Inundaciones en Pakistán: “varios millones de personas necesitan ayuda humanitaria”

MSF brinda asistencia sanitaria en Pakistán, tras las inundaciones
Un médico de MSF, examina a un niño con diarrea aguda en la clínica móvil de MSF en el pueblo de Miaonlay (Charsadda), en Pakistán. ©Zahra Shoukat/MSF

Las lluvias monzónicas han asolado a Pakistán durante meses y se han intensificado en las últimas semanas, causando daños generalizados en todo el país. Millones de personas han perdido sus casas y se ven obligadas a dormir en refugios improvisados, mientras que muchas estructuras médicas están dañadas o no funcionan. 

Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) están intensificando el apoyo a las personas afectadas por la situación y se preparan para intervenir rápidamente en caso de brotes de enfermedades. El Dr. Khalid Elsheikh Ahmedana, director adjunto de operaciones de emergencia de MSF, nos habló sobre la situación actual sobre el terreno. 

 

¿Cuál es la situación actual sobre el terreno? 

Las primeras estimaciones de las organizaciones internacionales indican que varios millones de personas necesitan ayuda humanitaria. Evidentemente, estas cifras deben tomarse con precaución, ya que es difícil tener una idea exacta de lo que está ocurriendo en todo el país. Pero nuestros equipos han visto que las necesidades son inmensas, con algunos de los poblados completamente sumergidos. Muchas personas lo han perdido todo y duermen en tiendas de campaña al borde de la carretera.  

¿Qué están haciendo actualmente los equipos de MSF en respuesta a las inundaciones? 

Intervenimos rápidamente tras declararse estado de emergencia el 26 de agosto. Al principio, contábamos con alrededor de 1,000 integrantes del equipo de MSF en el país, pero durante una catástrofe natural de esta magnitud, no es suficiente. 

Actualmente nuestros equipos se desplazan a diferentes regiones para realizar evaluaciones y empezar a brindar atención a las y los residentes. Nuestras clínicas móviles intentan llevar la asistencia médica lo más cerca posible de quienes la necesitan. Además, nuestros equipos de logística intentan proporcionar agua potable a las personas y también distribuimos artículos esenciales, como jabón, productos de higiene y utensilios de cocina. Esperamos poder enviar rápidamente más recursos materiales y humanos para intensificar nuestra intervención. 

Los equipos de agua y saneamiento de MSF toman muestras de agua durante las evaluaciones para comprobar la calidad del agua que se suministra en los campos de la colonia Labour, en Sukkur.
Los equipos de agua y saneamiento de MSF toman muestras de agua durante las evaluaciones para comprobar la calidad del agua que se suministra en los campos de la colonia Labour, en Sukkur. Nuestros equipos empezaron a suministrar agua potable a las víctimas de las inundaciones durante las evaluaciones. ©MSF

 

¿Qué tipo de necesidades médicas tiene la gente? 

Es demasiado pronto para sacar conclusiones claras. No obstante, sabemos que algunas enfermedades endémicas de Pakistán podrían propagarse debido al deterioro de las condiciones de vida y falta de higiene.  

La malaria, por ejemplo, podría desarrollarse debido al agua estancada. Las niñas y niños son quienes más expuestos están, son las principales víctimas de la malaria. El dengue, también transmitido por picaduras de mosquito, es otra enfermedad endémica en Pakistán. También hay casos de diarrea grave debido a las inundaciones, porque las aguas subterráneas y las reservas de agua pueden haberse contaminado.  

Los patógenos, que son organismos que pueden producir enfermedades, proliferan en tales condiciones y si las personas no tienen acceso a agua potable y letrinas funcionales, es probable que se propaguen las enfermedades transmitidas por el agua. 

¿Cómo se combaten estas enfermedades? 

Nuestros equipos trabajan para prevenir el desarrollo de estas enfermedades, mediante la creación de centros de tratamiento especializados y la distribución de medicamentos antimaláricos– medicamentos utilizados para el tratamiento y la prevención de la infección por malaria-. También hay que prestar especial atención a las personas con enfermedades no transmitibles, como la diabetes, porque cuando hay una ausencia de estructuras sanitarias funcionales, pueden perder continuidad en su atención. 

Todo depende de evaluaciones más precisas, que nuestros equipos están llevando a cabo. Por el momento, dado que las personas con quienes nos encontramos son en su mayoría desplazadas y viven en refugios improvisados, una de nuestras prioridades es poder facilitar su acceso al agua potable y a refugios adecuados, y brindar mejores condiciones de higiene. Estas son las necesidades más urgentes. 

MSF instaló una clínica móvil para la comunidad afectada por las inundaciones en Pakistán
MSF instaló una clínica móvil para la comunidad afectada por las inundaciones en el pueblo de Miaonlay (Charsadda), en respuesta a las inundaciones en Pakistán. ©Zahra Shoukat/MSF

 

¿Cuáles son las posibles consecuencias a largo plazo de estas inundaciones? 

Las consecuencias de una catástrofe natural dependen de su magnitud y del número de personas afectadas. Las lluvias monzónicas se han triplicado este año en Pakistán, según algunas estimaciones, y casi un tercio del país, de 220 millones de habitantes, ha quedado bajo el agua. 

También debemos tomar en cuenta la destrucción de parte del sistema sanitario, porque muchas estructuras están dañadas y tardarán en reconstruirse. En este momento no podemos predecir nada, pero intentamos estar preparados para intervenir rápidamente en diferentes escenarios.  

Es probable que estas inundaciones afecten a la población durante meses. Parte de los campos agrícolas, los cultivos y las reservas de alimentos fueron destruidas por las inundaciones. Para algunos habitantes del país, el acceso a los alimentos podría ser un problema durante semanas o meses. 

Algunos grupos de personas son más vulnerables que otros, como las mujeres embarazadas o los niños y niñas. Ya hemos empezado a enviar alimentos terapéuticos y ricos en nutrientes, que también utilizamos en otros ámbitos de intervención. Puede que necesitemos o no utilizarlos en este contexto, pero es mejor anticiparse a las posibles necesidades en una situación de esta magnitud.  

 

Médicos Sin Fronteras comenzamos a trabajar en Pakistán en 1986 y actualmente nuestro equipo está compuesto por 1,971 empleados nacionales y 53 internacionales. En 2021, la mejora del acceso de atención médica para mujeres, niñas y niños siguió siendo una prioridad clave para nuestra organización en Pakistán. 

Nuestros equipos siguieron respondiendo a las emergencias, por ejemplo, la intervención de vacunación COVID-19 en Sindh, y llevaron a cabo proyectos sobre enfermedades desatendidas como la leishmaniasis cutánea. En el último trimestre del año también inauguramos un centro médico para diagnosticar y tratar a personas con tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR). 

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