Haití: MSF ha tratado ya a más de 40,000 pacientes de cólera

Hasta el 28 de noviembre, los equipos de MSF han tratado a más de 41,000 personas por cólera en Puerto Príncipe, la región de Artibonite, en el norte, y en el noreste del país mientras los proyectos regulares siguen funcionando.

Hasta el 28 de noviembre, los equipos de MSF han tratado a más de 41,000 personas por cólera en Puerto Príncipe, la región de Artibonite, en el norte, y en el noreste del país mientras los proyectos regulares siguen funcionando.

MSF ha montado 30 Centros de Tratamiento de Cólera (CTC) en el país con 3,200 camas para pacientes de cólera. Los equipos están viendo unos 1,200 nuevos casos cada día. Los ingresos están aumentando en algunas zonas, bajando en otras, y se están estabilizando en la región de Artibonite, donde se registraron los primeros casos.

Michelle Mays fue por primera vez a Haití con Médicos Sin Fronteras (MSF) después del terremoto de enero. En noviembre, volvió tres semanas para supervisar a las enfermeras en el CTC del hospital del Ministerio de la Salud de Port–de-Paix, una de las zonas más golpeadas por la epidemia.

En Port-de-Paix, Mays y sus compañeros trataron más de 2.100 casos en tan solo tres semanas. Los equipos de MSF han conseguido bajar la mortalidad al dos por ciento. Pero, como Mays explica a continuación, hay que seguir alerta, creativos y seguir formando al personal.

¿Cómo empezó el proyecto de Port-de-Paix ?
Cuando llegamos allí, tan solo dos auxiliares de enfermería se ocupaban de 40 pacientes. Tenían poca información. Lo primero fue separar a los pacientes y transferir a los que no tenían cólera. Tuvimos que buscar espacio, crear camas, buscar personal. En pocas semanas habíamos contratado más de 70 enfermeras pero aún faltaban el doble para poder atender a los 150 pacientes que recibíamos al día.

Y se trataba de una enfermedad desconocida para sanitarios y pacientes, ¿Verdad?
No conocen el cólera, no lo han sufrido en más de 100 años. Cuando respondes al cólera en lugares como Chad o Nigeria, donde es endémico y lo sufren cada año, es diferente porque la población sabe que tienen que ir lo antes posible al hospital. Pero en Haití, llega gente medio muerta. Por suerte puedes resucitar a algunos y salvarlos, pero para muchos de ellos es demasiado tarde.

¿Y si no reciben tratamiento se mueren rápidamente?
Así es el cólera, pasa muy rápido. Si no estás en la habitación en el momento adecuado, el paciente puede morirse. He encontrado tantas personas que se habrían muerto si no hubieran recibido tratamiento en una hora. Esta es la carga que tienes que soportar y, a la hora de formar, tienes que asegurarte que los enfermeros y los médicos entienden la importancia de mantener a los pacientes hidratados y controlados en todo momento. [Nota del editor: Los pacientes de cólera que reciben tratamiento se pueden recuperar en tan solo dos o tres días e irse caminando a casa.]

¿Han tenido que adaptarse constantemente?
Tienes que pensar rápidamente y de forma creativa. Por ejemplo, decidimos poner dos niños en una cama, que no es lo mejor pero es la única solución. Tienes que hacer que funcione. Creo que podemos sentirnos orgullosos de haberlo conseguido, podemos sentir que hemos servido a la comunidad. Y además los resultados son inmediatos. Una vez llegó un bebe muy deshidratado, estaba casi muerto y estuvimos intentando ponerle una vía durante 20 minutos. El bebe estaba cada vez peor, fue horrible. Pero, finalmente, el médico haitiano lo consiguió, y en ese momento ¡quieres ponerte a llorar de la alegría!

Debe haber mucho miedo, mucha ansiedad.
Había muchos rumores. Mucha gente cree que bebiendo sales de rehidratación oral previenes el cólera, y venían al hospital a pedirnos. Otras personas intentan sacar provecho vendiendo medicinas que dicen que previenen el cólera. Es muy peligroso porque la gente se cree que funciona y cuando empiezan a tener síntomas no vienen al hospital inmediatamente, y llegan tarde, a veces demasiado. La mejor manera de acabar con el miedo es tratar a los pacientes en tres días, para que luego cuando vuelvan a su comunidad compartan el mensaje.

Hay personas que casi se mueren cinco o seis veces y suerte que estamos ahí para darles líquido o glucosa cuando lo necesitan. Vi muchos pacientes en esa situación. Hubo una mujer que no paraba de vomitar y pensé que iba a morir. Pero vivió, y cuando la fui a ver me dijo: “Me quiero ir, me puedo ir hoy?” Es un buen signo porque dos días antes estaba a las puertas de la muerte [Nota del editor: Hoy en día, el 99 por ciento de los pacientes que ha tratado MSF sobreviven.]

¿Viste los resultados de la formación con el personal?
Al principio la gente estaba tan sobrecogida que era complicado enseñarles. Pero les dimos la información y empezaron a tomar ellos la iniciativa.

Había un bebé de un año que tenía un hermano de unos dos años. Su madre estaba muy enferma y su padre tenía que irse cada día a trabajar. Las enfermeras adoptaron a la familia y cuidaron de los niños. Son situaciones en las que las comunidades se unen. Cuando hacía las rondas en el centro, si una madre no estaba, la de la cama de al lado se ocupaba del niño y me decía cuántas veces había vomitado. Es una comunidad donde se ayudan mucho los unos a los otros. Por suerte, por si no, no se qué habríamos hecho.

Cómo funciona un centro de tratamiento de cólera, haz click aquí.

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