Diagnosticar y tratar el sufrimiento psicológico que padecen los habitantes de Kivu del Norte

Meses de conflicto entre grupos armados en la provincia de Kivu del Norte, República Democrática del Congo (RDC), han expuesto a la población civil a niveles de violencia extremos. Muchas personas han sufrido heridas muy graves, han perdido a familiares en los combates y han sido forzadas a abandonar sus hogares.

Meses de conflicto entre grupos armados en la provincia de Kivu del Norte, República Democrática del Congo (RDC), han expuesto a la población civil a niveles de violencia extremos. Muchas personas han sufrido heridas muy graves, han perdido a familiares en los combates y han sido forzadas a abandonar sus hogares.

Al igual que los traumas físicos, los acontecimientos han dejado unas cicatrices psicológicas en las personas que son menos evidentes que las heridas físicas, por lo que corren el riesgo de no ser tratadas.

Durante el último año, millares de familias han buscado refugio en los campamentos de desplazados en Bibwe, Kivu del Norte. Entre enero y agosto de 2013, la población de la zona casi dobló su tamaño, pasando de 8.000 a más de 15,000 personas. En respuesta a las necesidades de salud mental de la zona, los equipos de MSF han integrado la atención psicosocial a sus actividades médicas habituales en Bibwe.

Violencia y desplazamientos

Bibwe es una localidad de unos pocos miles de habitantes, situada a unos 135 kilómetros al noroeste de Goma, en la conflictiva provincia de Kivu del Norte de RDC. Aunque en el pasado la localidad había sido una zona de enfrentamientos interétnicos, la violencia motivada por los conflictos del mismo tipo en áreas vecinas causó un influjo de más de 3.000 familias que se desplazaron a Bibwe durante el año pasado.

Tras escuchar los conmovedores testimonios de personas recientemente desplazadas, se solicitó a los equipos de MSF que realizaran una valoración de las necesidades de salud mental de la zona. Los resultados fueron alarmantes: más del 80% de los 600 entrevistados explicaron que habían sido víctimas de violencia directa y casi un 90% afirmó haber presenciado actos de violencia.

La violencia produce importantes consecuencias sobre el bienestar psicosocial de las personas. Un 71% de los entrevistados tenía pesadillas y un 74% afirmó recordar repetidamente los acontecimientos violentos que había experimentado.

“Por la mañana vi restos humanos por todas partes –no podía saber a qué cabeza pertenecía cada pierna” refirió un hombre de 38 años de edad que vio matar a machetazos a 30 personas, incluidos sus cuatro hermanos. “Recuerdo las imágenes de lo que vi una y otra vez, de día y de noche.”

Respuesta a las necesidades humanitarias

Para responder a las considerables necesidades de salud mental del área de Bibwe, MSF ha formado a asesores que trabajan en los campamentos con los supervivientes de la violencia. El equipo dirige grupos de apoyo y proporciona sesiones individuales, familiares y grupales.

“La gran mayoría de estas personas han presenciado directamente escenas de violencia, sus propias vidas han corrido peligro, y muchas de ellas han perdido a familiares,” explica Isabel Rivera, psicóloga responsable del programa de salud mental de MSF. “En Bibwe hay una gran necesidad de servicios de salud mental, y este tema debería considerarse un componente crucial de la respuesta humanitaria en la zona.”

Los campamentos carecen de muchos otros elementos de ayuda humanitaria. Pocas organizaciones están presentes en Bibwe. La mayoría de las que lo están no han podido acceder regularmente a la zona durante meses, debido a las malas condiciones de las carreteras, los deslizamientos de tierras y las caídas de rocas producidas durante la estación de lluvias. Muchas familias han comentado que todavía carecen de alimentos, agua y utensilios de cocina, y que no poseen dinero para comprar las semillas o las herramientas que les permitirían cultivar sus propios alimentos. Los refugios son muy básicos y no les protegen adecuadamente de la lluvia.

“Las malas condiciones en las que estas personas viven las hacen más vulnerables a los problemas psicológicos, como el estrés, y a diversas enfermedades,” dice Rivera. “Mientras en la actualidad algunas zonas de Kivu del Norte viven un periodo de paz relativa, no podemos olvidar que otras muchas zonas continúan siendo afectadas por la violencia y los desplazamientos, y que sus habitantes siguen necesitando ayuda. Debemos diagnosticar y tratar el sufrimiento psicológico por el que han pasado estas personas.”

MSF ofrece atención sanitaria primaria en el centro de salud de Bibwe y atención sanitaria secundaria en el vecino hospital general de Mweso. En la provincia de Kivu del Norte, MSF dirige programas médicos en las áreas Goma, Walikale, Masisi y Rutshuru. Un equipo nacional e internacional formado por unas 3.000 personas trabaja actualmente en más de 20 centros del proyecto en Kinshasa, Kivu del Norte, South Kivu, Katanga, Maniema y en las provincias orientales. MSF ha estado presente en RDC desde 1981.

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