El recién nacido Ali y su familia a salvo, el futuro de 249 sobrevivientes, aún incierto

Criticamos el intento de Malta de separar a una familia rescatada y pedimos un puerto seguro para el resto de personas rescatadas en el Mediterráneo central.

Nacimiento del pequeño Ali en barco de Médicos Sin Fronteras
El pequeño Ali, que nació a bordo de nuestro barco, el Geo Barents. © Candida Lobes/MSF

A las 11:31 h del miércoles 7 de diciembre, el pequeño Ali* llegó al mundo a bordo del Geo Barents, el barco de búsqueda y rescate fletado por Médicos Sin Fronteras (MSF). Su madre, Fátima*, dio a luz en la pequeña clínica médica del navío, después de horas de un parto difícil.

El dolor comenzó cuando todavía estaba a bordo del bote de goma inestable y abarrotado en el que ella y sus otros tres hijos habían embarcado para atravesar el Mediterráneo en busca de seguridad. Se encontraban entre los 90 sobrevivientes rescatados por el equipo de MSF el martes 6 de diciembre en aguas internacionales al norte de la costa de Libia.

Aunque el parto fue bien, la madre y su recién nacido necesitaron atención médica especializada posnatal. Por ello, el equipo de MSF solicitó una evacuación médica a las autoridades competentes más cercanas: Malta e Italia. La primera respuesta de Malta fue evacuar a Fátima* y Ali* en helicóptero sin dar opción a sus otros tres hijos, separando así a la familia.

Fatima, una paciente a bordo del Geo Barents, el barco de Médicos Sin Fronteras en el Mediterráneo
Fatima, la madre de Ali, junto con una integrante de Médicos Sin Fronteras a bordo del Geo Barents © Candida Lobes/MSF

 

Además de ser inmoral y aumentar el trauma psicológico de la familia, su separación habría atentado contra dos derechos humanos fundamentales y universales: el derecho a la vida y a la unidad familiar junto con el principio del interés superior del niño. Después de horas de negociaciones, todos los miembros de la familia finalmente fueron evacuados a Lampedusa y trasladados después a Sicilia, donde MSF espera que reciban la atención y protección adecuadas. Otra mujer a bordo, embarazada de 9 meses, también necesitaba atención médica inmediata que no se podía brindar en el barco por lo que fue evacuada a Malta esa misma noche. La evacuación de un niño de 14 años también es inminente.

“Por supuesto, nos sentimos aliviados de que se hayan llevado a cabo las evacuaciones médicas. Más retrasos podrían no solo haber afectado su bienestar, sino también haber causado el deterioro de su frágil estado de salud, ya que el seguimiento médico era esencial”, explica Kira Smith, matrona en el Geo Barents.

La propuesta de las autoridades maltesas resulta preocupante en muchos aspectos.

“Separar a la familia no tiene ningún sentido y va en contra de los intereses de los niños. Dejando de lado el trauma que hubiera causado esta decisión, los otros tres hijos de Fátima* tienen menos de 11 años y tampoco pueden quedarse solos”, recalca Oscar Schaible, responsable de Asuntos Humanitarios en el Geo Barents. “La reunificación familiar habría sido un proceso administrativo largo y otra experiencia difícil para ellos”.

Tras estos días intensos de rescates y evacuaciones médicas, el Geo Barents se dirige ahora al norte para desembarcar a las 249 personas —pronto 248— niños, niñas, mujeres y hombres en un lugar seguro. Ya se han enviado peticiones de puerto seguro a Malta, que no las ha concedido y sigue incumpliendo su deber.

Geo Barents, Médicos Sin Fronteras, 2022
Fatima, la madre de Ali, junto con una integrante de Médicos Sin fronteras a bordo del Geo Barents © Candida Lobes/MSF
* Names changed to protect anonymity

 

Por lo tanto, el Geo Barents se ha dirigido hacia el estado más cercano, Italia, y ha comenzado a solicitar un puerto para desembarcar a las personas sobrevivientes. De acuerdo con el derecho internacional y los convenios marítimos[1], todas las personas rescatadas deben ser desembarcadas lo más rápido posible en un lugar seguro, un lugar donde se considere que las operaciones de rescate terminan, donde la vida de las personas sobrevivientes ya no se vea amenazada y donde sus necesidades humanas básicas se respetan.

“Estamos pidiendo un lugar seguro y la misma situación se repite una y otra vez: este no es otro momento para jugar con las personas sobrevivientes a bordo. No deben usarse como palanca política”, subraya Juan Matías Gil, coordinador las operaciones de búsqueda y rescate de MSF. “No estamos rogando, simplemente estamos pidiendo a Malta e Italia que cumplan con sus obligaciones legales. No es aceptable esperar días, una semana o más. Dejemos de jugar con vidas humanas”.

 

*Los nombres han sido modificados.

[1] UNCLOS Art. 98 y Regulación SOLAS 33; Directrices sobre las Personas Rescatadas en el Mar.

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MSF lleva a cabo actividades de búsqueda y rescate desde 2015, realizadas con ocho barcos diferentes (solos o en asociación con otras ONG). Desde entonces, nuestros equipos han rescatado a más de 85,000 personas. Desde el lanzamiento de las operaciones de búsqueda y rescate a bordo del Geo Barents en mayo de 2021, MSF hemos rescatado a 5,497 personas y recuperado los cuerpos de 11 personas.

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