiquiátrica y apoyo socio jurídico. Un equipo de promoción de la salud lleva a cabo educación sanitaria y sensibilización dentro de las clínicas en los campamentos y en la calle.

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