“El 90% de nuestros pacientes son heridos de guerra a causa de bombardeos y ataques aéreos”

Por Mariela Carrara, doctora de urgencias Médicos Sin Fronteras (MSF) en Saada, Yemen

Por Mariela Carrara, doctora de urgencias Médicos Sin Fronteras (MSF) en Saada, Yemen:
 
Cuando llegué por primera vez a Sada en mayo, la ciudad era objeto de ataques aéreos todos los días. Los bombardeos, que caían muy cerca del hospital, nos obligaban a vivir en el sótano del centro hospitalario. Con cada estallido, se podía sentir cómo temblaban las ventanas y puertas. Dos meses más tarde, la ciudad había sido destruida casi por completo y apenas quedaban habitantes.
 
Ahora, los bombardeos aéreos tienen lugar a más de 20 kilómetros de distancia, hacia la frontera con Arabia Saudí. Nuestro equipo ya no vive en el sótano del hospital y se aloja en una vivienda cercana.
 
La gente ha vuelto a la ciudad y habitan los edificios que aún quedan en pie. Algunas tiendas están abiertas y se puede comprar fruta y ropa en el mercado.
 
Pero más allá de la ciudad, en las zonas en las que muchas personas desplazadas buscan refugio, las condiciones son realmente precarias. Las familias que han tenido que abandonar sus hogares están viviendo en pequeñas tiendas de campaña y tienen muchas dificultades para conseguir agua y recibir atención sanitaria. Hace diez días distribuimos artículos de primera necesidad para algunos de los desplazados.
 
El hospital ha cambiado mucho desde que estoy aquí. Debido a las necesidades médicas urgentes de los pacientes, el número de camas ha aumentado de 30 a 94, y la unidad de cuidados intensivos se ha ampliado de 7 a 16 camas
 
Como médico de urgencias especializada en medicina interna, paso la mayor parte de mi tiempo entre la sala de urgencias y el departamento de pacientes hospitalizados.
 
La mayoría de nuestros pacientes – más del 90 por ciento – presentan heridas de guerra causadas por los bombardeos y los ataques aéreos. El 21 de enero, un ataque aéreo en la ciudad de Dayan, a unos 22 km al noroeste de aquí, causó numerosos muertos y heridos. 
 
Cuando comenzó la operación de rescate y llegaron las ambulancias la zona fue bombardeada por segunda vez causando más víctimas. El conductor de una ambulancia de un hospital apoyado por MSF y cuatro de los cinco pacientes que transportaba el vehículo sanitario murieron en el ataque.
 
Recibimos a los primeros pacientes a las tres de la tarde. Los traían los propios vecinos en sus coches particulares. Nos dijeron que más heridos estaban en camino. Los seis heridos llegaron graves y algunos requirieron maniobras de reanimación.
 
Activamos inmediatamente nuestro plan para la atención a víctimas múltiples. Se incorporó más personal y se trajeron nuevos suministros médicos, instalamos tiendas de campaña fuera del hospital para el triaje de los pacientes y para los heridos que llegaran en un estado más estable, trasladamos a pacientes de la sala de hospitalización para liberar más camas y abrimos un tercer quirófano. 
 
Cuando llegó el siguiente grupo de heridos minutos más tarde, todo estaba en su lugar. Fue un muy buen trabajo en equipo. Tenemos tanta experiencia en la atención a víctimas en masa a estas alturas que nuestro personal sabe perfectamente cuál es su papel.
 
 
Muchos de los pacientes requerían entrar en quirófano tal y como llegaban. Tenemos cuatro cirujanos – dos generales y dos ortopédicos – y son increíbles. Fue un trabajo duro. A las siete de la tarde habíamos recibido 41 heridos.
 
El conductor de la ambulancia fallecido en el ataque había trabajado en el hospital mucho tiempo y todo el mundo le conocía. Cuando llegaron noticias del ataque aéreo en Dayan fue el primero en salir para rescatar a los heridos. 
 
Así es como era, un hombre muy amable y comprometido que siempre estaba ayudando a la gente. Todo el mundo estaba muy triste por su muerte.
Tras los ataques a los hospitales de Haydan en octubre y al de Shiara en enero, el número de pacientes se redujo: la población tenía miedo y no se sentía segura en unos hospitales que estaban resultando objeto de ataques. 
 
Sin embargo, después de unas semanas, los pacientes han comenzado a regresar. Además de los heridos de guerra, estamos viendo, cada vez más, a yemeníes con enfermedades crónicas, atendemos más partos en la maternidad y más mujeres acuden para atención prenatal y planificación familiar por lo que hemos aumentado el número de matronas.
 
A pesar de que las condiciones no son fáciles, y el trabajo es, en muchas ocasiones, todo un reto, me alegro de estar trabajando aquí. Los yemeníes son extremadamente agradables y están muy agradecidos por la ayuda que reciben. A cambio, estamos tratando de hacer todo lo que podemos por ellos.
 
 
 
*Este artículo fue publicado originalmente en BBC News el 24 de febrero de 2016.
 
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