Hacia una acción humanitaria más responsable y reactiva

Destacamos las desigualdades en salud a nivel mundial debido al cambio climático en el Lancet Countdown Report de 2022.

Un miembro del personal de MSF realiza una prueba rápida de malaria a una niña en Sudán del Sur
Un miembro del personal de MSF realiza una prueba rápida de malaria antes de que los niños reciban su medicamento de quimioprotección contra la malaria estacional en el pueblo de Kuom, Sudán del Sur. 27 de octubre de 2021. ©Adrienne Surprenant/Item

Como organización médica y humanitaria, en Médicos Sin Fronteras atestiguamos de primera mano los impactos del cambio climático y cómo amenazan la salud de las personas en el mundo. 

Por medio de nuestras intervenciones de emergencia estamos respondiendo a los impactos directos e indirectos del cambio climático y la degradación ambiental. Esto incluye muertes y lesiones causadas por eventos climáticos extremos, patrones cambiantes de enfermedades infecciosas, desnutrición e inseguridad alimentaria vinculadas a sequías y altas temperaturas; y pérdida de vidas y medios de subsistencia cuando las comunidades experimentan fuertes inundaciones.  

En muchos de los entornos donde trabajan nuestros equipos, somos testigos de que las comunidades a las que apoyamos se ven afectadas de manera desproporcionada por el cambio climático. Esto se debe a que factores como los conflictos, la pobreza, el género y la falta de acceso a la atención médica pueden amplificar los riesgos para la salud relacionados con el clima. 

En un informe humanitario para el informe de 2022 de ‘Lancet Countdown sobre Salud y Cambio Climático’, el personal de MSF de diversos orígenes da testimonio de los impactos del cambio climático en la salud en algunas de las comunidades en las que trabajamos. El resumen explica cómo los equipos de MSF están adaptando sus operaciones en el contexto del cambio climático, y esforzándose por reducir nuestra propia huella ambiental.  

A continuación te presentamos  algunas partes del resumen humanitario que presentamos en el informe de The Lancet Countdown. Para leer el resumen completo, haz clic aquí.

 

Usando datos climáticos para anticipar picos de malaria en Sudán del Sur  

La malaria es una de las principales causas de mortalidad infantil en Sudán del Sur. Es endémica en el país, y los picos estacionales y los brotes de la enfermedad pueden ser muy variables, representando un desafío para la preparación y la planificación operativa necesarias para combatirla. 

En Médicos Sin Fronetras lanzamos nuestro Proyecto de Anticipación de la Malaria (MAP) en 2021 para ayudar de una mejor manera a nuestros equipos a anticiparse y responder a los picos de casos de malaria. Los modelos predictivos, que utilizan datos de paludismo recopilados de forma rutinaria, e indicadores climáticos como la precipitación, la temperatura, la humedad y la velocidad del viento, proporcionan una alerta temprana de los brotes.  

El Hospital de MSF en el distrito funciona con un sistema eléctrico híbrido de energía solar y generadores de diésel.
El supervisor de logística de MSF, Mohammed Korma, se encuentra entre los paneles solares que MSF ha instalado en el distrito de Kenema. MSF pretende que el hospital de Hangha funcione totalmente con energía limpia en el futuro. ©Mohammed Sanabani/MSF

 

Actualmente, el proyecto se está poniendo a prueba en Lankien, en el estado de Jonglei, donde desde MSF apoyamos varios centros de salud. Si la implementación tiene éxito, tanto nuestra organización como otros actores que responden a los brotes de malaria, como el Ministerio de Salud de Sudán del Sur, podrán pronosticar las actividades de atención médica y movilizar recursos de una manera más efectiva.  

 

Salud mental de las trabajadoras y trabajadores de primera línea en Brasil  

En mayo y junio de 2022, Brasil experimentó lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra sin precedentes que se cobraron más de 130 vidas, desplazaron a unas 40,000 personas y arrasaron con barrios enteros. El cambio climático desempeñó un papel principal en estos eventos meteorológicos sin precedentes, que afectaron gravemente la salud de la comunidad.  

Liderados por las autoridades locales, los equipos en Brasil montaron una sólida respuesta humanitaria. MSF colaboramos con las comunidades y descubrimos que, si bien se abordaron muchos aspectos de la crisis, se habían pasado por alto las necesidades de salud mental de las y los trabajadores de la salud y otras personas que apoyaban a quienes habían sufrido afectaciones por las inundaciones.  

En consecuencia, en Médicos Sin Fronteras implementamos un programa de cinco semanas para ofrecer apoyo psicosocial y de salud mental a cerca de 500 trabajadores de primera línea. 

“Muchos miembros del personal de primera línea sentían inseguridad al responder a esta situación sin precedentes. El intercambio con psicólogos y psicológas de MSF con experiencia en respuesta a desastres validó sus preocupaciones y mejoró su confianza en cuanto a lo que debían hacer a continuación”, explica Nádia Duarte Marini, punto focal de salud mental y apoyo psicosocial para América Latina, de la Unidad Médica Brasileña de MSF.

  

Un hospital alimentado con energía solar en Sierra Leona 

En Sierra Leona, uno de los países con la mayor carga de mortalidad materna e infantil, la pérdida de muchos trabajadores de la salud durante el brote de Ébola de 2014 creó brechas significativas en la atención médica para las comunidades rurales y remotas del distrito de Kenema.  

El hospital de 182 camas de tenemos en el distrito funciona con un sistema eléctrico híbrido de energía solar y generadores de diésel. Y ya estamos usando energía solar en tres hospitales apoyados por nuestra organización en áreas remotas de la República Democrática del Congo.  

La experiencia que teemos en MSF demuestra que incluso en lugares remotos con infraestructura limitada, es posible un cambio hacia prácticas más responsables con el medio ambiente y puede evitar toneladas de emisiones de CO2 al año.

en el centro de alimentación terapéutica intensiva del Hospital Hangha de MSF, en el distrito de Kenema
Rondas matutinas en el centro de alimentación terapéutica intensiva del Hospital Hangha de MSF, en el distrito de Kenema, Sierra Leona. ©Peter Bräunig

 

“Si logramos cambiar a un 100 por ciento de energía solar en un hospital en una parte remota de la República Democrática del Congo, no hay lugar donde no podamos hacerlo. Muchas comunidades en las que trabajamos comprenden la importancia de cambiar a soluciones energéticas más sostenibles y hay mucha experiencia local para aprovechar”, asevera Iñaki Goicolea, jefe de equipo de la unidad de energía y HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado) de MSF. 

 

Sequía, inseguridad y desnutrición en Nigeria 

En el norte de Nigeria, los cambios en los patrones de lluvia, las temperaturas elevadas, las sequías y la desecación de la cuenca del lago Chad han agravado la inseguridad alimentaria.  

La competencia por los recursos, probablemente relacionada con el cambio climático y otros factores, ha llevado a un aumento de la violencia por parte de los grupos armados, misma que altera los medios de subsistencia y empuja a las personas a huir de sus hogares.  

MSF responde a la crisis de desnutrición en Nigeria
Una madre sostiene a su bebé recibiendo tratamiento para la desnutrición en el ITFC Kofar Sauri de MSF, en el estado de Katsina, Nigeria, en junio de 2022. ©George Osodi

 

Desde principios de 2022 nuestros equipos han sido testigos de un número extraordinariamente alto de niños y niñas con desnutrición en nuestros programas en cinco estados del noroeste de Nigeria, así como de una alarmante crisis nutricional en el noreste del estado de Borno.  

Por ello, estamos respondiendo a la creciente crisis de desnutrición en Nigeria con programas médicos para apoyar a las personas en las regiones más afectadas.  

Compartir

Relacionados

Colabora