Enfrentándose al Ébola en Uganda

Centro de tratamiento del Ébola de MSF en Uganda
En la unidad de tratamiento del Ébola recientemente terminada en Madud, MSF trabaja junto con el Ministerio de Salud para proporcionar una detección inicial para pacientes sospechosos de Ébola cerca de sus hogares en un área cercana al epicentro del brote. Uganda, 23 de octubre de 2022. © MSF/Sam Taylor

El brote de Ébola en Uganda se declaró el 20 de septiembre. Según el Ministerio de Salud, hasta el 7 de noviembre se han confirmado 136 casos, con 53 muertes y 61 personas recuperadas. 

Desde el inicio del brote se han detectado casos en un total de ocho de los 111 distritos de Uganda, incluyendo la capital. El gobierno confirmó cinco casos el 23 de octubre en Kampala, un centro urbano muy concurrido. 

 

¿Qué es el Ébola? 

El Ébola es una enfermedad grave que tiene una tasa de mortalidad de hasta el 90%. Los síntomas iniciales son similares a los de muchas otras enfermedades: aparición repentina de fiebre, fatiga, dolores musculares, dolor de cabeza y de garganta. Estos síntomas iniciales pueden ir seguidos de vómitos, diarrea, erupción cutánea, síntomas de insuficiencia renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. 

El Ébola se descubrió en 1976 en República Democrática del Congo (RDC), y hay diferentes variantes de la enfermedad, siendo la cepa Zaire la más común en la última década. El actual brote en Uganda corresponde a la cepa de Sudán, de la que han habido siete brotes desde que se descubrió el virus: cuatro en Uganda y tres en Sudán. El último brote de Ébola en Uganda fue en 2019; y el último brote de Ébola de la cepa Sudán fue en 2012. 

 

Centro de Tratamiento de Ébola de MSF en Uganda
MSF ha establecido una unidad de tratamiento de Ébola de 36 camas en el hospital de Mubende para casos sospechosos y confirmados. Uganda, septiembre de 2022.
© Augustin Westphal/MSF

 

Sin vacuna 

No existe una vacuna para la cepa sudanesa del virus, que es responsable del brote de Ébola en Uganda. Sin embargo, dos vacunas entrarán pronto en ensayos clínicos bajo la dirección de la Organización Mundial de la Salud (OMS): una desarrollada por la Universidad de Oxford, que ha demostrado inducir una respuesta inmune tanto a las cepas de Sudán como a Zaire en ensayos de Fase 1. La otra vacuna ha sido desarrollada por el Instituto de Vacunas Sabin.

Con el actual brote de Ébola en Uganda, todas las organizaciones sanitarias implicadas en la respuesta tendrán que prescindir de esta herramienta hasta que se realicen los ensayos y se encuentre una vacuna eficaz. En Médicos Sin Fronteras (MSF) estamos dispuestos a ayudar en esta investigación y hemos expresado nuestra disponibilidad a la OMS. 

  

La clave de la sobrevivencia 

Un gran problema es la llegada tardía de los pacientes a los centros de salud. Por eso es importante recibirles pronto y ser agresivos en su manejo clínico. Esto es clave para la sobrevivencia del paciente. 

“Si puedo recibirlo en el segundo o tercer día de la enfermedad, los estudios muestran que las posibilidades de sobrevivencia aumentan”, asevera el Dr. Ruggero Giuliani, médico de MSF en el centro de tratamiento de Ébola que tenemos en Mubende, Uganda.

“Es muy duro cuando te das cuenta de que tu paciente no va a sobrevivir, que no lo va a lograr. Puedes hacer tu mejor esfuerzo, pero cuando tienen síntomas graves, no hay ninguna posibilidad”, afirma el Dr. Giuliani. 

“Por otro lado, cada vez que tienes un sobreviviente que logra salir adelante, es una alegría. El otro día salieron seis sobrevivientes del centro de tratamiento del Ébola y fue toda una fiesta. En términos de un mecanismo de afrontamiento, esto ayuda mucho”. 

Tres claves para hacer frente al Ébola  

  • Cuanto antes se admita a los pacientes en un centro de tratamiento, mayores serán sus posibilidades de sobrevivencia. Por ello es necesario integrar nuestro enfoque en el sistema de salud, cerca de los hogares de los pacientes, para el rastreo de contactos, la comunicación, la capacidad de aislar y brindar atención médica cuando sea necesario.  
  • Las capacidades para el muestreo y estudios de laboratorio deben estar cerca de donde se encuentran los casos sospechosos para permitir un transporte rápido de las muestras y resultados rápidos.  
  • Se deben tomar medidas de prevención y control de infecciones para evitar la contaminación dentro de los centros de salud, así como la sensibilización de las y los trabajadores de la salud sobre la Enfermedad por el Virus del Ébola (EVE) y sus vías de contaminación.  

 

  

Médicos Sin Fronteras trabajamos por primera vez en Uganda en 1986. Actualmente, nuestros equipos brindan atención para casos de VIH y apoyan a sobrevivientes de violencia sexual y de género. También ofrecemos servicios de salud sexual y reproductiva adaptados a las necesidades de los pacientes más jóvenes en nuestra clínica para jóvenes Kasese.

Apoyamos la respuesta nacional a la COVID-19 con triaje, pruebas, vacunas para pacientes con comorbilidades y el tratamiento en el hospital regional de referencia de Arua y el hospital de Entebbe. Nuestros equipos también vacunaron a 270,000 personas en Kasese. 

Entre abril y septiembre de 2022, nuestros equipos brindaron ayuda médica y humanitaria de emergencia a unas 18,000 personas refugiadas congoleñas en el campo de tránsito de Nyakabande en Uganda, que habían huido de los enfrentamientos entre el ejército de la República Democrática del Congo y el grupo rebelde M23 en la región fronteriza de Kivu Norte. 

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